El ingenio y la fina ironía de Virginia Woolf

María Ruiz y Clara Sanchis, directora y protagonista respectivamente, de 'Una habitación propia'. /Jesús Signes
María Ruiz y Clara Sanchis, directora y protagonista respectivamente, de 'Una habitación propia'. / Jesús Signes

Clara Sanchis interpreta en el Teatro Talía a la autora británica en ‘Una habitación propia’, un monólogo dirigido por María Ruiz

Nieves Marcos
NIEVES MARCOSValencia

En 1928 la escritora británica Virginia Woolf, considerada una de las autoras principales del movimiento feminista, ofreció una serie de conferencias en universidades femeninas sobre el papel de la mujer en la literatura, lo que sirvió de origen para su ensayo ‘Una habitación propia’. Esas charlas son la base del monólogo teatral del mismo título que durante todo el fin de semana se podrá ver en el Teatro Talía de Valencia.

María Ruiz ha adaptado y dirige para la escena las ingeniosas e irónicas charlas de Woolf, que magistralmente interpreta Clara Sanchis Mira, quien también es la responsable de las piezas musicales del montaje, basadas en un preludio del compositor J. S. Bach.

Horas antes del estreno en Valencia, la directora de la obra reconoció en una entrevista con LAS PROVINCIAS que lo más dificultoso de la adaptación fue cortar los escritos. «Mientras estábamos ensayando tuve que quitar más de un capítulo y medio porque duraba demasiado», pero agregó que con independencia de la dificultad estructural, eso no afecta al texto porque tiene una prosa «muy clara».

- ¿Cree que el monólogo es el género adecuado para este montaje?

- Totalmente porque Virginia Woolf ofreció charlas dirigidas a universitarias y después escribió el texto. En sus diarios se preguntó si debía conservar el tono de conferencia y optó porque fuera así. Tiene una estructura de habla y es lo que ha permitido casi directamente hacerlo en teatro.

- Es una obra muy reivindicativa.

- Pienso que es un texto más de celebración que de reivindicación porque estos escritos de la autora británica tuvieron lugar cuando se estaba produciendo la gran revolución de tratar de igualar ante la ley a hombres y mujeres y sólo nueve años después de que se hubiera concedido el voto a las mujeres en Reino Unido.

- ¿Tuvo alguna duda sobre la actriz que debía representar el papel?

- No ninguna. Fue una obra que elegimos entre Clara y yo leyendo el libro, y a ambas nos conmovió. Yo no me podría imaginar a ninguna otra actriz que no fuera Clara Sanchis como Virginia Woolf.

Por su lado, la protagonista de la obra, Clara Sanchis, actriz conocida televisivamente por sus apariciones en ‘Amar en tiempos revueltos’, ‘Cuéntame’ o por su papel de Isabel de Portugal en la serie ‘Isabel’, nos aseguró que ‘Una habitación propia’ divierte y al mismo tiempo emociona. Añadió que la obra destila «muchísimo humor».

- ¿Humor dice?

- Sí, sí. Es una obra que destila humor y la fina ironía de la autora.

-¿Se preparó de alguna manera para el papel?

- Virginia Woolf se convirtió en mi lectura de cabecera. Sobre todo me sirvió mucho leer los diarios de la escritora, porque son una joya y en ellos se puede ver toda su vida cotidiana, sus pequeñas manías, sus inseguridades, que perdía cosas... Yo también lo hago en la función. También volví a leer ‘Orlando’, porque era la novela que estaba terminando de corregir cuando preparaba esas conferencias en las que se basa la obra.

- ¿Ha percibido que el montaje teatral lo reciban de forma diferente los espectadores dependiendo del sexo?

- El público que viene a ver esta obra es tanto femenino como masculino, aunque hay más mujeres como en casi todo lo relacionado con la cultura. Yo pienso que este texto es tan útil para unos como para otros. Las mujeres lo perciben con dolor y, al mismo tiempo, con mucho optimismo, pero sus ideas conmueven e impulsan por igual.

- Siempre me pregunto si encima del escenario se ve algo.

- Sí que se ve. Yo en la función dialogo mucho porque los espectadores en esta función son personajes... son las jovencitas universitarias que escucharon las conferencias míticas de Virginia Woolf en 1928 en las que se basa este montaje teatral.

- Un monólogo entraña una gran dificultad.

- Es cierto, es muy complicado y requiere una concentración enorme. Es un poco como caminar por el alambre. Echo de menos a mis compañeros actores en el escenario. Pero, por suerte, el trabajo de dirección que ha hecho aquí María Ruiz es maravilloso y me da mucha seguridad. Es muy exigente, aunque a su vez da mucha libertad. También es cierto que ‘Una habitación propia’ es un monólogo muy particular porque se establece una especie de diálogo con los espectadores.

- Actualmente se están produciendo numerosas denuncias de acoso por parte de actrices, no sólo americanas, sino también españolas. ¿Qué opina de que en algunos sectores de nuestro país se las haya calificado de oportunistas?

- Me parece fatal que se las desacredite. Eso siempre ha ocurrido. Venimos de un patriarcado de muchos siglos. Se ha avanzado mucho, pero queda muchísimo por hacer. Lo peor es que la transformación es muy lenta y no tenemos que permitir esa lentitud. Aunque yo soy optimista porque sí que veo grandes cambios como esos hombres que actualmente también se involucran en la crianza de los hijos igual que las madres.

- ¿Cree que en estos momentos las mujeres somos menos libres que cuando apareció el movimiento ‘hippie’ en los años 70?

- No, no lo creo. Pienso que hay de todo. Hace unos años era terrible porque no veías en los escaparates nada más que zapatos con tacones de aguja que te convierten en incapaz por la falta de movilidad, pero ahora ya no. Posiblemente porque las mujeres ya no se los ponen tanto y no se venden igual. Según mi óptica, ahora hay muchas y muchos jóvenes bastante más comprometidos con el feminismo que en mi generación cuando éramos jóvenes. Y eso me permite ser optimista.

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