Las Provincias

El Parque Natural Font Roja, joya turística de la Comunitat

El Parque Natural Font Roja, joya turística de la Comunitat

  • Desde este espacio de gran valor ambiental discurren varios itinerarios que recorren diversos paisajes

Uno de los destinos estrella de la Comunitat Valenciana para realizar una escapada es la comarca Hoya de Alcoy, espacio donde se encuentra el Parque Natural Font Roja, un lugar que fusiona fauna y flora con rutas y áreas recreativas especialmente pensadas para el viajero. A medio camino entre los términos municipales de Alcoy e Ibi, el Parque Natural Font Roja cuenta con más de 2.200 hectáreas de superficie.

Adentrarse en este enclave es hacerlo en las actividades que el ser humano desarrolló en otros tiempos aprovechando los recursos naturales de la zona, ya que aquí se pueden contemplar los restos de las carboneras empleadas para la producción de carbón vegetal; los antiguos hornos de cal; las masías que cumplían las funciones de vivienda, establo y corral; o las cavas o pozos de nieve con las que abastecían de hielo a los municipios de los alrededores.

Este espacio natural del territorio valenciano, inmerso en el sistema Bético, comprende la alineación montañosa de l'alt de Sant Antoni, el carrascal de la Font Roja y la Teixereta, y alberga una enorme riqueza ecológica y paisajística que merece la pena contemplar. Paseando por aquí, entre bosques, riscales, pedrizas y pinares, los visitantes pueden descubrir especies como el petirrojo, el reyezuelo listado, el pinzón vulgar, el carbonero común, el arrendajo, el jabalí, la gineta, el gato montés o el tejón, que constituyen algunos de los ejemplares más comunes del parque. Más escasas pero igual de interesantes resultan especies como el águila-azor perdicera, la garduña y el búho real que campan a sus anchas por este espacio natural. Además del avistamiento de animales, el parque invita a disfrutar de visitas de interés como la que se plantea en la ermita dedicada a la Virgen de los Lirios, en el área del Santuario de la Font Roja, levantada en 1663 en honor a la aparición de la imagen de la Virgen en el bulbo de un lirio. Desde entonces, este paraje se ha convertido en lugar de peregrinaje y escenario de una multitudinaria romería que se celebra aquí cada verano. Junto al santuario está el actual Centro de Interpretación, que muestra los aspectos naturales y culturales más destacados del parque. También aquí resulta interesante admirar las diversas exposiciones temáticas, maquetas, exposiciones fotográficas y paseos virtuales que se ofrecen.

Abundancia de encinas

Desde este punto parten varios itinerarios que recorren paisajes de gran valor ambiental, como el del «Menejador», una ruta de seis kilómetros y dos horas y media de duración. La primera mitad transcurre por la cara norte de la sierra, donde se puede pasear por el carrascal de umbría caracterizado por la abundancia de encinas. La ruta también permite descubrir la 'Cova Gelada», donde se registra una temperatura media de siete grados centígrados; el 'Pla de la Mina', con una reproducción de un horno de cal y dos miradores; el Mirador de Pilatos, que ofrece una panorámica de la Sierra de Mariola y del valle del río Polop; o el Mas de Tetuán, un ejemplo de explotación agrícola tradicional de finales del siglo XIX. El recorrido se completa con paradas en la 'Cava Coloma', una de las antiguas construcciones empleadas para la conservación y almacenamiento de la nieve, con 2.200 metros cúbicos de capacidad; y en 'el Menejador', que con sus 1.356 metros constituye la cota más elevada del parque y permite contemplar montañas de los alrededores como Mariola, Aitana, Cabeçó d'Or, Maigmó y Penya Roja.

También para los amantes de la setas, éste constituye un espacio de gran interés ya que las condiciones climáticas de la zona favorecen la abundancia y variedad de flora micológica y criptogámica, hongos, líquenes o musgos. Concretamente, este enclave presume de haber ofrecido más de 450 especies diferentes de hongos que se nutren de diferentes formas, saprofíticos, parásitos y simbióticos y que colonizan las superficies de esta joya natural. Y tras una intensa jornada al aire libre, el parque brinda la oportunidad de descansar en alguna de sus áreas recreativas, que disponen de zona de merendero, aseos públicos o aparcamiento; o degustar la gastronomía local en los bares y restaurantes que se extienden por la zona. Entre las especialidades que se sirven, los 'bajoques farides' -pimientos rojos rellenos de arroz-, 'olleta de músic' -estofado de alubias-, 'borreta' -guisado de espinacas con bacalao y huevo escalfado- o 'giraboix' -guiso de pencas y carne-. Todo ello, endulzado con delicias alcoyanas como las peladillas, los pasteles de gloria, o el café-licor. Y para quienes deseen cerrar la jornada sin despedirse del Parque Natural Font Roja, éste cuenta con una zona de acampada en la que pasar la noche, aunque es necesario solicitar una autorización previa a la Oficina de Información Juvenil del Ayuntamiento de Alcoy. Otra opción es alojarse en los albergues o casas rurales que se distribuyen por los alrededores u optar por alguna de las propuestas hoteleras que se agrupan en las localidades de Alcoy e Ibi.

Si se prefiere esta última alternativa, hay que aprovechar para descubrir alguno de los reclamos turísticos que esconden estos destinos, como la Iglesia Transfiguración del Señor, el Museo de la Fiesta, El Casal Fester, o la Ermita de San Vicente en el caso de Ibi. Por su parte, en Alcoy, esperan al viajero paradas como las murallas medievales, la Torre de Na Valora, el Palacete de Albors, o Llotja de Sant Jordi, entre otras. Un patrimonio arquitectónico que pone la guinda a una escapada en la que conviven en perfecta armonía cultura y naturaleza.