Ferruz y Moya aúnan recetas

Los cocineros Alberto Ferruz y Kiko Moya en Dolia.
Los cocineros Alberto Ferruz y Kiko Moya en Dolia. / lp

Los prestigiosos chefs presentaron tres platos en Dolia

P. G. MOCHOLÍ

Dolia sigue manteniendo su apuesta por la gastronomía y el territorio, y este año han sido los cítricos los que han sido la esencia de las recetas de los cocineros invitados.

Kiko Moya cocinero del restaurante L'Escaleta (Cocentaina, Alicante), y Alberto Ferruz cocinero de Bon Amb (Xàbia, Alicante) han sido los elegidos en esta VII Mostra de Enoturismo y Gastronomía en el Auditori Teulada-Moraira.

Tanto Kiko como Alberto poseen dos Estrellas Michelín, y los dos (por separado) crearon varias recetas con moscatel de Alejandría y cítricos valencianos, uniendo la costa y el interior.

Ambos cocineros trabajando en entornos diferentes, pero en la esencia, los dos buscan aunar en sus recetas conceptos tan comunes como son el paisaje, el producto y la tradición, desde el respeto más absoluto, y el entorno próximo, en Alberto el mar Mediterráneo, en Kiko las montañas del interior de Alicante.

Kiko presentó Farinetes de arroz, arrope de moscatel y uvas pasas. Una receta de gran creatividad y personalidad, y cómo dijo el propio Kiko cargada de tradición, pero a la vez muy revolucionaria. Kiko demostró las enormes posibilidades que ofrece un grano de uva moscatel. Se puede escarchar, osmotizar, elaborar en salmuera y por último convirtiéndose en arrope.

Alberto, en un alarde de sinceridad, reconoció que durante su formación en París sus platos eran grises, mientras que desde que cocina mirando al Mediterráneo, sus platos son luminosos y recuerdan a los cuadros de Sorolla.

Elaboró tarta cítrica con pescado de descarte y reposado en agua de mar. Lecha (pescado) embarrada en fondo anaranjado, y Crema de moscatel de Alejandría con helado de corteza de limón valenciano. En todas las creaciones de Alberto se descubrió esa esencia creativa con la influencia recibida de la tradición y del sacrificio diario que hay siempre en su trabajo, y la utilización de productos de su entorno, tanto de monte como de mar.

Para finalizar la esencia más gastronómica, Alberto y Kiko ofrecieron una creación dónde la costa y el interior estaban muy presentes: ventresca de atún madurada, jugo de pescado azul y contrastes cítricos. Un plato en el que destacan la innovación, la actualización, la tradición y la gastronomía, todos los conceptos lucieron en un marco incomparable como es el Auditori Teulada-Moraira.

Al igual que en las últimas ediciones, no faltó el mejor coctelero de la Comunitat Valenciana, Iván Talens.

Fotos

Vídeos