Las Provincias

«Te voy a pillar el truco»

Antonio Díaz, el 'Mago Pop', acompañado por dos de sus ayudantes durante una actuación. :: lp
Antonio Díaz, el 'Mago Pop', acompañado por dos de sus ayudantes durante una actuación. :: lp
  • Antonio Díaz, conocido como el 'Mago Pop', trae a Valencia por primera vez su exitoso espectáculo 'La gran ilusión'

El espectáculo 'La gran ilusión' llegará a Valencia el próximo miércoles, 21 de septiembre, de la mano de su creador, el célebre ilusionista Antonio Díaz, conocido como el 'Mago Pop'. Díaz, que es la primera vez que actúa en la capital del Turia, combinará humor, con una extraordinaria técnica en manipulación de objetos, una sugerente selección musical y, sobre todo, una magia original e impactante. Su puesta en escena incluirá una gran pantalla y medios audiovisuales para que todos los espectadores puedan seguir el show desde cualquier butaca del teatro Olympia donde tendrá lugar la representación. En una entrevista con LAS PROVINCIAS, el Mago Pop, estrella de la magia de Discovery Max, afirma que su gran ilusión es convertirse en el mejor mago del mundo. Aunque sus muchos seguidores creen que ya lo es.

¿Cómo va a ser su espectáculo de Valencia?

Se trata de un show con el que llevo 4 años por diferentes teatros de España. El espectáculo ha tenido un éxito que nunca me hubiera imaginado. Habrá ilusiones muy espectaculares como transportaciones, apariciones, desapariciones, efectos muy visuales, y todo con una puesta en escena con mucho ritmo, humor y una excelente iluminación.

¿Está solo encima del escenario?

No, no, estoy acompañado de tres ayudantes y tres técnicos que logran que todo funcione a la perfección. Es un trabajo en equipo.

¿'La gran ilusión' va dirigida a un público especial o no tiene edades?

El espectáculo está indicado para todas las edades. De hecho yo creo que eso ha ayudado a que tenga tanto éxito. No podríamos tener medio millón de espectadores si me dirigiera a un público en concreto. Es perfecto para todas las edades y curiosamente a mis actuaciones acuden muchos adolescentes a los que les fascina la magia.

¿De qué truco está más orgulloso?

Hay muchos, pero quizá la teletransportación a Nueva York que hice en televisión ha sido uno de los trucos que más alegrías me ha dado, pero en el espectáculo hay dos o tres juegos más de los que estoy muy orgulloso. No te puedo desvelar en qué consisten porque si se explican se pierde el factor sorpresa.

¿Y hay algún truco que se le resiste?

Desde luego. Hay muchos juegos que todavía no he podido realizar, pero estoy trabajando muy fuerte para un día poderlos presentar al público.

¿Qué relación tienen la magia y la ciencia?

Para mi tienen una relación apasionante. Por un lado la ciencia busca explicación a todo, justo lo contrario de lo que hacemos nosotros, que es hacer ver que hay cosas que no tienen explicación. Sí que siento que la magia se nutre mucho de la ciencia y los ilusionistas estamos obligados a entender de ciencia y preparados en todas las nuevas tecnologías porque rápidamente una puede tener una aplicación para crear una ilusión.

¿Actuando en directo percibe cuando algún espectador está obsesionado por intentar adivinar alguno de sus trucos?

Sí, sí, y es interesantísimo. Hay espectadores que cuando sales al escenario los ves con los ojos entrecerrados mirándote fijamente pensando: «te voy a pillar el truco», y eso lo notas desde el minuto uno. Es muy gratificante a medida que avanza el espectáculo ver como esas personas dejan de desconfiar y de tomárselo como un reto intelectual tipo de si no sé como lo haces ganas tú y si acierto gano yo. Creo que la magia al final es para dejarse llevar, para disfrutar. Además es un juego porque la gente sabe que lo que hacemos es imposible.

¿Hubo algo detonante que le hiciera decantar su profesión hacia la magia?

Cuando tenía 4 años me sacaron una moneda de la oreja y estuve cuatro semanas tocándomela a ver si salían más. Lo he explicado más veces, pero es que fue en ese momento cuando decidí ser ilusionista. Después me regalaron un libro de magia y empecé a dedicarle todas las horas del mundo a esto que me apasiona.

¿Supongo que cada truco requerirá de un tiempo de preparación, pero a bote pronto puede recordar cuál ha sido el más y el menos costoso?

Sí, el más difícil es uno que hago en el espectáculo con el que voy al Olympia de Valencia que me costó tres años y medio de trabajo, de ensayos y de producción, y el menos costoso es a veces una idea que tienes una noche, al día siguiente la ensayas y ya sabes que ese juego va a funcionar.

Su espectáculo se llama 'La gran ilusión', ¿cuál es la suya?

Mi gran ilusión es seguir el camino que llevamos. Y hablo en plural porque somos una gran compañía. Que todo se consolide a nivel internacional y ser un gran mago reconocido mundialmente.