Taberna Alkázar, calidad en la mesa

Fausto en la barra del restaurante  
Alkázar./
Fausto en la barra del restaurante Alkázar.

El restaurante ofrece productos frescos de mar de primer nivel

PEDRO G. MOCHOLÍ VALENCIA.

La Taberna Alkázar merece un lugar destacable en la historia contemporánea de la hostelería valenciana. A su ya larga historia, estamos seguros que muchos más años la van a contemplar, sobre todo desde que hace algo más de un año, Isabel Fernández, la hija de Jorge y de Maribel, se ha hecho cargo de la gerencia del establecimiento, y sigue manteniendo las premisas que han afamado a este restaurante, a lo largo de los casi 70 años que en breve cumplirá.

Y esta prolongada trayectoria se ha basado fundamentalmente en dos conceptos; en el producto y la hospitalidad. Dos conceptos que no son fáciles de enarbolar, pero aquí han sido, desde el primer momentos, pilares básicos en los que han basado sus principios.

En el apartado del producto, solo tenemos que acercarnos a sus vitrinas y ver lo que allí hay expuesto. Géneros que el día anterior habitaban en el Mediterráneo o el Atlántico y que hoy los encontramos en la Taberna Alkázar.

La primera parada la podemos realizar en su barra, dónde un hacendoso Fausto les atenderá con gran prestancia.

La barra de La Taberna la podemos incluir sin ningún género de dudas, entre las mejores barras españolas, y puede codearse con algunas del calado del Nou Manolín o El Piripi en Alicante o D'Berto en O'Grove (Pontevedra) dónde el producto luce con gran esplendor. Las primeras fruslerías que podemos tomar sentados en la barra pueden ser unas quisquillas de Motril, un buen salpicón de marisco o una sepia con mahonesa. La barra de la Taberna tiene una prolongada historia, pues era el punto de encuentro para nuestro querido Luis Sánchez Polack, más conocido cómo 'Tip'. Allí creó de manera su conocido coro "Cantores de Mosén Femades", un reducido grupo de amigos de Tip, que se reunían en la barra los sábados en los que el humorista estaba en Valencia. Una vez hemos abierto el apetito podemos seguir la comida, eligiendo entre los distintos comedores que posee el establecimiento. En todos ellos encontraremos el otro gran pilar en el que se basa La Taberna; la hospitalidad.

El Caserío, la Taberna, Alkázar o Nelson son los salones en los podemos continuar la comida, y si en la barra hemos encontrado a Fausto, aquí encontraremos a Asmah, Antonio, Miguel, Paco, o a Juan, y a la legión de nuevos camareros que han ido entrando, y siguen las pautas de buen servicio que siempre se ha encontrado en este local. Un vez sentados y acomodados, no podemos perdonar el jamón ibérico que se sirve recién cortado a cuchillo, una cuestión fundamental para disfrutar de los aromas que encontramos en este producto tan nuestro, y que aquí se cuida con gran delicadeza. Dos marcas son las que nos suelen ofrecer; Joselito y Sánchez Romero. Es fundamental acompañar la chacina ibérica con el pan con tomate que lo acompañan, sin duda, el mejor de la ciudad.

Las frituras de la casa son notables. Los calamares a la andaluza y el pescado variado frito, son dos ejemplos. Y en los fundamentos de la fritura basan su elaboración; un producto fresco y un aceite de gran calidad.

Las ensaladas son otras de las recomendaciones, al igual que el pulpo a la gallega, el bacalao encebollado o la parrillada de verduras.

La bodega de la casa está acorde y en la misma sintonía que la cocina, y en ella puedes encontrar cualquier etiqueta o vino, por compleja o poco conocida que sea. Champagne, cavas, vinos blancos, tintos, rosados, finos o vinos dulces tienen acomodo en ella. Servidos a temperatura y con copas idóneas hacen que el vino, sepa, doblemente mejor.

Está claro que el marisco es uno de los puntos fuertes de La Taberna: gamba roja de Denia, langostinos de Vinaroz, gamba blanca de Huelva o cigala de tronco, se codean con productos propios gallegos cómo son los percebes, ostras, almejas, navajas o langostas, todo ello llegado a primera hora de la mañana. Cómo buen establecimiento valenciano, no faltan nuestras afamadas clóchinas, pero solo en temporada. Mantienen en la carta un combinado de Mariscada y Parrillada en la que se sirve una botella de vino blanco; Marina Alta. Y al igual que los mariscos, la misma calidad la poseen los pescados y las carnes que se ofrecen. Lubina, besugo, merluza de pincho, lenguado y rodaballo salvaje. Entre las carnes encontramos las chuletitas de cabrito lechal, paletilla de codero lechal, entrecot y el solomillo de ternera, y otro de sus grandes clásicos, el San Jacobo de ternera y jamón ibérico, más conocido como Cachopo.

Si desea un arroz (gran especialidad), estos son por encargo, y entre la variedad encontramos la típica paella valenciana, de marisco, de langosta, de bogavante o la paella huertana.

En el apartado de dulces, tanto las tartas como los postres son caseros, y les recomiendo que pasen a la terraza y lo acompañan de un refrescante gin tonic, otra de sus especialidades. Cómo pueden observar, la calidad y la frescura del producto, y al gran servicio que se ofrece, que se vuelve en hospitalidad, la Taberna Alkázar está a punto de cumplir los 70 años, un aniversario que sin duda, habrá que celebrar. Felicidades.

Taberna Alkázar. C/ Mosén Femades, 9. Telf. 963529575. Valencia.

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