Las Provincias

Escena del filme 'No culpes al karma...' :: lpTom Cruise (izquierda), Judd Lormand (centro) y Jason Douglas, en una escena de la película 'Jack Reacher: Nunca vuelvas atrás'. :: Chiabella James
Escena del filme 'No culpes al karma...' :: lpTom Cruise (izquierda), Judd Lormand (centro) y Jason Douglas, en una escena de la película 'Jack Reacher: Nunca vuelvas atrás'. :: Chiabella James

La eterna duda

  • David Verdaguer encarna al novio de Verónica Echegui en 'No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas'

El ascendente David Verdaguer (Girona, 1983) encarna al novio buenazo de Verónica Echegui en 'No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas', comedia dirigida por María Ripoll ('Lluvia en los zapatos', 'Ahora o nunca') basada en un bestseller de Laura Norton que describe las andanzas de una chica a la que todo le sale regular.

¿Cómo es tu personaje?

Roberto es una buena persona que quiere mucho a Sara. El problema es que quiere un poquito más a su trabajo. Está en una de esas relaciones que empiezas de joven y en la que estás un poco por inercia porque no te cuestionas la vida. Hay un momento en el que tienes que elegir y él se decanta por el trabajo y eso les ocasiona una debacle.

Hay por ahí una especie de triángulo amoroso.

Sí. Por un lado está el amor platónico de Sara que es Aaron, el personaje de Álex García, que es el chico perfecto que siempre le gustaba en el instituto pero con el que nunca pasó nada, y por el otro está un chaval majo pero que le pone tanto como un cenicero. Ahí está la trama y el conflicto de la película.

¿Crees que la película refleja la realidad de los jóvenes actuales, más allá de estereotipos?

Sí, exacto. Es una película joven en el sentido de que los personajes principales son jóvenes... aunque también puede gustar a las señoras mayores. Refleja a esta generación que no sabemos lo que queremos pero sí sabemos lo que no queremos, y lo difícil que es crear tus propias cosas o cómo aprovechar las oportunidades que te llegan. Es la eterna duda. Nuestros padres quizá aguantaban demasiado y a veces nuestra generación aguanta demasiado poco. La protagonista lucha por un trabajo y por un objetivo en la vida y todo le sale mal, pobrecita, y eso pasa porque el talento importa pero la suerte a veces importa más.

La directora, María Ripoll, resalta tu química con Verónica Echegui.

Soy actor de teatro y en el cine estoy acojonado siempre porque he hecho poquito. A Verónica no la había visto nunca en comedia. Hicimos los ensayos y flipé. Ella aguanta la película y lo que hace es espectacular. Nos entendimos muy bien. Hubo mucha química al nivel de que son 'pareja-monada', que llevan toda la vida, casi hermanos. Trabajar con Verónica es un gustazo y tiene una energía arrolladora.

Parte del rodaje se realizó en Hong Kong.

Sí, en la zona más fea de Hong Kong, pero es la suerte de viajar y pasar una semana fuera con todo pagado. Es un lujazo de la leche. Ahora, Hong Kong... si algún día me pierdo no me encontrarás en Hong Kong. Qué agobio, qué humedad, un calor, todos como garbanzos mirando para abajo, unos edificios que no dejan ver el cielo... Espectacular , pero para vivir allí, no.

La película se basa en un libro superventas de Laura Norton, ¿lo habías leído?

Conocía el libro pero no lo había leído. Después lo leí y está muy bien escrito. Es de entretenimiento pero muy bien contado. Y la adaptación está muy bien hecha. Me sorprendió porque en el libro mi personaje es gordito, y yo no lo soy. Pensé «a ver si no voy a encajar» pero bueno, hice así un pringado buena gente... en ese momento llevaba bigote porque estaba rodando 'La embajada' y me puse una perilla que hace así como antiguo. Esa perilla como 'de informático mal' y con eso y el maquillaje creo que hemos conseguido el carácter.

Tuviste un papel en 'Requisitos para ser una persona normal', una película que se asemeja un poco a esta en cuanto a estética y espíritu.

Sí, en las dos pelis hay como un realismo mágico. En las dos es una cosa muy de la vida misma en una gran ciudad, Barcelona, Madrid... pero en ambas hay un aire 'Gabriel García Márquez'. Las dos están dirigidas y protagonizadas por mujeres, son pelis de buen rollo.