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Preparativos para bajar del trono a las imágenes. / M. B.

La Samaritana recuperará los colores originales de varias de sus imágenes

  • Las tallas de Jesús, Simón Pedro y Judas Tadeo del trono de La Conversión se trasladan al Museo de Arte Sacro para una restauración

Con vistas ya a la Semana Santa del 2017 y con ella, a la celebración del 75 aniversario de la fundación de la Cofradía de La Samaritana, sus integrantes ya trabajan en tener preparado hasta el último detalle. Con las imágenes de la Samaritana y María Magdalena totalmente restauradas, los proyectos destacados de la agrupación pasional para el año que viene son dos, un nuevo estandarte para el tercio de La Conversión de María Magdalena, ya encargado a la bordadora Ascensión Pérez Córdoba y la restauración de tres de las imágenes de ese mismo trono, las de Jesús, Simón Pedro y Judas Tadeo. El objetivo es devolverles los colores originales, puesto que han sufrido varios repintados pese a que no son tallas antiguas (datan de finales de los 60 del siglo pasado), y de ello se encargará Pilar Vallalta en el Museo Diocesano de Arte Sacro.

Las catas ya se han hecho en el Museo de Semana Santa, y la restauradora indica que los colores actuales son totalmente distintos a los originales, más ocres. Así desaparecerá el morado y los verdes de varias de las piezas «y quedarán tonos más conjuntados», comenta la restauradora. Una de las peculiaridades es que a la imagen de Jesús se le quitó parte de la madera de un brazo para permitir pasar una capa con la que sale en procesión y que ahora es de color rojo. Vallalta comentó que su propuesta será cambiar también ese paño por otro de un tono más acorde con el conjunto que quedará resultante.

El traslado de las tres tallas, todas de madera, hasta el Museo Diocesano se produjo ayer por la mañana y se decidió hacerlo en el mismo trono donde salen en procesión. De este modo María Magdalena quedó en el Museo de Semana Santa y el resto de sus compañeros se trasladaron con el trono en ruedas por la calle Mayor. Allí esperaba una grúa necesaria para bajarlas, por el peso al tratarse de piezas de madera de tamaño natural, y quedaron dispuestas en el taller de restauración a la espera de que a finales de diciembre puedan estar listas para volver a su lugar habitual.