Las Provincias

Contra el maltrato, conciencia

Uno de los perros del colectivo Ecos durante la demostración que tuvo lugar en la jornada contra el maltrato animal.
Uno de los perros del colectivo Ecos durante la demostración que tuvo lugar en la jornada contra el maltrato animal. / Joaquín Andreu Esteban
  • La Glorieta acoge una jornada para que niños y mayores aprendan a respetar a las mascotas

  • Asoka, entidad que gestiona el Centro de Protección Animal, mostró las tareas que se realizan en este y se pudo disfrutar de exhibiciones de perros de rescate

La mejor manera de aprender a respetar a los animales que se tienen en casa es conocer las vicisitudes por las que pasan otras mascotas que no han tenido la misma suerte de tener un hogar o haber salido de este cuando se han convertido en un estorbo doméstico al crecer o estar enfermos.

Con el propósito de despertar las conciencias Asoka, el colectivo que gestiona el Centro de Protección Animal ubicado en la pedanía de San Bartolomé, realizó ayer la que es su tercera jornada contra el maltrato animal y desplegó en La Glorieta diversas actividades para niños y mayores con el objetivo de alertar contra esta práctica. Así diversos voluntarios de la asociación llevaron algunos de los perros que se acogen en sus instalaciones «para acercarlos a todos y remover conciencias porque cada uno tiene detrás una historia de maltrato y abandono antes de llegar al centro», explicó Mayte López, coordinadora de los voluntarios del colectivo que se encarga de casi doscientos canes y otras especies que han sido abandonadas por su dueños desde los grandes hasta cachorros que se han encontrado en contenedores todavía con el cordón umbilical, como se encargaron de mostrar en paneles con fotografías de algunos de ellos con los que quisieron despertar la sensibilidad de aquellos que se dicen el mejor amigo de los perros.

López destacó el trabajo que se hace en Asoka y la necesidad de contar con más voluntarios más allá de la treintena de fijos que son y otro centenar esporádicos que se acercan al centro para echarles una mano «porque tareas hay muchas que hacer y toda ayuda es poca» entre las que citó desde pasear a los animales a que las familias puedan llevárselos a casa en acogida. No olvidó tampoco mencionar que jornadas como esta sirven para que el número de adopciones se incremente y de hecho llevaron algunos de los canes que albergan con ese fin «porque los amigos no se compran», como detalló otro de los voluntarios de la asociación que promueve precisamente el fomento de que las familias acojan animales abandonados.

Por este motivo y dar consejos a quienes en buen número se acercaron a la actividad desarrollaron diversas acciones y aportaron consejos a niños y mayores sobre cómo cuidarlos o la necesidad de que todos tengan el chip identificativo para poder localizar a los dueños en caso de pérdida. Asimismo Asoka montó rifas y sorteos a cambio de donaciones con el ánimo de poder contar con fondos para el cuidado de los perros y estuvieron abiertos a recibir donaciones de comida o productos para dotar el centro de animales. De igual modo organizaron una 'pasarela canina' con el objetivo de que las familias mostrasen a sus animales y lograr de igual modo diplomas a cambio de esas donaciones y así hubo diplomas para los más elegantes, simpáticos u obedientes.

A la cita acudieron tanto el alcalde, Emilio Bascuñana, como la edil de Sanidad, Noelia Grao, y ambos coincidieron en la necesidad de actividades de este tipo para mostrar el trabajo que se realiza en el Centro de Protección Animal. La concejal reseñó que la concienciación es fundamental desde épocas tempranas contra el maltrato animal «y que los niños aprendan que tener un animal en casa implica no solo divertirse sino también obligaciones respecto a su cuidado». Asimismo destacó que «hay que tomar conciencia de que un cachorro no es un juguete y que cuando te canses de él se abandona y por eso acciones como esta permiten que tomen conciencia de que las mascotas tienen que estar bien atendidas y si no es así es mejor no tenerlas». De igual modo adelantó que ya se trabaja para hacer una jornada de puertas abiertas en el centro de protección antes de las navidades y que la gente conozca in situ la labor que se realiza en él.

Las actividades de concienciación contaron además con la participación del colectivo Ecos que se dedica a adiestrar perros, muchos de ellos adoptados, para tareas de salvamento, búsqueda y rescate de personas y que mostraron sus habilidades en diversas pruebas de destreza. Sus canes, como explicó su coordinadora, Mónica Rocamora, han estado en operaciones en los terremotos de Chile, Lorca o Ecuador y que también los usan para terapias con personas que han sufrido maltrato o las que hacen con discapacitados.