Pago Casa Gran, caldos únicos

Falcata, la nueva gama de vinos Pago Casa Gran en el restaurante Sucar de V. Patiño./
Falcata, la nueva gama de vinos Pago Casa Gran en el restaurante Sucar de V. Patiño.

Producción ecológica y elaboración artesanal en la bodega de Moixent

CHEMA FERRER VALENCIA.

Hace unos días tuve la ocasión de disfrutar de algunos de los vinos de la bodega valenciana Pago Casa Gran, en concreto su gama intitulada Falcata. Sucedió mientras acompañaba la cocina del chef Vicente Patiño en su restaurante Sucar de Valencia, encuentro del que ya daré información. Esta bodega está enclavada en la zona vinícola Clariano, de la DO Valencia, una región caracterizada por albergar un buen número de bodegas que participaron en la renovación de los vinos de esta denominación. Pago Casa Gran ha sido una de ellas, y días después, tuve la ocasión de conversar con Carlos Laso, alma mater de la bodega.

-¿Cuándo se fundó la bodega y cómo ha evolucionado en su primera década de vida?

-Empezamos en 2006 con la primera vendimia, aunque el proyecto se gestó en 2004. Tiene sus raíces a comienzos de la pasada década, cuando se preparaban algunos centenares de botellas para casa a base de las distintas variedades del viñedo. En aquel momento comenzaron las gestiones y se sortearon múltiples obstáculos administrativos para poder situar la bodega en la propia finca. La idea era crear una bodega de vinos gourmet y ecológicos que pudiera convertirse en elaboradora de vinos de pago, tanto por la cuidada y singular elaboración de los vinos, como por la procedencia de las uvas.

-Vino ecológico, ¿una necesidad para la obtención de vinos de calidad?

-Nuestras experiencias previas en las vinificaciones de garaje nos abocaron a la producción de vino ecológico. De esta forma, haríamos desaparecer los productos ajenos a la uva que llegan al vino y nuestras plantas proporcionarían mejor uva y estarían más sanas. Los primeros años fueron de experimentación, e investigación fueron un tiempo precioso en el que se definieron los estilos de vinificación y las variedades a utilizar. La búsqueda de un equilibrio entre el cultivo y la biodiversidad circundante han sido un factor clave en la búsqueda de este. Con el tiempo, el estilo y la definición de los vinos también tuvieron en cuenta las demandas del mercado. El resultado fue la creación de dos familias de vinos: Casa Benasal con vinos de tendencia y Falcata auténticos vinos de terruño. En este tiempo, se han sucedido los premios y reconocimientos entre los vinos de agricultura ecológica.

-Exportación, mercado nacional... ¿dónde se sirven los vinos de Pago Casa Gran?

-Nuestros vinos se comercializan a través de mayoristas, importadores y distribuidores de muchos países. En estos momentos son quince los destinos foráneos superando el 90% de la producción, países centroeuropeos, Japón, los EE.UU, siempre clientes que valoran de forma especial la producción artesana y ecológica. Es un argumento convincente el que la bodega siga en la actualidad las directrices suizas para la viticultura ecológicas, mucho más exigentes que las europeas, un marchamo de calidad sublime con el que viajan todos nuestros vinos.

-Tras indagar en las cartas de restaurantes y tiendas especializadas me llama la atención la accesibilidad de los precios. ¿No está reñida la calidad con los precios de los vinos de Pago Casa Gran?

-Los precios en tienda rondan entre los 6 euros y los 17 euros. Pensamos que nuestros precios tienen una relación calidad-precio magnífico y en esto nos esforzamos. Tenemos muy en cuenta los costes y no incurrimos en ningún gasto que no añada valor al cliente o mejore la finca. La verdad es que como buen ingeniero industrial, que es mi formación, he conseguido que la mentalidad de hacer más con menos impregne Pago Casa Gran. Como por ejemplo nuestros envases, austeros y lo más ecológicos posible. Lo importante es lo que hay dentro.

-Aunque pienso dar cuenta y opinar sobre los vinos de casa Gran en otro momento, ¿qué hay que decir de ellos?

-Nuestras variedades no están entre las más consumidas entre los valencianos, ni tenemos tempranillo ni tampoco verdejo. Nuestros vinos no son comerciales, son artesanos y eso se nota en cata. Las cubiertas vegetales, las micorrizas y las levaduras autóctonas en fermentación marcan una diferencia muy grande una vez servido en la copa. Los vinos son ensamblados, como los elaborados a partir de garnacha tintorera, syrah y monastrell, o los blancos de gewürztraminer y moscatel. Recientemente, hemos iniciado la elaboración de una gama de monovarietales a base de malvasia, monastrell y garnacha tintorera.

Volveremos con los vinos de Pago Casa Gran, sus resultados en los certámenes de vinos 'bio' han sido apabullantes en los últimos tres años: en Challenge Millesime Bio dos oros y siete platas, y en el Bio Wein Preis catorce medallas de oro y seis de plata. Les voy contando.

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