Las Provincias

Tsunami de emociones

Lewis MacDougall y Felicity Jones, hijo y madre respectivamente en 'Un monstruo viene a verme'. :: lp
Lewis MacDougall y Felicity Jones, hijo y madre respectivamente en 'Un monstruo viene a verme'. :: lp
  • Bayona juega con la magia, la familia y la soledad en la película 'Un monstruo viene a verme', un filme que hace llorar a los espectadores

En el festival de San Sebastián pudimos ver lo último del director catalán J. A. Bayona, 'Un monstruo viene a verme', una combinación de fantasía y cruda realidad que adapta un relato de Patrick Ness basado en una idea de Siobhan Dowd, que falleció a causa de un cáncer antes de terminar el libro. El autor de 'Lo imposible' vuelve a construir una historia en la que priman las emociones de la mano de un reparto y unos medios técnicos de primera categoría, antes de embarcarse en su próximo proyecto, la continuación de 'Jurassic World'. La historia cuenta cómo un niño -un más que notable Lewis MacDougall- tiene que lidiar con el cáncer que sufre su madre (Felicity Jones, futura protagonista del spin-off de Star Wars 'Rogue One'), con su autoritaria abuela (la gran Sigourney Weaver, Premio Donostia de este año) y con el acoso escolar.

«Lo que me interesaba de la película más que el tema de la familia era el asunto de la verdad», confesó Bayona durante el Zinemaldi. «En 'Lo imposible' los personajes no podían mentirse porque estaban en una situación de vida o muerte. Y en este caso hay una especie de cuenta atrás que pone al protagonista en una situación en la que tiene que contar la verdad». Ante esta tesitura al chaval no le queda otra que evadirse a través de sus encuentros con el monstruo del título, una criatura con forma arbórea, que viene a ser como el primo parlanchín del Groot de 'Guardianes de la Galaxia'.

«Una de las cosas que más me gustaban de la película es que todo se ve desde la perspectiva de un niño que no se entera completamente de lo que sucede a su alrededor. Hay muchas cosas que sólo se ven a través de una puerta o de una ventana que le separa de la madre».

Bayona también destacó que «hoy en día los chavales están acostumbrados a que se les hable de todo tipo de temas». Para los que esperen una fantasía escapista debemos avisarles que, a pesar del parecido en los trailers, esto no es 'Mi amigo el gigante' de Steven Spielberg, aunque también es cierto que tiene más ritmo que aquella y que puede proporcionar una catarsis emocional si usted es aficionado a llorar en el cine.

El director señala, sin embargo, que ese no era su interés primordial. «No hay que tener miedo al hecho de llorar porque puede ser terapéutico. Pero pienso que lo mejor de la película no se encuentra en eso sino en el recuerdo que deja. Yo lloro hasta con Master Chef. Creo que está bien pero no es el objetivo principal del filme».

Añadió que quiso jugar con la música (del habitual Fernando Velásquez) y los silencios en el filme y que una de sus secuencias favoritas es la última. «Está completamente desnuda en cuanto a sonidos y abierta a interpretación. Eso hace que el público se lleve la película a casa». El espectador español que vea la cinta doblada se perderá otro de sus alicientes, la lograda interpretación vocal de Liam Neeson como el monstruo. «Incluso con el pijama un tanto ridículo que usamos para capturar sus movimientos era emocionante verlo trabajar». Los efectos por ordenador empleados para crear a la criatura también son destacables y su diseño recuerda al de las criaturas de Guillermo del Toro.