La Torre de Torrent

A la izquierda, exteriores de la Torre de Torrent y, a la derecha, detalles de sus estancias interiores. / LP
A la izquierda, exteriores de la Torre de Torrent y, a la derecha, detalles de sus estancias interiores. / LP

El monumento más emblemático de la ciudad se declaró BIC en 2001 y ha sido el centro neurálgico del municipio desde su construcción

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La Torre de Torrent es el monumento más emblemático y representativo de la ciudad, declarada Bien de Interés Cultural del Patrimonio Histórico Español (BIC) el 6/6/2001, ha sido centro neurálgico en la vida de la población desde el mismo momento de su construcción.

El primer documento que hace referencia a la Torre es el documento de donación de los lugares de Torrent y Silla por parte de Jaime I a la orden militar de San Juan de Jerusalén, el 15 de enero de 1233, antes de la conquista de Valencia. El 28 de noviembre de 1248 se otorga la carta de poblamiento de la alquería de Torrent a 47 nuevos pobladores. Para atender la administración de los intereses de la encomienda, la orden se reserva algunas casas, entre estas la casa castillo, que va a ser utilizada como almacén para las cosechas y para la recepción de particiones correspondientes al señorío, como hornos, molinos, baños, carnicerías, tabernas, posadas, hostales, etcétera.

La Torre de Torrent es una construcción de planta cuadrada de 13,35 metros por 13,90 m y una altura de 22 metros. La estructura interior es sencilla, formada por cinco plantas y cubiertas, integrada cada una por tres salas paralelas con vuelta de cañón semicilíndrica. La terraza tiene cuatro pináculos, uno en cada esquina, coronados con la cruz de la orden hospitalaria de ocho puntas en representación de las bienaventuranzas.

Fue utilizada como prisión, tanto por el ayuntamiento, como por la señoría o por los monarcas para prisioneros ilustres. Así, en 1464 se encierra a la esposa y a los cinco hijos de Jaume d'Aragó, barón d'Arenós, hijo del duque de Gandia. Sirvió también para acoger a los diputados de la Generalitat, como sucedió en junio del año 1494, cuando la ciudad de Valencia padecía una epidemia de peste, en cuyos casos los miembros de la institución se reunían fuera de sus muros para evitar los contagios. Otro hecho que tuvo como testimonio la Torre fue la guerra de las Germanías. La función para la cual se construyó se mantiene hasta la mitad del XVI, en ese momento fueron derruidos los muros y el foso fue usado como estercolero público.

En el siglo XVII se añaden porches que albergaban distintos puestos de venta de carnicerías y pescaderías. Estos porches también eran el lugar elegido para escoger a los jurados en la época foral para hacer rendir las cuentas. En el año 1844, se realiza el traslado de los juzgados a Torrent, y la Torre fue utilizada como prisión porque era muy segura y por ser una de las mejores y más sanas de la provincia.

En 1848 se reformaron las carnicerías del porche, con motivo de la visita del gobernador civil, Melchor Ordóñez, se hicieron muchas obras en la torre. En 1908 se derrumbaron los antiguos porches y se sustituyeron por otros nuevos, ya conocidos por la mayor parte de los torrentinos actuales. Finalmente, se tiraron en 1970, así como la casa señorial anexa a la torre, y las obras de rehabilitación de este edificio se hicieron en 1973 a cargo del Ministerio de la Vivienda.

Trabajos arqueológicos

Fue declarada BIC el 6/6/2001 y en 2004 con la urbanización del entorno de la Torre se descubrieron restos del foso y la muralla que rodeaba Torrent de las cuales solo se tenía noticias documentales. La excavación permitió comprobar la magnitud de las construcciones defensivas y situarlas a mitad del siglo XIV, sin duda construidas por iniciativa de la Orden de San Juan del Hospital, señores de Torrent.

Los trabajos continuaron en 2008, cuando comenzaron los trabajos arqueológicos y de restauración de la Torre. Con el picado de cada pared fueron apareciendo los tragaluces y las aspilleras andalusíes, las puertas, los retretes y la capilla de la cárcel decimonónica, y así, poco a poco, se fue reconstruyendo la historia arquitectónica de la Torre. Las pruebas de carbono 14 no dejaron duda alguna de que fue construida en el siglo XII, durante el periodo andalusí, y aunque en principio la intención fue que recuperara totalmente su aspecto original, fundamentalmente las almenas e incluso el revestimiento de cal blanquecina que la recubría, se optó por no modificar de forma drástica su imagen, consolidada en el imaginario popular. En 2012 se derriba el mercado construido en los 70 y se emprenden los trabajos arqueológicos que permitieron sacar a la luz el lado E del foso, el último tramo que faltaba por conocer.

Casi una década de trabajos arqueológicos y de recuperación del patrimonio han culminado con el proyecto museográfico en el interior de la Torre, el cual ha querido recoger todos estos cambios y representarlos en cuatro fases constructivas que muestran las importantes transformaciones que ha experimentado la Torre y que a su vez corresponden con momentos significativos en la historia de la ciudad.

En 2016 se presentó 'Una historia de Torrent contada en seis actos y un epílogo', un libro divulgativo para estudiantes de ESO con el objetivo acercarles a la microhistoria local de manera diferente en formato cómic. Además, desde el pasado 9 de octubre de 2017, cuando se entregó el reconocimiento al visitante número 3.000, han pasado por la Torre 1.823 visitas lo que da una cifra total de casi 5.000 visitantes a este importante monumento de Torrent.

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