Las Provincias

Canicas que no conocen fronteras

fotogalería

Participantes en el torneo muestran su destreza con las canicas. / A.A.

  • La asociación de vecinos organiza un torneo para recuperar este juego tradicional

Las instalaciones del antiguo IES de la localidad acogieron ayer por la mañana el primer torneo de canicas organizado por la Asociación de Vecinos San Miguel Arcángel en el marco de las fiestas patronales, una actividad que ha contado con la colaboración de la Concejalía de Fiestas que dirige la edil Noelia Torres.

El objetivo no era otro que el disfrutar de una jornada de convivencia entre los vecinos de varias generaciones y la recuperación de un juego tradicional que en la actualidad resulta extraño de ver practicar en los parques por parte de los niños «cada vez más pegados al sofá, a los móviles y las consolas», relató la responsable del área, que desde el principio acogió la idea del colectivo que preside Manuel Gómez de buen grado «como las que proponen también otras asociaciones del municipio».

Poco a poco el patio del antiguo recinto escolar se llenó de familias del municipio para tomar parte en un torneo que tenía «el objetivo de fomentar las relaciones entre generaciones y la recuperación de un juego con el que hemos crecido muchos pero es raro que los niños de ahora se diviertan con canicas porque están más pendientes de la tecnología que de disfrutar de juegos al aire libre», detalló el presidente del colectivo vecinal.

La iniciativa partió de uno de los socios del mismo, el checo Petr Sejba, que se encargó de organizar a los participantes en las mangas que se prolongaron durante toda la mañana. Sejba es todo un experto en este tipo de torneos y competiciones no en vano hasta el 2015 presidió la Federación Checa de Canicas y ahora es responsable a nivel mundial de la misma «porque es un juego o deporte que está arraigado en muchos países del mundo desde hace tiempo aunque la sensación que se tiene en España es que solo es para niños pero en otros lugares lo practican los adultos», precisó. Buena prueba de ello es que a la cita acudieron muchos extranjeros, algunos familiarizados con las canicas y otros no, pero todos atendieron las explicaciones de Sejba para seguir unas reglas internacionales «porque en cada lugar se practica de forma diferente pero siempre con puntos en común en su desarrollo». Este se encargó de sortear mediante un programa informático los emparejamientos entre los asistentes, divididos en quince adultos y nueve menores de 12 años, mientras algunos vecinos recordaban los nombres que se le daban a las canicas en la Vega Baja, entre otros los de bolinches o cristalejas.

Uno de los estándares fija que deben ser de cualquier material siempre que no sea metálico y es este el que predomina en las pequeñas bolitas en todos los países donde se juega. Sejba asimismo explicó otras normas como la obligación de usarlas de colores diferentes hasta en un número de diez por contendiente y que se compite en la fórmula uno contra uno con el objetivo de colocarlas todas en el hoyo, que debe tener entre 7 y 11 centímetros de diámetro. Asimismo el sistema de competición es igualitario porque nadie queda eliminado y se van sumando los juegos ganadores para luego enfrentarse rivales con un número similar en su haber. Tampoco faltaron consejos sobre cómo golpear las canicas con las uñas para no hacerse daño y ganar en precisión usando mejor el pulgar que el dedo índice o la prohibición de levantarlas del suelo para buscar el agujero. Al final todos disfrutaron de las canicas, los mayores recordando su infancia y los pequeños al descubrir que los dedos sirven para algo más que para manejar mandos de consolas.