Las Provincias

Batalla por la custodia de una nieta

La marcha de apoyo a Maruja Cuenca llega a la Glorieta, con la abuela de la niña con la pancarta. :: j. a.
La marcha de apoyo a Maruja Cuenca llega a la Glorieta, con la abuela de la niña con la pancarta. :: j. a.
  • 150 personas apoyan a Maruja Cuenca para que consiga la tutela de la menor cuya madre fue asesinada por su marido

La lucha que vive desde hace dos años Maruja Cuenca por obtener la custodia de su nieta Mari Carmen obutvo ayer por la tarde el respaldo de centenar y medio de vecinos que mostraron su solidaridad con la causa que persigue desde que su hija Yolanda muriera asesinada a manos de su marido. Fueron muchos los que no faltaron a una cita que surgió para dar respaldo a esta abuela que no cesa en su empeño de lograr que la menor esté con ella y que la Conselleria de Bienestar Social la devuelva «al lugar de donde nunca debió salir», relató esta luchadora mujer que vive desde el verano del 2014 inmersa en conseguir su objetivo, lo que le niega la administración autonómica ya que la pequeña está con una familia de acogida en Elche.

La marcha partió desde las puertas del Ayuntamiento hacia la Glorieta y a ella se sumaron familiares, amigos y vecinos que creen que «lo mejor para la cría es que esté con nosotros y no con una familia a la que no conoce», dijo Cuenca, quien sigue sin entender la decisión de la conselleria para negarle el derecho «pero pienso llegar hasta donde haga falta por recuperarla», precisó esta mujer de sesenta años que incluso se enfrentará la semana que viene a un juicio en el que su abogado deberá probar que Maruja Cuenca cuenta con un núcleo familiar estructurado para hacerse cargo de la niña «porque donde debe estar es en casa y con nosotros, que somos su familia, junto a su hermano porque es lo mejor para los dos que estar separados».

Maruja recordó que los servicios sociales de la Generalita optaron por ponerla en manos de una familia educadora «porque dicen que mi familia no reúne las mejores condiciones para que la cuidemos» y relató que los informes se basan en que los ingresos que tiene son pocos y el núcleo familiar no es el adecuado, así como que por su edad no está capacitada «pero si lo estoy para trabajar lo estoy para hacerme cargo de ella y no soy la única mujer de sesenta años que tiene niños a su cargo». «Dicen que no tengo recursos pero no es cierto porque me gano la vida y tengo un sueldo decente, además de la pensión de viuda», destacó esta abuela que se gana la vida como limpiadora «y tengo ingresos que serán modestos para hacer frente como cualquier otra persona a las necesidades de mi nieta». También añadió que otra de las cuestiones del informe social en su contra es que son muchos en el domicilio de Cuenca «lo que tampoco es verdad porque cuando vinieron sí estaban mis otros hijos pero cada uno tiene su vida».

Ante estas circunstancias Maruja Cuenca no piensa dar su brazo a torcer y confió que en la vista «quede todo aclarado y mi nieta pueda volver porque quien peor lo está pasando es ella y su hermano». Así dijo que la última vez que la pudo ver fue el mes pasado «y se quedó la niña llorando porque decía que no quería estar más de vacaciones y se quería ir a su casa, lo mismo que pide su hermano, que vuelva», dijo emocionada, a lo que añadió que «no hay derecho lo que la Conselleria está haciendo con nosotros».