restaurantes
Venta l’Home cumple su 40 aniversario en una casa de postas tricentenaria
09.10.07 -
![]() Los robellones, uno de los productos estrella de Venta l’Home.
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Venta l’Home está hoy a escasos veinticinco minutos de Valencia, pero hace trescientos años era un día de marcha lo que separaba esta casa de postas y venta, camino de Madrid, en la zona de Venta Mina.
Xemi Baviera, su propietario, desde 1965 (40 años ya) al pie diario del negocio, imprime carácter a todo el establecimiento. Para él, cualquier cliente es un visitante ilustre que merece banquete y agasajo. Rodeado de un equipo de cocina joven, competente y moderno, recupera el esfuerzo en el bien servir que tuvieron antaño sus viejos antecesores.
De la cocina, platos con texturas, aromas y sabores deliciosos. Con ritmo, aunque sin agobiar, son presentados sobre cerámica tradicional valenciana o modernos conjuntos para composiciones vanguardistas. Sutileza en los condimentos (imaginativos entrantes, setas y robellones, carne de caza), armonía en el aspecto, proporción en la cantidad y certeza en las calidades son características que encantan al comensal.
En la mesa un servicio amable y vigilante en la ayuda, con simpatía natural, sin servilismo en el trato, dispuesto a la explicación precisa del plato sin petulancia, y con atención y memoria de las indicaciones y sugerencias.
Valiosos recuerdos
La bodega adecuada, con acento especial en caldos valencianos y riojas. Escanciada con moderación y cuidado ayuda a alargar el bolsillo, y las ganas de volver. Realmente si Venta l’Home no está entre los diez mejores restaurantes de la Guía, es por el espíritu conservacionista de Xemi que, aún a disgusto de los críticos, mantiene el viejo e irregular suelo, las ennegrecidas vigas del techo, y un montón de valiosos recuerdos que muy bien podría haber acariciado Don Quijote si Cervantes lo hubiese hecho llegar a esta venta.
Xemi Baviera, su propietario, desde 1965 (40 años ya) al pie diario del negocio, imprime carácter a todo el establecimiento. Para él, cualquier cliente es un visitante ilustre que merece banquete y agasajo. Rodeado de un equipo de cocina joven, competente y moderno, recupera el esfuerzo en el bien servir que tuvieron antaño sus viejos antecesores.
De la cocina, platos con texturas, aromas y sabores deliciosos. Con ritmo, aunque sin agobiar, son presentados sobre cerámica tradicional valenciana o modernos conjuntos para composiciones vanguardistas. Sutileza en los condimentos (imaginativos entrantes, setas y robellones, carne de caza), armonía en el aspecto, proporción en la cantidad y certeza en las calidades son características que encantan al comensal.
En la mesa un servicio amable y vigilante en la ayuda, con simpatía natural, sin servilismo en el trato, dispuesto a la explicación precisa del plato sin petulancia, y con atención y memoria de las indicaciones y sugerencias.
Valiosos recuerdos
La bodega adecuada, con acento especial en caldos valencianos y riojas. Escanciada con moderación y cuidado ayuda a alargar el bolsillo, y las ganas de volver. Realmente si Venta l’Home no está entre los diez mejores restaurantes de la Guía, es por el espíritu conservacionista de Xemi que, aún a disgusto de los críticos, mantiene el viejo e irregular suelo, las ennegrecidas vigas del techo, y un montón de valiosos recuerdos que muy bien podría haber acariciado Don Quijote si Cervantes lo hubiese hecho llegar a esta venta.








