Pues bien, el propietario de una de ellas, Leandro Sabater Mateu, adquirió hace tiempo una de estas casas, que supera ampliamente el siglo de antigüedad, y tras una profunda rehabilitación, abrió sus puertas como casa rural el pasado mes de marzo. Del inmueble original pudo conservar algunos elementos, como los gruesos muros y una parte suelo empedrado de la entrada, hecho a base de pequeños guijarros, manteniendo asimismo parte de la distribución original.
La casa rural “Don Luis” –su propietario, Leandro Sabater, decidió bautizarla así como homenaje a su suegro, Luis María Gómez Aguayo- consta de planta baja y de dos niveles superiores. En la planta baja se sitúa la cocina (tipo americana, con encimera vitrocerámica, nevera, microondas y plancha eléctrica para cocinar alimentos) y el comedor -que conforman una única estancia-, un cuarto de baño con ducha y, detrás de las escaleras, una pequeña sala de estar con chimenea, televisión, reproductor de DVD y aparato de música, así como con una pequeña biblioteca e información para realizar excursiones por la zona. En el primer piso se localizan dos dormitorios, uno de ellos doble, con dos amplias camas individuales, y otro de matrimonio, éste con su propio cuarto de baño con bañera, televisión y vídeo. La última planta –a la que se llega a través de una escalera integrada en parte en la misma- es totalmente de nueva construcción, aunque este detalle no se aprecia en absoluto, ya que se ha utilizado la misma piedra que recubre el exterior e interior del inmueble y las vigas de madera son similares a las que recubren el resto de estancias de la casa. Pues bien, toda la última planta de la casa se ha destinado a una amplia habitación de matrimonio, de techos altos, con una pequeña terraza en uno de sus extremos (allí se ha colocado el calentador de agua y la lavadora), cama de madera de nogal, cuarto de baño con ducha, minibar y una zona diferenciada que es en realidad un saloncito con chimenea, sofás y televisión. Frente a la cama se ha colocado un segundo televisor y un aparato de vídeo. La habitación resulta confortable y acogedora, a lo que contribuye una adecuada iluminación. En el amplio ventanal central se han añadido unos arcos de piedra que podrían llevarnos a pensar en un edificio más antiguo de lo que es en realidad. Todas las habitaciones disponen de un aparato reproductor de música.
En la rehabilitación de la casa “Don Luis” se ha respetado el ambiente rústico de la casa, recuperando la piedra original y colocando antiguas vigas de madera procedentes de otras vetustas construcciones rurales de la zona. Leandro ha hecho que la casa resulte acogedora, más si cabe gracias a las atenciones que tiene con sus huéspedes: siempre prepara detalles de bienvenida (una bandeja con frutos secos, frutas, vino, golosinas, etc.) y en las habitaciones encontramos pequeñas cosas que la diferencian de otras muchas casas rurales: zapatillas de estar por casa, juego de cepillos y crema dental, gel de baño... Son pequeños detalles, pero que reflejan el interés de Leandro porque sus huéspedes se sientan a gusto. En el exterior existe una mesa con asientos de madera, bajo una parra, donde resulta agradable realizar los desayunos, comidas o cenas. Y a corto plazo, la casa “Don Luis” contará con un gran paellero, a disposición enteramente de sus clientes.
Casa Solidaria
Pero si hay algo que sobresale en la casa “Don Luis”, es la filosofía que ha inspirado el proyecto de Leandro Sabater, quien nos dice textualmente que “no perdemos el tiempo pensando si las utopías son o no posibles. Nosotros pensamos que aquellos que dicen que las utopías son imposibles, están haciendo ya imposibles las utopías”. Y es que podríamos decir que Leandro ha creado una “Casa Solidaria”, en la que ofrece a sus clientes dos líneas de descuentos. En la modalidad “Directa”, ofrece un descuento del 25% del precio para miembros de distintas asociaciones, ONG’S y entidades sin ánimo de lucro (Cruz Roja, Amnistía Internacional, Greenpeace, Médicos sin Frontera e incluso donantes de sangre). De este modo, el cliente sale directamente beneficiado, con un precio reducido respecto a la tarifa normal. Y con la segunda modalidad, la “Solidaria”, operativa dentro de un calendario de días solidarios, el cliente en realidad destina el 50% del dinero que paga por su estancia a una de las citadas entidades, ingresando directamente el dinero en los número de cuenta de las mismas, a fin de lograr la máxima transparencia y evitar posibles suspicacias. En principio, Leandro ha confeccionado un listado con una serie de entidades que considera más representativas, aunque está abierto a abrir su proyecto, en principio, a cualquiera que un objetivo lícito y fines altruistas. Utopía o no, Leandro ha puesto en marcha una muy interesante idea con la que los clientes nunca pierden y ayudan a otros con su gesto.
La casa “Don Luis” se alquila completa, durante un mínimo de dos días, por un precio total de 120 euros por noche (IVA incluido). La tarifa es la misma para todas la temporada, al margen precios especiales para estancias largas y de los ya referidos descuentos directo y solidario. Existe una última modalidad de descuento de un 25% para los clientes de última hora (que reserven la casa dentro de los últimos cinco días a la ocupación de la misma). En principio, los descuentos no son acumulables entre sí.
Leandro, como detalle con sus clientes, también presta varias bicicletas de adultos y niños e incluso un tándem, a aquellos clientes que deseen dar una vuelta en bicicleta. La casa “Don Luis” se encuentra en una zona totalmente tranquila, y constituye una buena base para realizar excursiones por la zona, pudiendo sugerirse la visita a las pinturas rupestres del Barranc de la Valltorta y al cercano ermitorio de Sant Pau, que alberga, hasta finales de 2005, una de las subsedes de la interesantísima exposición “La Llum de les Imatges: Paisatges Sagrats”. También puede visitarse Sant Mateu, sede principal de la mencionada exposición, Culla y su famosa carrasca, Benassal, Catí y Vilafamés, el pueblo recuperado por artistas y pintores. Y es que, en realidad, Els Rosildos tiene una situación estratégica, ya que próxima queda también la costa, los parques naturales del Desert de les Palmes y del Prat de Cabanes-Torreblanca y, en sentido contrario, a no mucha más distancia, la provincia de Teruel. En definitiva, desde la costa hasta Teruel, pasando por Els Rosildos, podemos encontrarnos con una amplia y rica variedad de ecosistemas naturales.
El acceso a “Els Rosildos” resulta muy sencillo, pudiendo tomar la N-332 hasta Almenara, de donde parte la nueva autovía CV-10 y que hay que seguir hasta la Pobla Tornesa, de donde parte la CV-15, que nos conducirá hasta Els Rosildos tras atravesar la Vall d’Alba y la aldea de Els Ivarsos. Debe llegarse hasta el kilómetro 25, referencia “entrador El Brusalet”. En poco más de hora y cuarto se puede llegar desde Valencia hasta la casa rural “Don Luis”.
DATOS PRÁCTICOS
-Casa rural “Don Luis”. Mas d'En Pollo. CP: 12164. Els Rosildos (Sierra Engarcerán, Castellón). Teléfono: 652854200 / 964760548.