Las Provincias

Rías Gallegas se renueva

  • El chef Raúl Barruguer dirige ahora sus fogones

Ha llovido mucho desde que, en mi tierna infancia, mi tío me llevara a un nuevo local de cocina gallega que había abierto sus puertas en el número uno de la calle Sevilla de Valencia, a la vista de la Gran Vía de las Germanías. Se llamaba Las Rías Gallegas, y aquella experiencia siempre vivió en mi ideario culinario, entre brumas, como las de la orensana Cacidrón, cuna de Alfredo Alonso, fundador de este restaurante. En alguna ocasión pude permitirme el capricho de comer en sus otras ubicaciones de la ciudad, la calidad de sus productos en origen era inconmensurable, hasta que recaló con pompa y boato en el arranque de la calle Cirilo Amorós, su actual emplazamiento. Concha Rodríguez, esposa y cocinera, y que además consiguió una estrella Michelín para el restaurante, fue la artífice de la altura de su cocina.

En 2005, y por cuestiones trufícolas, me encontraba con Alfredo en su casa de Liria y allí me desveló que las cosas iban a cambiar para Rías Gallegas. Y algo así sucedió. Han pasado más de diez años y muchas cosas, Rías Gallegas adoptó una barra gastronómica al pairo de los nuevos vientos y ahora, en 2016, entra a dirigir sus fogones un primer espada de la cocina, Raúl Barruguer. Con motivo de las jornadas gastronómicas Top Cuina, tuve ocasión de conocer algunas de las novedades que Raúl ha incorporado a la cocina del restaurante. Preparó algunos platos que acompañaran los vinos de la Bodega Sierra Norte, los que se sirven en las jornadas. Mejillón escabechado, Sardina marinada con Salsa de Espeto, Ceviche de Ostra gallega con Jugo de Navajas (menudo 'tigre' dejó), Calamar de Playa en su Tinta, Angula a la Brasa, Trinchado de Patatas y Algas con Pulpo a la brasa, Sopa de Caldeirada de Pescado y Marisco.

Les aseguro que en el éxtasis de algunos platos se escuchaba el rugir del mar, como si uno estuviera en Fisterra. Barruguer incorpora ahora arroces a la carta; recomendable el Arroz de Algas, Changurro y Mejillones. Hay otros muchos.