Tres generaciones de moriscos

Representación de la obra 'De Sukei a Naima'. / lp
Representación de la obra 'De Sukei a Naima'. / lp

'De Sukei a Naima' abre Sagunt a Escena en el emblemático Teatro Romano

NIEVES MARCOS

'De Suquei a Naima', una obra que aborda temas tan candentes como las migraciones, los desplazados o las religiones y sus costumbres, ha sido la elegida para abrir Sagunt a Escena 2017 en el emblemático Teatro Romano saguntino. La pieza teatral, que podrá verse el 19 de julio, es una coproducción del Institut Valencià de Cultura y la compañía alcoyana La Dependent. Dirigida por Cristina Lügstenmann, la obra ha sido escrita por la dramaturga Gemma Miralles, que además de autora, es una de las intérpretes que forman parte del reparto junto a Pepa Miralles, Pep Sellés, Vicent Pastor, Marta Chiner, Rafa Segura y Aina Gimeno.

En una entrevista con LAS PROVINCIAS, el productor ejecutivo de La Dependent, Joanfran Rozalén, explica que las principales protagonistas de esta trama son tres generaciones de mujeres de una familia morisca.

- ¿A quiénes representan Sukey y Naima?

- Sukey es la abuela de la historia y Naima su nieta. También en la historia aparece la madre, Aixa. Es un espectáculo sobre la expulsión de los moriscos en 1609 y de la realidad que se encuentran tres generaciones de esa misma familia morisca expulsada. De aquí expulsados a 2.247 moriscos y aunque ahora puede parecer una cifra insignificante, en aquella época supuso la despoblación de muchos lugares. Sukei y Naima representan dos formas diferentes del problema de los refugiados y expulsados de sus países, el desarraigo y la integración de los inmigrantes.

- Parece un argumento de total actualidad.

- No, yo creo que no. Me gusta pensar que tenemos una especie de pantalla virtual en un lateral del escenario que va conectándose con la actualidad, pero el texto hace tiempo que se escribió. El espectáculo habla de personas que deben desplazarse de un lugar a otro, de cómo asumen otro rol en cuanto a fe y creencias. Es un espectáculo de mucha producción, con un componente muy estético, pero fundamentalmente centrado en cómo cada una de esas tres generaciones va olvidándose de alguna manera de su fe, en este caso musulmana.

- Pero un tema como el de la expulsión de los moriscos en estos momentos puede entenderse como una revisión de la historia.

- Bueno, en este sentido, si el arte no expresa lo que está pasando, queda un poco fuera de lugar. El teatro es permeable a las cosas que suceden y es inevitable que puedan quedar reflejadas en escena.

- ¿La Dependent busca transmitir algún mensaje?

- Creo que transmite una idea muy clara, y aunque quizá pueda resultar un poco cursi, el mensaje es de paz y de amor; no más odios ni más barbaridad. Hay formas de hacer las cosas y algunas de las que están pasando ahora y que nos asustan tanto han pasado siempre.

- ¿Después de 'Sukei a Naima', en que proyectos trabajan?

- Aunque hemos llevado al escenario alguna obra no británicas o francesas, nuestra compañía está apostando desde hace casi 30 años por la dramaturgia valenciana, en valenciano y fundamentalmente contemporánea. Además, nuestros espectáculos tienen, a su vez, un componente social y de compromiso ideológico.

Más

Fotos

Vídeos