Entre el bien y el mal

Silvia Marsó canta y baila durante la representación '24 horas en la vida de una mujer'. / lp

Silvia Marsó produce y protagoniza el montaje musical '24 horas en la vida de una mujer', obra que estará a partir del jueves en el Talía

NIEVES MARCOS

Música en directo, dramaturgia, cine y danza se aúnan en el montaje teatral '24 horas en la vida de una mujer', obra original de Stefan Zweig, con dramaturgia de Christine Khandjian y Stephane Ly-Cuong, que a partir del jueves 5 de octubre, y hasta el día 15 del mismo mes se estará representando en el Teatro Talía de Valencia.

La popular actriz Silvia Marsó produce y protagoniza este espectáculo, dirigido por Ignacio García, del que también forman parte Marc Parejo, Felipe Ansola y Víctor Massán. La dirección musical de la composición original de Sergei Dreznin la firma Josep Ferré, quien junto a Miguel Huertas, Gala Pérez Iñesta, Irene Celestino, Sara Vaqueiro y Álvaro Llorente se encargarán de la ambientación musical en directo de este ambicioso montaje.

En una entrevista con LAS PROVINCIAS, la actriz Silvia Marsó explica que la obra comienza con una aristócrata recién viuda que salva del suicidio a un joven jugador que acaba de perderlo todo. A partir de ese momento empieza la historia de las 24 horas en la vida de esa mujer. Según Marsó es una obra «sobrecogedora» y «trepidante», con unos personajes «cargados de fuerza que se debaten entre el bien y el mal; la moral y sus más profundas pasiones».

- ¿Qué le llevó a decidirse por producir y protagonizar '24 horas en la vida de una mujer'?

- Yo acudí a ver este espectáculo a París hace dos años y cuando salí del teatro, absolutamente conmocionada, decidí que iba ser mi siguiente proyecto teatral porque integra un texto magistral de Stefan Zweig y la maravillosa música del ruso Sergei Drezmen.

- ¿Pero esta novela de Zweing no resulta algo complicada para adaptarla a teatro?

- Bueno, yo no diría que es complicada la adaptación, sino la puesta en escena porque pasamos de estar en un hotel de lujo en la Riviera francesa y en el casino de Montercarlo a una pensión de mala muerte. Esto tiene su complejidad, pero para eso está el ingenio de la puesta en escena. Lo que sí te puedo decir es que no es nada difícil trasladar el pensamiento y la reflexión del autor a las tablas porque está hablando de la condición humana y eso se puede transmitir tanto en una novela como en una película o en una obra de teatro.

- Precisamente se han realizado algunas películas basadas en esta obra. ¿Aparte de las diferencias evidentes entre cine y teatro, que otras variaciones hay?

- No tiene nada que ver esta adaptación teatral con los filmes. La película de 1944 es una adaptación exhaustiva de los pasajes de la novela y la de 2002, que protagoniza Agnès Jaoui, es una adaptación libre mezclando épocas. En nuestra obra de teatro está la esencia del argumento de la novela. Está la mujer en su etapa de anciana y como viuda aún joven.

- Aquí canta, baila, interpreta...

- Sí, sí, es que a mi me gusta el 'más difícil todavía'. Después de interpretar 'Yerma', Nora en 'Casa de muñecas' o Amanda Winfield del 'Zoo de cristal' ya no podía aspirar a algo más difícil porque son personajes emblemáticos para cualquier actriz. Por eso me puse el reto de hacer algo diferente y con unas disciplinas teatrales añadidas como son el cante y el baile.

- Aparte del teatro y cine, ¿tiene previsto volver a la televisión?

- No, no. Yo decidí voluntariamente hace 26 años rechazar una oferta millonaria para presentar programas de televisión para centrarse en mi faceta de actriz comprometida con la cultura, y estoy muy contenta de haber adoptado esa decisión.

Fotos

Vídeos