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Empieza a contar el plazo de 18 meses para la edificación del Centro de Salud del Rabaloche

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Técnicos, políticos y vecinos durante la inspección de la parcela que dio lugar a la firma del acta de replanteo, ayer por la mañana. / Alberto Aragón

  • Técnicos de conselleria y de la adjudicataria inspeccionan la parcela antes de la firma del acta de replanteo

La cuenta atrás está en marcha y terminará en 18 meses, el 15 de marzo del 2018. En ese tiempo debe estar construido el nuevo edificio del Centro de Salud del Rabaloche, una infraestructura pendiente desde hace más de una década y que ha pasado por numerosos problemas, empezando por los estructurales que dieron lugar al desalojo del antiguo centro de la Plaza de la Salud hasta los burocráticos que llevaron, primero a la quiebra de la primera empresa a la que se le adjudicó allá por el año 2007 y luego al retraso en encargar el trabajo a otra mercantil que culminó hace unos meses con el contrato para Dragados con un presupuesto de 1,6 millones de euros. Técnicos de conselleria, municipales y de la empresa inspeccionaron ayer la parcela como paso previo al acta de replanteo que dio inicio al plazo para la ejecución de la obra, cuyo inicio efectivo depende ya solo de la adjudicataria.

A esta visita no perdieron oportunidad de acudir los responsables políticos, tanto del PP con el alcalde Bascuñana a la cabeza como del PSOE con su portavoz municipal, Carolina Gracia, quien fue la encargada el martes de anunciar el inicio de la obra para ayer. Este anuncio no gustó nada en las filas del gobierno municipal, y así lo manifestó hace unos días el presidente del PP local y concejal Dámaso Aparicio, una queja que ayer de nuevo hizo patente el primer edil, quien volvió a acusar de «deslealtad institucional» al PSOE y se quejó de que la consellera de Sanidad desoye una y otra vez las peticiones de reunión realizadas por la primera autoridad oriolana, la última, aseguró, del pasado 3 de septiembre. Carolina Gracia quitó hierro a este asunto y en todo caso se preguntó que de quién era la deslealtad, puesto que insistió en que ha sido el Ayuntamiento el que ha tardado en dar la licencia mientras que el alcalde lo achacó a una demora de la conselleria. El caso es que el plazo ha empezado a contar y que, al margen de las riñas políticas, el proyecto se pone en marcha con el deseo por parte de todos de que no surjan problemas como los tenidos con anterioridad y que han privado de recibir una asistencia digna a muchos usuarios que primero tuvieron que acudir a la antigua colchonería y que ven al médico en la actualidad en las prefabricadas ubicadas tras el Ayuntamiento.

Con respecto a la diferencia del presupuesto de adjudicación y el restante, que corresponde al municipio por el Plan Confianza, Emilio Bascuñana indicó que se reclamará a la Generalitat pero dijo no tener prisa. El alcalde consideró que lo mejor será esperar a que terminen las obras, por si surge algún contratiempo, y que será después cuando se pedirá un dinero que aseguró que debe decidir el Ayuntamiento en qué se emplea. Tras descontar lo empleado en distintos proyectos para los que en un principio iban a ser los 2,3 millones de euros iniciales quedaron en torno a dos millones del Plan Confianza y la obra se ha adjudicado por 1,6, de manera que existe un remanente a favor del Consistorio. Preguntado sobre si podría dedicarse a la dotación del mobiliario Bascuñana aseguró que no, puesto que el equipamiento del centro corresponde a la Conselleria de Sanidad y no al Ayuntamiento.