Las Provincias

Tradición y calidad en Forn Desamparats

Frutas y verduras de mazapán con los tradicionales piuleta y tronaor. :: lp
Frutas y verduras de mazapán con los tradicionales piuleta y tronaor. :: lp

De nuevo por estas singulares fechas de Sant Donís, el Forn Desamparats nos recibe tanto en su local de la calle Guillem Sorolla número 13, como en su concurrida parada del Mercado Central de Valencia, con la tradicional mocadorà (el tronaor y la piuleta), además de las frutitas de mazapán de distintos colores y variedades. Y es que en este horno tienen muy presente la tradición de que los hombres deben regalar a sus parejas, también a la madre, dulces hechos con mazapán representando frutas y hortalizas de la huerta. El secreto de su éxito, elaborar estos productos lo más fiel posible a la receta tradicional.

Además de estos exquisitos dulces, en Forn Desamparats tienen fama sus panes gallego y de cristal con fermentación natural, el pastel de boniato, el pastel de naranja, la empanada de carne con bechamel, su torta Cristina de almendra, la torta caldosa, sus rosquilletas auténticas del Cabanyal y la calabaza asada. Productos que gustan mucho, y que han convertido a este horno en uno de los más solicitados de la ciudad. También muy sabrosas sus empanadillas de cebolla, de pisto, de bacalao o de botifarra, que nunca faltan en sus vitrinas del Mercado Central y Guillem Sorolla. De hecho, más de cien años de historia y cientos de clientes cada día avalan al Forn Desamparats, un lugar donde las cosas se siguen haciendo al estilo de la abuela, fundadora del mismo.

Se trata de un horno artesanal de pan hecho con masa madre a diario. Están especializados en el reparto para bares, restaurantes y cafeterías, además de para varios despachos de pan. El establecimiento se caracteriza, además de por su calidad artesanal, porque fabrica panes a medida a petición del cliente y según sus necesidades: grandes, pequeños, redondos, cuadrados, pan de agua, pan gallego, pan de cristal con fermentación natural, y todo lo que necesite el consumidor.

Además de comprar el producto para llevarlo a casa, en la parada del Mercado Central también se puede almorzar con especialidades típicas valencianas como las habas, tortillas o el esgarraet. Y no perderse su tradicional pepito casero.

Aquí no hay secretos, sólo el trabajo bien hecho de unos horneros profesionales que llevan trabajando desde el año 1910.