Las Provincias

En la guerra y en el amor

Brad Pitt y Marion Cotillard en Madrid durante el estreno de 'Aliados'. :: lp
Brad Pitt y Marion Cotillard en Madrid durante el estreno de 'Aliados'. :: lp
  • Pitt y Cotillard encarnan en 'Aliados', la nueva película de Zemeckis, a dos agentes que luchan contra los nazis hasta que cunde la sospecha de que ella trabaja para los alemanes

Hay rumores de que durante el rodaje de 'Aliados', estreno fuerte del fin de semana si hablamos de cine comercial, saltaron chispas entre Brad Pitt y Marion Cotillard y que el affaire fue el principio del fin de la marca Brangelina. Conociendo como funcionan las cosas del querer entre celebrities, las elucubraciones y leyendas están al orden del día, con lo cual si existió realmente un triángulo de amor bizarro nunca lo sabremos con certeza, ni falta que hace. Los entresijos de la farándula venden más papel cuché que entradas, generan mucho ruido en las redes sociales y pocas nueces que repartir realmente, aunque el divorcio solicitado por Angelina Jolie ha venido bien como campaña promocional a la película, que, casualmente, colgó en Internet su primer trailer coincidiendo con la sonada ruptura. Atendiendo con seriedad al lanzamiento que nos ocupa, destaca el nombre de su director, Robert Zemeckis, que sigue en activo a las puertas de al edad de jubilación y tiene pinta de que no va a abandonar su posición fácilmente. Ganador del Oscar y el Globo de Oro a la mejor dirección por 'Forrest Gump' a medidos de los 90, su filmografía cuenta con títulos emblemáticos como la trilogía de 'Regreso al futuro' o 'Quién engaño a Roger Rabbit', además de éxitos comerciales como 'Náufrago'.

Su responsabilidad como capitán del barco en la divertida y negrísima 'La muerte os sienta tan bien' es un dato que merece respeto, al igual que su labor de guionista de la reivindicable '1941'. La maquinaria publicitaria de 'Aliados' lleva semanas en acción para 'vender' la historia real vivida por el oficial de inteligencia francocanadiense Max Vatan (Pitt). El agente conoció en 1942, en el norte de África, a Marianne Beausejour, papel defendido por Cotillard, miembro de la Resistencia. Ambos unieron fuerzas en una misión suicida en las líneas enemigas, de la que salieron bien parados, y enamorados. La II Guerra Mundial es el escenario de un filme de espionaje y romance, aunque todo se complica cuando se disparan las sospechas de que Marianne puede ser una agente doble que trabaja para los nazis. La traición planea sobre sus cabezas, con el agravante de que ya son padres, tras casarse.