Las Provincias

Nuevos horizontes para las microcervecerías

  • Los fabricantes españoles han crecido en 7 años el 1.600%

España posee el récord en el incremento anual de creación de microcervecerías de las naciones de Occidente. Lo cual quiere decir que también de todo el orbe, ya que unos no cuentan porque la libertad de emprender se la quedó el estado y otros porque no les dejan beber cerveza.

Los fabricantes españoles de cervezas, como se dice en el argot cervecero 'craft', han crecido casi un 1.600% entre los años 2008 y 2015. Las razones han sido diversas: nuestro país llevaba un cierto retraso en la creación de empresas que potenciaran este producto (la cultura del vino lideraba las bebidas de calidad sobre los manteles, y todavía lo hace), la crisis y el cambio de paradigma laboral también propició que ciudadanos vieran en este tipo de proyectos empresariales una oportunidad al tiempo que cultivaban su lado creativo y hedonista. Un sinnúmero de nuevas marcas de cerveza, elaboradas de manera artesanal, han aparecido en los últimos dos lustros. Estas concitan en torno a ellas el ser producto local, con identidad propia y en algunos casos de una calidad más que contrastada. Este movimiento se inició en los EE.UU y, en Europa, tomaron el liderazgo Gran Bretaña, Alemania y Francia, que actualmente poseen 1.414, 677 y 566 microcervecerías respectivamente. A finales del pasado año, se contabilizaban 361 en España siendo Cataluña la comunidad autónoma con mayor número de ellas con un total de 76, le sigue Andalucía con 56 plantas, Castilla y León con 39 y la Comunidad Valenciana con más de una treintena. Este se puede considerar ya como un sector productivo consolidado, a lo que habría que sumar los comercios especializados y establecimientos hosteleros que específicamente tienen su oferta gastronómica basada en estas cervezas. El perfil de sus impulsores es el de empresarios jóvenes, con preparación universitaria la mayoría de ellos, y que un día decidieron dejar sus trabajos para emprender un proyecto que tiene tras de sí toda una filosofía de entender la vida, y muy probablemente es ahí donde reside probablemente su fortaleza.

El progreso del peso de la industria cervecera en España es incuestionable, la cerveza representaba en el año 2014 el 1,4% del Producto Interior Bruto (PIB), cuando en 2008 era tan solo del 0,52%, y además dando empleo a más de 257.000 personas, un 17% más que a principios de la crisis económica. La tendencia, ahora, es que las grandes marcas cerveceras y otros inversionistas, vean en el sector de las cervecerías artesanas un buen futuro, los primeros por ampliar su oferta al tiempo que participan del nuevo negocio y los segundos porque evalúan que es un sector pujante. Los microcerveceros, que iniciaron sus proyectos con ilusión y tesón, ven una oportunidad clara para poder alcanzar los objetivos de producciones estables y con mayor volumen y lo que es definitivo para su consolidación, la distribución, tanto nacional como internacional.