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BAIX MAESTRAT

En el extremo septentrional de la provincia de Castellón se halla una de las zonas más hermosas de la Comunidad Valenciana: la Tinença de Benifassà. Montañas abruptas, barrancos profundos, bosques frondosos, una fauna rica y muy pocos habitantes, distribuidos en pequeñas localidades: la Pobla de Benifassà (la población más importante), Ballestar, Fredes, Bel, el Boixar, Coratxar, Herbés y Castell de Cabres, y que en total no alcanzan los 400 habitantes.
El Monasterio de Santa María, el paisaje sagrado de la Tinença de Benifassà

Monasterio de Santa María De Benifassà. / RAFAEL CEBRIÁN
09.10.07 -
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Vamos a encontrarnos con la naturaleza en estado puro, con muy escasa presión humana y sin macroproyectos urbanísticos que amenacen con romper el frágil equilibrio entre el hombre y los recursos medioambientales del entorno. Por ello, perfectamente lógico que esté previsto, por parte de la Generalitat Valenciana, la declaración de Parque Natural para toda la Tinença de Benifassà. La protección legal de estas montañas y valles del Baix Maestrat deberá evitar, por ejemplo, que se produzcan heridas graves en un paisaje casi virgen, como las que podrían suponer la apertura de canteras y de explotaciones mineras a cielo abierto.

Tenemos ahora una magnífica oportunidad para viajar hasta la Tinença de Benifassà (situada a unos kilómetros de Castellón de la Plana), ya que el monumento más emblemático de toda la zona –la Cartuja de Santa María, habitada por monjas de clausura- es una de las subsedes de la exposición de arte religioso “Paisajes Sagrados”, organizada por la Fundación “La Llum de les Imatges”, dependiente de la Conselleria de Cultura de la Generalitat Valenciana. En anteriores artículos resaltamos a nuestros lectores la importancia de las muestras artísticas de “Paisatges Sagrats”, temporalmente instaladas en Sant Mateu y Peñíscola. Ahora, les recomendamos desplazarse hasta la Pobla de Benifassà y Traiguera para visitar dos de las subsedes de “Paisatges Sagrats”, la primera de las cuales, ubicada en la Cartuja de Benifassà, permanecerá abierta al público hasta el próximo día 1 de diciembre, mientras que la exposición de Traiguera cerrará sus puertas unas semanas más tarde. Como es lógico, la visita a la Tinença de Benifassà nos permitirá conocer también algunos de los rincones más bellos de la zona, desde el “Tossal dels Tres Reis” y el bosque de la Tenalla hasta el embalse de Ulldecona, que almacena aguas del río Sénia destinadas a regar las huertas tarraconense del Baix Ebre.

Así pues, aún tenemos opciones (mañana sábado, 26 de noviembre, y el próximo martes, 30 de noviembre) para visitar una parte del Monasterio de Santa María de Benifassà. Como ya conocen nuestros lectores, se trata de un recinto religioso reservado a las monjas de clausura, pero excepcionalmente, con motivo de la exposición “La Luz de las Imágenes, Paisajes Sagrados”, se puede acceder durante dos horas –de 11 a 13 los martes y sábados, y de 13 a 15 horas los jueves- a unas áreas concretas del conjunto arquitectónico. Cuando la exposición concluya, tan sólo se podrá visitar la iglesia de la Cartuja un día a la semana, concretamente el jueves. Carmen Díez Quintero, la gerente de la “Llum de les Imatges”, nos resaltaba el interés de la visita al Monasterio, “aunque la presencia de público no puede alterar la vida de la comunidad religiosa, por lo que solamente se puede visitar la zona de entrada y la iglesia, un recorrido que, sin duda, se convierte en una ventana para el conocimiento de su importancia histórica y cultural ...”

Resulta interesantísimo poder conocer uno de los conjuntos monumentales más antiguos de la Comunidad Valenciana. Fue fundado en el año 1233 por el rey Jaime I, quien tan sólo hacía cinco años que había conquistado la ciudad de Valencia y creado el reino cristiano de Valencia. Los monjes Bernardos llegaron en el año 1234 procedentes del Real Monasterio de Santa María de Poblet, pero los edificios no estuvieron concluidos hasta 1250. Nos cuentan los historiadores que, a pesar de lo alejado de su emplazamiento, el Monasterio de Benifassà ejerció un importantísimo papel en el ámbito cultural. Contó con una valiosa biblioteca, así como con una botica o farmacia de gran prestigio en la que se utilizaban plantas medicinales y aromáticas que tanto abundaban en la Tinença. Los abades que dirigían el monasterio tenían representación en las Cortes del Reino de Valencia, entre otros cargos de la iglesia, pudiendo comprobar al respecto en el Salón de Cortes del Palau de la Generalitat, que en los murales aparece pintado fray Joan Girbert, abad de Santa María de Benifassà. El monasterio fue visitado por ilustres personajes, pero en el siglo XIX se inició su decadencia, acentuada en el año 1835, cuando las leyes desamortizadoras de Mendizábal ordenaron la exclaustración de los monjes. Desaparecieron casi todas las obras de arte, aunque se conoce el paradero actual de alguna de ellas, como la tabla central del retablo del altar mayor de la iglesia del monasterio, que se atribuye a Guillem Ferrer y que representa a la Virgen de la Leche acompañada de San Bernardo, y que se exhibe actualmente en el Museo del Prado de Madrid.

