Escapada desde Valencia: tres días en Edimburgo

Escapada desde Valencia: tres días en Edimburgo

Mikel Labastida
MIKEL LABASTIDAValencia

Es la capital de Escocia, el segundo destino más visitado de Reino Unido (por detrás de Londres), la Atenas del Norte, el escenario de ‘Trainspotting’, la residencia estudiantil del agente 007, el lugar de origen de Sean Connery, Arthur Conan Doyle o Robert Louis Stevenson, la sede del festival de representaciones escénicas en vivo más célebre del mundo. Por todo esto es conocida esta localidad, pero lo que realmente la distingue es el ‘haar’. ¿Qué es? Una especie de bruma que cubre la ciudad y que es tan habitual y popular que hasta cuenta con su propio nombre. Si acude a esta villa británica recuerde que lo que la envuelve no es niebla, es ¡haar!. Llegar hasta ella desde Valencia es factible gracias a las nuevas rutas directas operadas desde Manises. Las salidas son los lunes y los viernes y, con tiempo y suerte, se pueden adquirir billetes por 9,99 euros.

Descárgate las rutas de Edimburgo

Dividida entre Old Town y New Town recibió la protección de la Unesco como Patrimonio de la Humanidad en 1995. Conviene recordar antes de ir que es necesario cambiar moneda (usan la libra esterlina), que se rigen por el horario GMT por lo que es una hora menos que en España, y que tiene tomas de corriente con tres entradas rectangulares por lo que se precisan adaptadores para nuestros aparatos electrónicos. Con estos deberes hechos uno puede trasladarse sin problema a la cuna del padre de Sherlock Holmes.

Día 1: Conociendo Old Town

AGENCIAS

Hay dos cosas que no debe olvidar cuando pase por la Royal Mile (7), la calle más antigua de la ciudad. Una es escupir sobre el ‘corazón de Midlothian’ (un corazón trazado con adoquines), algo indispensable para asegurarse una nueva visita a la ciudad. La otra es acariciar el dedo gordo de la estatua dedicada al filósofo David Hume, que asegura suerte futura. Una vez cumplidas estas tareas se puede iniciar la travesía por una vía que une el castillo (1) con el palacio de Holyroodhouse (9). El primero está construido sobre los restos de un tapón volcánico y fue hasta 1920 base del ejército británico en el país, mientras que el segundo sirvió de residencia de María Estuardo y hoy es el lugar en el que la reina de Gran Bretaña se queda cuando acude a la ciudad.

Acabado el recorrido por el Castillo esta zona permite toparse con la Catedral de Saint Giles (2), el National Museum (3), el museo de Medicina (Surgeons’ Hall) (5) o la Universidad (4). Otra posibilidad es descubrir el laberinto subterráneo que sirve para conocer el Edimburgo del siglo XVII. En la Royal Mile Tavern (6) se pueden probar los haggis, plato típico de la ciudad elaborado con hígado, corazón y pulmones de cordero. En los alrededores del palacio de Holyroodhouse se halla el parlamento escocés, el parque Holyrood (10), el Arthur Seat (una cima rocosa) (11) o la iglesia Duddingston Parish (12), una de las más antiguas de la localidad.

Día 2: Paseo por New Town

LP

Después de pasear por Princess Street Garden (13), donde se alza el Calton Hill (la acrópolis de Edimburgo), se pueden conocer los principales reclamos turísticos de esta zona construida para evitar la sobrepoblación de Old Town, que se había visto sacudida además por importantes incendios. Una buena opción es contemplar la principal colección de arte del país en la Scottish National Gallery (14) y después continuar por la Royal Scottish Academy (15), que alberga galerías con cuadros y esculturas. Para conocer cómo era la vida en la ciudad a finales del siglo XVIII conviene acudir a Georgian House (16). Por su parte la plaza Charlotte (17) es punto recurrente de encuentro y joya arquitectónica de estilo georgiano.

El cementerio de Greyfriars (19), que rodea la capilla con el mismo nombre, es muy conocido por razones bien distintas: por la leyenda de que está embrujado y alberga fantasmas; porque en él yacen enterrados George Buchanan o Allan Ramsay; por Greyfriars Bobby, el perro fiel que vigila la tumba de su amo; o por servir de inspiración para crear el personaje de Harry Potter. Y es que desde Elephant House (20), la cafetería en la que JK Rowling escribió su novela, se vislumbran unas vistas excelentes al camposanto. El día puede acabar en la Scottish National Gallery of Modern Art (18), que además de atesorar una notable colección de arte en sus espacios interiores y exteriores, alberga restaurantes y cafés.

Día 3: Desde el puerto

AGENCIAS

El punto de arranque será Leith (21), el puerto marino de esta urbe, más volcado actualmente en la restauración que en otros menesteres. Allí se puede comer en un restaurante estrellado por Michelin (The Kitchin) (22) o en otros espacios más variopintos como A room in Leith (23), ubicado en un muelle. El paseo por The Shore o la visita al yate real Brittania (24) son recomendables si se acerca uno a esta zona.

De vuelta al centro de la ciudad quedará pendiente de conocer el Jardín Botánico (25), el más antiguo junto al de Oxford, que se erige en el barrio de Stockbridge, enclave bohemio con numerosas galerías de arte (en Stephen Street) y jardines. Las Stockbridge Colonies (26) destacan por sus bellas fachadas de piedra, y el templo St Bernard’s Well (27), por su estatua dedicada a la diosa de la salud, Higia. Los domingos en la zona hay mercado, popular por vender productos tradicionales y artículos artesanales.

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