Las Provincias

Vanguardia de la nueva cocina valenciana

  • El evento gastronómico reúne a buena parte de los mejores restauradores de la región

Alejandro del Toro pertenece a una saga de hosteleros que durante décadas han dado de comer en Valencia. La querencia por los fogones se despertó tempranamente en su espíritu y la culpa de ello fueron las tardes de su infancia entre peroles, planchas y barras, ya que discurrían a menudo en uno de los locales familiares más populares de la ciudad, el restaurante Aduana junto al puerto de Valencia. Estudió en la Escuela de Turismo, luego hostelería y pronto empezó a curtirse en lo más granado de la cocina de vanguardia de la década de los noventa, como el Ángel Azul y la Hacienda de Valencia, con Nazario Cano, en Martín Berasategui o luego en las Pedroñeras con el chef Manolo de la Osa, el que acabó por convertirse en padre espiritual de su cocina. En el año 2001 abrió su restaurante y en ese mismo lugar perdura quince años después. Nada más abrir el público valenciano reconoció el valor de su cocina de autor, franca en producto y a la vez creativa. Luego llegó el reconocimiento de la estrella Michelín, corría el 2003 y eran pocos los que en tierras valencianas disfrutaban de ese oropel. Los 'gourmands' afluían desde todos los rincones de España a sentarse ante sus manteles y conocer lo que se cocía en sus fogones, creaciones a base de productos de la huerta valenciana y de lo que se pescaba en sus costas y aplicando las técnicas más innovadoras, algunas propias de su bagaje y otras novedosas, desarrolladas por él mismo. Luego, la excelencia en la restauración valenciana fue generalizándose, fue el último de los pioneros, sí. La máxima de Alejandro en su cocina es que el buen comer nunca ha de estar reñido con la creatividad, han de convivir en equilibrio. Afirma que hay que tener confianza en los productos de calidad, respetar su temporada y llegar a la combinación adecuada de ellos utilizando tanto técnicas clásicas como de nueva planta. Es por ello que en su cocina encontramos trufas del Maestrazgo y Els Ports, gamba de Denia, pescados de roca y anzuelo, tomates valencianos., siempre lo que da la temporada y con el marchamo de valencianía. La técnica en la cocina, su mano izquierda, subliman de modo abrumador las potencialidades de los ingredientes utilizados en sus recetas. Alejandro del Toro es el brío de la cocina valenciana, sin ambages, asido a su cocina, como debe ser.