'Dirty Dancing', música y a bailar

El famoso salto de 'Dirty Dancing'. / Cloe Car
El famoso salto de 'Dirty Dancing'. / Cloe Car

Los espectadores se sumergen completamente en la historia de amor entre Baby y Johnny

NIEVES MARCOS

El musical 'Dirty Dancing', un clásico de cine convertido ahora en teatro, se está representando con enorme éxito en el Palau de les Arts de Valencia, donde permanecerá hasta el próximo domingo 20 de mayo, para seguir después de gira por otras ciudades españolas. Se trata de un espectáculo donde los espectadores se implican incondicionalmente en la historia de amor entre Baby y Johnny Castle, un fenómeno transgeneracional que sigue emocionando al público. Este montaje de Letsgo Producciones trae al escenario la versión original de la película de 1987 que sentó un precedente y marcó a toda una generación, supervisada y escrita por la propia creadora del largometraje, Eleanor Bergstein, quien quiso llevar la película al teatro para que todos los fans viviesen una experiencia nueva, y el resultado es una versión que respeta totalmente su obra y atrae a espectadores que habitualmente no acuden al teatro, porque en realidad es más que teatro, es un gran espectáculo musical.

Laura Enrech y Pablo Ceresuela, sensacionales en su papeles, se ponen en la piel de Baby Houseman y Johnny Castle para escenificar la historia de amor entre un profesor de baile y una adolescente venciendo las dificultades familiares.

También impresionantes Eva Conde, Fanny Corral, Raquel Caurin, Víctor González o José Domínguez, por citar a algunos de los cerca treinta artistas que aparecen en el escenario, que cuenta también con el trabajo de otros tantos técnicos.

Según comentó Pablo Ceresuela a LAS PROVINCIAS, la cinta marcó una época, «en parte por la calidad de su historia principal, pero también por las otras historias que se cuentan, y que tocan temas como el despertar sexual de la mujer o la «diferencia de clases, «unos matices que hacen que la película, 30 años después, siga ahí».

Ceresuela, que borda su papel de Johnny, manifestó estar encantado con este personaje. «Es un gustazo interpretar a un protagonista de tanta relevancia en el cine». Agregó que intenta «honrar lo que en su día hizo en el cine Patrick Swayze, que realizó un trabajo maravilloso, pero sin caer en la imitación».

Si el trabajo de los artistas es de primer nivel, muy llamativo resulta también el vestuario con el estilo de la época y el escenario, el cual cuenta con tres giratorios para mover los distintos sets de la escenografía que transportan al espectador a los diferentes lugares donde se desarrolla la obra, como el hotel Kellerman's donde Baby se aloja con sus padres en unas aparentemente aburridas vacaciones, el hall, el comedor, los cuartos del personal, el jardín, las habitaciones de los huéspedes y el sótano donde el staff practica el 'dirty dancing'.

Antes de su llegada a España, el musical se estrenó en el Teatro Royal de Sydney y ha girado con producciones en Estados Unidos, Nueva Zelanda y Europa, donde ha batido récords de taquilla en el West End de Londres.

Con Valencia son ya 25 las ciudades españolas por las que ha pasado este espectáculo y 500.000 espectadores los que lo han visto hasta ahora.

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