Las Provincias

Un foro analiza las necesidades que arrastra la Vega Baja en materia de infraestructuras

Algunos de los participantes en el foro del Instituto Ignasi Villalonga sobre infraestructuras.
Algunos de los participantes en el foro del Instituto Ignasi Villalonga sobre infraestructuras. / J.A.
  • El objetivo fue recabar la opinión de políticos, empresarios, expertos en territorio y empresarios sobre las demandas de la comarca en esta materia

La Biblioteca María Moliner fue el escenario ayer de un foro organizado por el Instituto Ignasi Villalonga de Economía y Empresa (Iivee), una institución que agrupa a empresarios, profesionales e instituciones de Cataluña, Andorra, Valencia y las Islas Baleares, con el objetivo de conocer las demandas de la comarca en cuanto a infraestructuras y su financiación.

La cita reunió a algunos políticos de Orihuela y Torrevieja, representantes sindicales, de la asociación empresarial Asemvega o expertos en territorio como el profesor de la Universidad de Alicante, Armando Ortuño y el abogado urbanista Rafael Martínez Campillo.

El organismo se dedica a organizar reuniones periódicas sobre estas cuestiones como resaltó el coordinador de la jornada, Lluís Catalá, con el objetivo de que la Unión Europea tome nota de las reivindicaciones de las regiones del Arco Mediterráneo, que se plasmarán en un trabajo que se presentará en Valencia en febrero con todas las demandas de las comarcas valencianas. Catalá añadió que la idea es actualizar el Libro Blanco de las Infraestructuras que hizo la UE en el 2010 «en un escenario que ha cambiado desde que había capacidad económica para hacerlas pero el Arco Mediterráneo sigue siendo una prioridad para Bruselas como corredor de transporte paneuropeo».

Así el moderador habló de las deficientes vías de comunicación que existen entre las dos grandes poblaciones de la comarca como son Orihuela y Torrevieja y la necesidad de mejorarlas «por ser vías poco fluidas» o las carencias en el transporte ferroviario «que necesita una revisión en profundidad». También destacó el proyecto de la Zona de Actividades Logísticas (ZAL) como necesario para contar con una economía sólida más allá del turismo y que sigue sin contar con el visto bueno de las administraciones «reivindicaciones de siempre que podían haber estado resueltas hace mucho tiempo».

En este aspecto coincidió el profesor Ortuño quien dijo que la Vega Baja debe tener clara su configuración territorial con un frente litoral enfocado al turismo, otro eje formado por el Río Segura donde la agricultura se convierte en polo de atracción económico y otro la propia ZAL que sirva para atraer negocios industriales «porque lo que hay que tener claro es que aunque los 27 municipios tengan su autonomía se deben poner de acuerdo en temas como estos ya que fueron capaces de hacerlo para reclamar un hospital comarcal o el arreglo del río para evitar inundaciones».

La visión empresarial la aportó Javier García, de Asemvega, quien dijo que lo que la comarca aporta al Producto Interior Bruto de la Comunitat es más de lo que recibe de esta y dijo que en cuanto a la agricultura sin agua «no se puede planificar el futuro pese a que hay empresas con una notable capacidad exportadora». García indicó de igual modo que las entidades supramunicipales como las mancomunidades no han funcionado en la Vega Baja pero que son necesarias en pos de buscar actuaciones conjuntas por un bien común. A su vez Carmen Palomar, secretaria general de Comisiones Obreras para la Vega Baja y el Baix Vinalopó, habló de que el desarrollo económico no puede desligarse del social y también hizo hincapié en «las pésimas conexiones entre Orihuela y Torrevieja» o de que tener un AVE «con paradas en todos los pueblos es un disparate».

La visión oriolana la aportó el edil de Medio Ambiente y Transportes, Miguel Ángel Fernández, quien cambió el debate a la financiación municipal ya que dijo que la Ley de Racionalización del Gobierno central impide a las administraciones locales desarrollar más proyectos municipales en diversas cuestiones como el desarrollo territorial a lo que añadió que la comarca «sufre agravios comparativos en cuanto a inversiones por parte de las administraciones» y abogó por una financiación más justa «que saque del olvido al sur».

A la cita también acudió el concejal de Obras y Servicios de Torrevieja, Alejandro Blanco. Este defendió la importancia del mantenimiento de las actuales redes de comunicación «porque permitirán seguir conservando la competitividad y conseguir las nuevas oportunidades de negocio que se derivan de los diferentes sectores productivos de todo el área que abarcamos como transporte, agricultura y turismo».

El edil dijo que la cooperación intermunicipal es necesaria para reclamar esas mejoras e incidió en algunos aspectos locales en cuanto a infraestructuras como la duplicación de la Nacional 332 a su paso por Torrevieja y el enlace del AVE con esta «para seguir luchando por el sector económico más importante y más influyente para nosotros como es el turismo». Blanco coincidió con el concejal oriolano en otra cuestión como el corsé que impone Madrid a los Consistorios para las inversiones y destacó que es «inconcebible que se nos pida controlar los gastos, tener superávit y que luego con ese control férreo no se nos permita sacar adelante proyectos que son necesarios en los municipios».