Los 9 dulces valencianos más apetecibles

Los mazapanes son uno de los dulces valencianos con más tradición.
Los mazapanes son uno de los dulces valencianos con más tradición. / Damián Torres/LP

Solos o para combinar, para compartir o disfrutar sin compañía, estas recetas valencianas te harán chuparte los dedos

TAMARA VILLENAValencia

Si hay algo de lo que no cabe duda es de la grandeza y variedad de la gastronomía valenciana. La riqueza de su oferta tradicional va desde platos salados, como la gran diversidad de arroces típicos -probablemente, la baza más destacable e identitaria a nivel internacional- hasta recetas dulces a más no poder. Más allá de la paella y la horchata, te presentamos los dulces valencianos más apetecibles:

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Coca de llanda

La coca dulce valenciana es la más típica de esta variedad de bizcocho, que se hace con un molde de hojalata o lata con tan solo harina, azúcar, huevos, aceite y leche. Una sencilla receta que, como tal, nació de una economía de guerra como un recurso fácil y barato para llenar el estómago. Su presencia consta en hornos de finales del siglo XIX y es uno de los dulces valencianos más versátiles, ya que al ser un bizcocho puede combinarse con otras variantes como nueces, pasas, chocolate o crema pastelera, sin perder su esencia original. A pesar de que su elaboración parezca extremadamente sencilla, es uno de esos postres caseros a los que hay que 'cogerle el punto', ya que parte del éxito de su elaboración reside en la esponjosidad de su masa.

La coca de llanda aparece a finales del siglo XIX. / LP

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Fartons

El concepto de horchata va inevitablemente ligado al de los fartons para cualquier valenciano, es bastante improbable -por no decir imposible- tomarse uno sin el otro. Tanto es así que el nacimiento de estos dulces valencianos se debe puramente a la búsqueda de un producto de bollería perfecto para acompañar a esta icónica bebida valenciana. Su origen se remonta a los años 60 del siglo pasado, en Alboraya, y aunque aparentemente puedan ser muy similares a una clásica ensaimada pero moldeada de manera fina y alargada, cualquiera que los haya probado sabe que estos esponjosos dulces valencianos tienen algo especial y diferente.

Para su elaboración solo se necesita harina de trigo, leche, azúcar, aceite, levadura y huevos. Pero aparte de esta receta clásica de fartons tiernos para mojar con la horchata está la variante de hojaldre, que añade a su receta grasa animal, levadura prensada y azúcar. Sea cual sea la opción que prefieras, son una elección perfecta para las meriendas veraniegas.

Fartons, acompañantes inseparables de la horchata. / LP
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Los mazapanes de Sant Donís

El tradicional postre de frutas de mazapán que se regala el 9 d'Octubre en honor a la 'mocaorà' se remonta al siglo XVIII y tiene un curioso trasfondo revolucionario. Con más de tres siglos de historia, surgió cuando tras la Guerra de Sucesión, los Decretos de Nueva Planta prohibieron la celebración de la entrada de Jaume I a Valencia. Como respuesta pasiva e ingeniosa a esta prohibición borbónica, los panaderos comenzaron a producir unos dulces de mazapán que simulaban los cohetes que no podían lanzar, a la vez que su forma redonda o fálica recordaban a los órganos sexuales femeninos y masculinos y por lo que se llamaban popularmente 'tronador' y 'piuleta'.

Desde que comenzó la venta de este reivindicativo dulce, iban envueltos en un pañuelo y constituían así el regalo para la amada. Con el paso de los años, el adorno del pañuelo fue dando nombre popular a la festividad, que por esta particular tradición el 9 de octubre es considerado por muchos valencianos como el día de los enamorados.

El dulce tradicional del 9 d'Octubre. / LP
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Panquemado

Aparte de procesiones y misas, la Semana Santa es conocida por la variedad de recetas, tanto dulces como saladas, que se comen en esta época. Entre ellas, el panquemado no puede faltar en tu mesa el Lunes de Pascua: es uno de los dulces más típicos de estas fechas, a pesar de que gracias a su éxito se pueda encontrar durante todo el año. Recibe nombres diferentes según la comarca, por lo que es probable que lo conozcas como 'panou', 'pa socarrat', 'tonya' o 'fogaseta'. Es un dulce redondo de interior esponjoso y blanco, que contrasta con la capa exterior casi quemada, tostada y oscura que le da nombre.

Su sabor es similar al del roscón de Reyes y suele comerse con chocolate, bien caliente o en tableta, para merendar. La popularidad que ha adquirido este dulce tradicional le ha llevado a convertirse en otro de los referentes de la gastronomía valenciana, con incluso una ruta con la localidad de Alberic como centro, ya que la receta de este municipio es la más afamada.