La Fundación “La Llum de les Imatges” ha restaurado, con motivo de la exposición “Paisatges Sagrats”, algunas obras de arte –por ejemplo, parte del altar mayor que mandó realizar en 1586 el abad Gisbert-. También ha restaurado la mencionada fundación parte del artesonado del monasterio, que está expuesto en la iglesia arciprestal de Sant Mateu, con motivo de la muestra de arte sacro “Paisatges Sagrats”. En el año 1931 se declaró monumento histórico-artístico nacional, pero la definitiva recuperación del monasterio se inició a partir de la adquisición del conjunto arquitectónico, en 1955, por parte de la Diputación Provincial de Castellón, que centró sus esfuerzos en la rehabilitación del Palau de l’Abat, la iglesia, el claustro, la sala capitular y el refectorio. En el año 1959, la corporación provincial cedió el uso del monasterio a una orden religiosa, para que funcionara a partir de entonces la única cartuja femenina existente en la Comunidad Valenciana.

A la iglesia del Monasterio se accede por la puerta del claustro, que fue construida en el siglo XVIII, y en la que están esculpidos el escudo de Benifassà y el anagrama de la Virgen María. El templo fue edificado en diferentes etapas, entre los siglos XIII y el XVII. Es de una sola nave, con crucero y ábside poligonal, cubierta con bóvedas de crucería. La parte mejor conservada de la iglesia es el ábside, que mantiene los ventanales góticos realizados con fina tracería a finales del siglo XIII. Al lado del ábside, en el lado de la epístola, se sitúa el campanario, cuyo remate fue realizado en el siglo XVII. En las inmediaciones del claustro se halla el “Palau de l’Abat”, que fue construido en el siglo XVI para proporcionar un alojamiento digno a las personalidades civiles y eclesiásticas que se desplazaban a la Tinença para visitar el Monasterio. Muy próxima está la Hospedería, que acogía a los peregrinos, y la Puerta Real, que a lo largo de la historia ha sido el principal acceso al Monasterio. En el patio de la Hospedería se hallan los restos de una torre cuadrada de dos cuerpos, el inferior con un arco apuntado en cada lado y, el superior, con un doble arco por lado. Llama también la atención el “parlador” o locutorio.

La parte de la Cartuja a la que no pueden acceder los visitantes está centrada en un hermoso claustro con arcos apuntados, que fue construido en el siglo XIV. En un lateral de este claustro gótico se halla la sala capitular, el refectorio, la sacristía vieja y las cocinas. Las dependencias de mayor interés arquitectónico son el mencionado refectorio (una gran sala cuadrangular) y la sala capitular, del siglo XIV, de forma rectangular, a la que se accede a través de un arco trilobulado.

Merece la pena visitar la Tinença de Benifassà y su principal monumento: el histórico monasterio. Se trata, en definitiva, de una ruta de excepcional interés en donde se combina perfectamente la cultura con la naturaleza. Debemos dejar constancia del acierto de la Fundación “La Llum de les Imatges”, que está ayudando eficazmente a recuperar el patrimonio histórico-artístico, contribuyendo además a estimular una nueva modalidad de turismo cultural que tiene como destino las comarcas del interior de la Comunidad Valenciana. La exposición de arte religioso “Paisatges Sagrats”, que tiene este año como escenario Sant Mateu, Peñíscola, Traiguera, la Cartuja de Santa María de Benifassà, Castellfort y la ermita de Sant Pau, perteneciente a Albocàsser, es un ejemplo de contribución efectiva a la promoción del turismo cultural valenciano…

DATOS PRÁCTICOS

-Fundación “La Luz de las Imágenes”. Información y reservas: Tel. 964 156060 Página web:www.laluzdelasimagenes.com
-Patronato Provincial de Turismo de Castellón. Tel: 964 359883
-Tourist Info Sant Mateu. 964416658
-Ayuntamiento de la Pobla de Benifassà Tel: 977 729051
-Hotel “Tinença” (La Pobla de Benifassà). Tel: 977 729044
-Hostatgeria de Sant Jaume (Coratxà, la Pobla de Benifassà). Tel: 977 729190.
-Complejo turístico “Molí l’Abad” (La Pobla de Benifassà). Tel: 977 713418
-Casas rurales “Casa Refugio El Boixar” y “La Roureda” (El Boixar, La Pobla de Benifassà). Tel: 977 703140 / 977 729071 / 660401822
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