La Ruta del Agua de Chelva: equilibrio entre naturaleza y cultura

La Gitana, la José Manteca y la red de Ollerías son algunos de las fuentes de la localidad./LP
La Gitana, la José Manteca y la red de Ollerías son algunos de las fuentes de la localidad. / LP

Un espectacular paraje natural en la Comunitat Valenciana donde el agua es la protagonista

CLARA ALFONSOValencia

La Comunitat Valenciana está repleta de enclaves y parajes naturales perfectos para organizar un itinerario turístico y conocerlos.

Situado en el interior de la provincia de Valencia, en la comarca de Los Serranos, se encuentra la localidad de Chelva, uno de los municipios más bonitos de la Comunitat.

Gracias a su inmersión en la naturaleza, puedes realizar diversas rutas de senderismo imprescindibles, entre las que destaca la Ruta del Agua. Una ruta circular que muestra el equilibrio entre la naturaleza y la cultura, siempre acompañadas por el rumor del agua de sus fuentes, acequias, lavaderos y, por supuesto, del río Tuéjar.

La ruta y sus emblemáticos enclaves

El inicio de la ruta tiene lugar en la Plaza Mayor de Chelva, -aunque puede iniciarse desde Calles- un recorrido perfectamente señalizado y repleto de paneles informativos que facilitan el itinerario. Se trata de una iniciativa del Ayuntamiento de Chelva que, en colaboración con la Agencia Valenciana de Turismo, ha hecho posible que la ruta discurra por el centro histórico del municipio y por los parajes más peculiares del río de Chelva.

A lo largo del camino descubrirás la medina musulmana que se halla en el Barrio Árabe de Benacacira, una parte antigua que conserva en la actualidad el trazado urbano intacto desde que se construyera en el siglo XI. Además, podrás visitar la bella Ermita de la Soledad, que data del siglo XVII, construida sobre la que fue la primera mezquita musulmana del lugar.

Sus callejones, sus aguas y sus blanquecinas casas aluden a las raíces históricas de la localidad.La Gitana, la José Manteca y la red de Ollerías son algunos de los nombres que reciben las fuentes que refrescan al visitante durante el recorrido por los barrios históricos de Chelva.

Asimismo, el Górgol, la Peirería, el Embaraniz, son algunos de los lavaderos que destacan por ser puntos donde antiguamente realizaban la colada las mujeres.

A otro extremo de la villa, se encuentra el Barrio Judío del Azoque y el Barrio Morisco del Arrabal, de origen mudéjar. El Arrabal, que surge a partir del siglo XIV, conserva en la actualidad tres joyas arquitectónicas del municipio: la Ermita de Santa Cruz, la Ermita barroca de los Desamparados (s. XVII), y el Consejo de la Villa o Antiguo Ayuntamiento, (s. XVI), situado en la plaza del Arrabal, punto de encuentro de la vida medieval y de los barrios morisco, judío y cristiano.

Sus callejones, sus aguas y sus blanquecinas casas aluden a las raíces históricas de la localidad. / LP

Además, resalta el emblemático Barrio Cristiano Medieval, por ser construido después de la conquista de Jaume I.

Dejando a un lado la localidad tal y como indican las señales, el Tuéjar comenzará a ser tu fiel acompañante y te regalará un paseo por su orilla donde disfrutarás de chopos, baladres y cañares, la vegetación típica de la Ribera.

Pero si algo destaca a lo largo del recorrido por el río y sus alrededores, son los múltiples legados arquitectónicos y lugares con un gran patrimonio: restos de antiguos molinos harineros y bataneros de origen árabe o una vieja central eléctrica que irrumpe en el camino.

En la ruta destaca el equilibrio entre la naturaleza y la cultura, siempre acompañado por el rumor del agua.
En la ruta destaca el equilibrio entre la naturaleza y la cultura, siempre acompañado por el rumor del agua. / LP

Una vez llegado al Molino Puerto, que estuvo en funcionamiento hasta mediados del siglo pasado, es posible visualizar La Playeta a escasos metros, un paraje que ha sido convertido en una zona tradicional de baño durante los calurosos días de verano.

El río junto a una abundante vegetación, forma rincones de gran belleza que presume de connotaciones de origen árabe: la Mozaira, Orán u Olinches, último tramo de la ruta.

En definitiva, no cabe duda de que la Ruta del Agua de Chelva es una buena opción si quieres descubrir el resto de construcciones arquitectónicas que guarda el municipio y así disfrutar de la riqueza natural que esconden los parajes de la Comunitat.

Fotos

Vídeos