Alberic es conocido por su elaboración de este dulce. / LP
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Torta Cristina

Su procedencia es origen de disputa intercomarcal en municipios de L'Horta Nord como Foios, Meliana o Puçol, que se atribuyen la autoría y mejor elaboración de este popular dulce de almendra con diseño de oblea circular. Esta receta es una de las más icónicas dentro de la gastronomía valenciana, donde la almendra, la ralladura de limón y un horneado suave juegan un papel fundamental en el resultado final. Pero también es de las más sencillas de hacer, ya que solo se necesitan huevos, almendras, harina, azúcar y ralladura de limón.

La elaboración de esta receta, más habitual en las fechas navideñas y muy similar a la de la coca 'de carabassa', consiste simplemente en batir las claras a punto de nieve y mezclar el resto de ingredientes, que admiten cambios en función de la zona donde se elaboren, como la canela.

Su elaboración es muy similar a la coca 'de carabassa'. / LP
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Turrones y polvorones

Sin duda, son los dulces valencianos más reconocidos a nivel mundial junto a la horchata. Seguro que tan solo con nombrar el de Jijona y el de Casinos (en Alicante y Valencia, las localidades más destacadas en su elaboración) te vienen a la cabeza estos apetecibles postres, cuyos orígenes en Valencia se remontan al siglo XVI. Aunque adoptan multitud de variedades y sabores como el chocolate o el coco, los que se han convertido en el emblema más dulce de la gastronomía valenciana son los hechos a base de miel, azúcar, clara de huevo y almendras.

Hay muchas variantes de esta popular receta. / LP

Son el postre navideño por excelencia y hay varios rumores sobre su procedencia, la más extendida es que fueron los árabes quieren lo introdujeron al buscar un alimento nutritivo que se conservara en buenas condiciones durante largos periodos y pudiera ser fácilmente transportado por sus ejércitos. Los polvorones son también un icono de la tradición repostera valenciana, hechos con harina de trigo, azúcar y manteca de cerdo, representan una adaptación innovadora de los mantecados gracias a su delicada y polvorienta textura. Independientemente del tipo o sabor que prefieras, ninguna de estas opciones puede faltar en tu despensa estas navidades.

El distintivo de este dulce es su textura frágil y polvorienta. / LP

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Buñuelos de calabaza

Valencia no solo huele a pólvora a principios de marzo, cualquiera que pasee por sus calles en estas fechas estará constantemente bajo la tentación del olor de los típicos buñuelos de calabaza. Este dulce, aunque no es propiamente valenciano, suele consumirse tradicionalmente durante las Fallas, tanto para desayunar o merendar, con su inseparable compañero: el chocolate caliente. Son la forma más dulce de prepararse para salir a disfrutar de las fiestas y también de reponer fuerzas tras una larga noche de Fallas.

Su esponjosa y sabrosa textura de calabaza los hace una de las recetas dulces más populares y su elaboración no es nada complicada, más allá de darles la forma típica: redonda y con un pequeño agujero en el centro. Si no puedes esperar hasta Fallas para hacerte con ellos, solo necesitarás calabaza asada, levadura, harina, aceite y azúcar para poder disfrutar de esta delicia gastronómica.

Imprescindibles en Fallas con chocolate caliente. / LP
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Arnadí

Es tradicional tomar este dulce valenciano durante la Cuaresma o Semana Santa, y también es conocido popularmente como 'carabassa santa' o 'moniato sant'. Su receta es basa en calabaza y azúcar, aunque también admite variantes como el boniato, y se suele presentar en una cazuela de arcilla, adornado con almendras peladas. El resultado es una masa fina que muchos consumen también durante todo el año, especialmente en aquellas comarcas donde más se suele elaborar: La Costera, La Marina Alta y La Safor. Se dice que es uno de los postres valencianos más antiguos, herencia de Balansiya, la Valencia musulmana.

El arnadí, uno de los postres valencianos más antiguos. / LP

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Pasteles de boniato y rollitos de anís

El pastel de boniato es uno de los dulces más habituales en las cocinas de la Comunitat Valenciana en cualquier época del año. Su origen es árabe y se suele elaborar con forma de pequeñas empanadillas, donde el sabor de la canela y el boniato se funden con un toque de cazalla que no puede faltar en la sobremesa valenciana junto al café.

Los rollitos de anís también son un acompañante indispensable tras la comida o para merendar en muchas poblaciones valencianas, y son también conocidos como 'borrachets' por tener entre sus ingredientes la bebida alcohólica que les da nombre. Son consumidos durante todo el año y especialmente en Navidad, aunque también es habitual que en Semana Santa se coman bastante. Ambas recetas son la opción perfecta para endulzar las tertulias valencianas en cualquier época del año.

Pasteles de boniato o 'borrachets'. / LP

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