Las Provincias

El colegio de Hurchillo implanta un método que enseñará a través de las sensaciones

El personal docente prepara las clases para la llegada de niños mañana.
El personal docente prepara las clases para la llegada de niños mañana. / Alberto Aragón
  • El proyecto educativo cambia los exámenes por pruebas de competencia en cultura, ciencia, matemáticas, lengua y vida saludable

A pocas horas para que las aulas empiecen a recibir a los niños y niñas que las poblarán durante el próximo curso escolar el Colegio Público Manuel Riquelme de Hurchillo ultima los preparativos para recibir a sus alumnos con muchas novedades. El trabajo de los últimos años con la implantación de distintas metodologías innovadoras ha confluido con nuevos elementos para crear un nuevo proyecto educativo que pretende enseñar a través de las sensaciones y al que han dado el título de 'Educar para sentir, educar para vivir'. La experiencia piloto se realizó el año pasado, y convirtió a los estudiantes, con ayuda de padres y madres, en competentes culturales. Ahora se busca esa misma implicación de las familias para lograr la competencia no solo cultural, sino también científica, matemática, lingüística y de vida saludable. A esto se unirá una introducción a la danza, como forma especial para expresar sentimientos, con talleres cada trimestre además de la ópera.

Para todo ello se aúnan distintos métodos educativos como el Suzuki, los 'bits' de inteligencia o la metodología de María Montessori hasta lograr lo que el director del centro, Joaquín Marzá, considera que es «una evolución del proyecto educativo actual» y se sigue con hitos que han hecho a este colegio puntero como la creación del huerto escolar o su compromiso con el medio ambiente. Una de las mayores novedades será la desaparición de los exámenes tal cual se conocen hasta ahora, y se cambiarán por la denominada prueba de competencia. «Tenemos que hacer posible que sean diestros en una serie de habilidades y para ello realizarán un portfolio que este año tendrá como protagonista a Cervantes», relata el director con respecto a este cambio de metodología. Esto no supone que no se vaya a cumplir con el curriculum establecido por la Conselleria de Educación para todos los centros, al contrario, puesto que en las clases se recibirán todas las enseñanzas necesarias para completar el expediente, solo que de una forma menos tradicional que hasta ahora.

Marzá recuerda que el colegio tiene más de cien libros publicados que son material propio, y que ahora trabajan en otros tres que bajo el nombre de 'El tablero' conformarán un método para trabajar el ajedrez en la escuela.

«Queremos que los niños sean activos, que no memoricen las cosas, sino que las descubran», comenta el docente que añade que el centro no ha inventado nada puesto que se trata de métodos de enseñanza que ya se usan en otros lugares de España como Madrid o Barcelona así como en centros de Finlandia. Para elaborar el nuevo método de enseñanza se ha usado todo el año y contado con la ayuda de expertos de distintos puntos de España. «Nosotros estamos en un periodo de innovación continua, y en este caso damos un salto de trampolín muy grande», asegura el director, quien recuerda que será muy importante la implicación de padres y madres, tanto o más como hasta ahora. Para ello se ha creado la 'rúbrica de los deberes' que supondrá un control de los padres a las tareas que tendrán sus hijos, «no que ellos se las hagan, sino que sepan qué es lo que tienen que hacer», mientras que en las clases habrá una 'mochila de la lectura' que saldrá a las casas con una actividad para los niños y otra para los padres. «Se trata de que todos en casa colaboren y que el fin de semana puedan compartir esa evolución educativa, por ejemplo saliendo a dar un paseo todos juntos».

Este proyecto echará a andar en apenas veinticuatro horas en todos los niveles del colegio de la pedanía oriolana, con el objetivo de triunfar y continuar hacia adelante en un centro que forma parte desde hace años de la red de escuelas de la Unesco.