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La Unidad Militar de Emergencias despliega a 300 efectivos para hacer prácticas en la Vega

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Militares de la UME preparan sus vehículos ayer, en el polideportivo de Bigastro. / Alberto Aragón

  • El principal simulacro tendrá lugar el jueves en Orihuela y Bigastro para comprobar la capacidad de respuesta ante una posible inundación

La Unidad Militar de Emergencias (UME) ha escogido la Vega Baja para llevar a cabo varias prácticas de adiestramiento con un simulacro que recreará las mismas situaciones ocurridas en las inundaciones de finales de los ochenta en la comarca a causa de la crecida del Segura. Cerca de 300 militares participan desde esta mañana en las prácticas en la que colaboran la Generalitat Valenciana y diferentes cuerpos de bomberos que se pondrán en coordinación con la unidad militar para llevar a cabo rastreo y rescate de personas.

El escenario principal que va a servir para estos ejercicios es el Pantano de La Pedrera, aunque el río y las paredes de la Sierra de Redován también se van a utilizar. Se trata en definitiva de pasar revista a todos los equipos y que estén preparados ante la previsión de una posible episodio de 'gota fría' en la próxima temporada de otoño. El tercer batallón de intervención de emergencias (BIEM III) con sede en Valencia participa con alrededor de 300 efectivos.

Este simulacro se prepara desde ayer pero arranca hoy, y se va a prolongar hasta el próximo viernes con la utilización de hasta un centenar de vehículos. La UME realizará una práctica sobre búsqueda de personas en terrenos pantanosos para la que va utilizar el embalse de La Pedrera. Desde esta localización se desplazarán a otras poblaciones como Orihuela, Callosa de Segura, Algorfa y Redován de forma simultánea, ya que en previsión acuden varios centenares de militares con su determinada especialización. Dentro de todo el despliegue que se realizará se emplearán técnicas y procedimientos de achique, rastreo de orillas, navegación y rescates acuáticos así como búsqueda de personas.

La Agencia Valenciana de Emergencias colabora con la Unidad Militar de Emergencias en esta instrucción que se desarrolla con una recreación de una gran inundación provocada por una situación de 'gota fría' que provoca el desbordamiento del río Segura «a su paso por los municipios de Bigastro y Orihuela, afectando a gran parte de sus términos municipales». En este sentido, se revivirá la situación de 1987 cuando el desbordamiento del cauce afectó a varias poblaciones de la comarca e incluso hubo que rescatar con helicóptero y barcas a mucha gente.

El ejercicio se realizará a partir de las nueve de la mañana con la colaboración de la Agencia de Seguridad y Respuesta a las Emergencias de la Dirección General de Prevención de Incendios Forestales, Cruz Roja Española, SAMU, Consorcio de Bomberos de Alicante, personal de bomberos del Ayuntamiento de Valencia y de la Confederación Hidrográfica del Segura, diferentes delegaciones de la Guardia Civil, Cuerpo Nacional de Policía y Centro de Buceo de la Armada, así como efectivos de Protección Civil y Policía Local de los ayuntamientos afectados.

El ejército cuenta con el batallón BIEM III y con el batallón de helicópteros de emergencias Bheleme II y del Regimiento de Apoyo a la Intervención en Emergencias Raiem, cuya sede se encuentra en Torrejón de Ardoz. El polideportivo de Bigastro acogió durante todo el día de ayer un incesante goteo de camiones y vehículos blindados que poco a poco llenaron el recinto deportivo de militares.

Desde la Unidad Militar de Emergencias señalan que la finalidad del ejercicio de este simulacro «es mejorar el nivel de instrucción y el grado de adiestramiento de todos los organismos involucrados en la gestión de las emergencias». Además argumentan que estas prácticas sobre el terreno se desarrollar para «a su vez de estrechar los lazos de cooperación y conocimiento entre todos los cuerpos para que a la hora de afrontar una situación de riesgo se haga con total eficacia».

Durante el desarrollo del ejercicio se desplegarán dos puestos de mando avanzado, uno para el BIEM III y otro para el Consell, en los que se integrarán todas las fuerzas intervinientes con la finalidad de adiestrar y mejorar las capacidades de mando y control en una situación de catástrofe. Una vez que se acaben las prácticas se realizará una puesta en común después de las cuatro jornadas de ejercicios.