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Un 'reyno' de sensaciones

En los pocos kilómetros que separan el norte del sur de Navarra podrá disfrutar de todo un ReynoBosque de hayas durante el otoño
25.11.09 -
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Cierre los ojos, escuche el sonido del frondoso hayedo en la Selva de Irati y sienta en su rostro el frío azul de las montañas del Pirineo. Abra los ojos y escuche el mágico silencio que acompaña a los infinitos colores terrosos del paisaje desértico de las Bardenas Reales
Tierra de contrastes, accesible, cercana, histórica y natural. Navarra ha heredado la esencia de su antiguo Reyno; una tierra auténtica precisamente por ser diversa de norte a sur y de este a oeste.
Lugar para recorrer y para conversar, un rincón lleno de guiños al tiempo pasado, que nos contempla desde su quietud y del que siempre queda algo por descubrir. Navarra es tierra de recorridos, de caminos. Desde los Pirineos de las llanuras de la Ribera, junto a la Zona Media y la Cuenca de Pamplona, se divide el territorio.
Desde cualquier punto se podrá conocer sin esfuerzo todos los rincones de Navarra y su gastronomía. Un lugar que no hay que perderse. Turismo de Navarra nos acerca a esta tierra y nos invita a hacer un recorrido por su geografía, cultura y gastronomía:
Pirineos: Al norte de Navarra se muestran majestuosos los Pirineos, zona transitada desde hace siglos, por pastores, peregrinos, reyes, contrabandistas. Desde los imponentes escarpes del macizo de Larra y las grandes extensiones de hayedo-abetal de la selva de Irati, pasando por la Colegiata de Orreaga/Roncesvalles, bajando al valle de Baztan-Bidasoa y a las mesetas de Aralar, Urbasa y Andía.
La Cuenca de Pamplona: Pamplona es la capital de Navarra. Mundialmente conocida por los Sanfermines, se extiende a lo largo de la cuenca del río Arga. El viajero se encuentra una ciudad con proyección arquitectónica moderna y restaurada en su zona antigua, variado comercio, marcado por amplias zonas verdes.
Zona Media: Marcada por la historia, fortalezas, palacios, reyes, iglesias románicas, es como ir retrocediendo en el tiempo varios siglos. El paisaje en el que se encuentran grandes campos de cereales, viñedos, fortalezas que han visto y sentido el paso de la historia a través de esta tierra.
La Ribera: Abriendo paso el río Ebro, deja a su paso una tradición agrícola que viene de los árabes. Los poductos de la huerta forman la base de una gastronomía única mundialmente. Tudela es la capital de esta región, donde se denota la influencia árabe en el siglo IX. En ella podemos encontrar joyas de la arquitetura barroca y renacentista.
Cuatro estaciones, cuatro colores:
Navarra bien merece una larga visita por su variedad de paisajes, que permiten poder disfrutarla todo el año. El paisaje se engalana en cada estación, mostrándonos lo mejor de sí:
La primavera, verde. Comienza con el deshielo de los Pirineos, transformando el paisaje de un blanco a un verde en todas sus gamas cromáticas, ideal para hacer senderismo, paseos en bicicleta y realizar actividades de agua como la pesca, 'rafting'. Gastronómicamente, en la mesa encontraremos espárragos, menestras y rico salmón.
El verano, blanco y rojo. Es tiempo de fiestas, muestra de ello son los mundialmente conocidos Sanfermines en julio, aunque bien merecen la pena las fiestas de localidades como Corella, Tafalla o Tudela. El tiempo en esta época invita a realizar excursiones en bici, a caballo, a hacer senderismo y disfrutar de su riqueza arquitectónica. En la mesa es buena ocasión para disfrutar de la gastronomía navarra.
El otoño, ocres. La hermosura del paisaje se admira en sus bosques, la selva de Irati es un buen ejemplo, donde el suelo se convierte en una alfombra de hojas doradas.
El invierno, blanco. En Navarra se vive el invierno. Para los amantes del esquí de fondo, o paseo con raquetas en los valles de Roncal y Salazar. Gastronómicamente, es tiempo de alubias rojas, carnes, quesos, postres, vinos y licores de la tierra.
Camino de Santiago
La ruta más utilizada por los peregrinos es la que entra por Luzaide/Valcarlos y el puerto de Ibañeta para descender hacia Orreaga/Roncesvalles, en cuya colegiata miles de peregrinos ponen cada año el primer sello sello de su credencial. Otra vía principal viene del Pirineo Aragonés y nos permite descubrir joyas como la iglesia de Santa María de Sangüesa, el monasterio de Leyre o la ermita de Santa María de Eunate. Estas dos rutas confluyen en Puente la Reina, cuyo puente románico conduce al peregrino hacia la monumental Estella para transcurrir después hacia el monasterio de Irache, Los Arcos, Torres del Río y Viana.
Existen también varias rutas secundarias, entre las que destaca la de Batzan y la ruta del Ebro, que viene de Cataluña. De cualquier modo, todas ellas discurren por el viejo Reyno y nos hacen descubrir todos sus tesoros arquitectónicos como las ermitas romanas, monasterios e iglesias y las vías romanas que se atraviesan.
Gastronomía
La cocina es uno de los grandes atractivos que Navarra ofrece, es parte de la cultura y ofrece unas materias excelentes y variadas. Buena muestra son las verduras, hortalizas y legumbres de la zona de la Ribera: cogolos de Tudela, pimientos de piquillo de Lodosa, alcachofas de cardo, pochas y los conocidos espárragos. Con estas materias, la cocina que se elabora es sana y variada como la menestra de verduras o las alubias pochas. De los ríos provienen los salmones y truchas, que son cocinados de diferentes formas. Aunque para sugerencias, la carne con denominación de Origen Ternera de Navarra, garantiza que los animales se han criado y alimentado en los pastos del Pirineo, lo que hace que la textura y el sabor sean especiales.
Un alimento que no puede faltar en ninguna mesa es el queso. En Navarra existe gran variedad. En el valle de Roncar, Urbasa y la Ultzama se elaboran con leche de oveja latxa, con mezcla de leche de vaca y de oveja, on con leche de cabra. A destacar los quesos de idiazábal y Roncal, que acompañados de un poco de pan y vino o con dulce de membrillo y nueces resultan una exquisitez para el paladar.
Postres
Una cuajada (es típica la que se elabora en el valle de Ultzama a partir de leche de oveja y cuajo natural con una textura suave, cremosa) con miel y nueces. Leche frita, postre hecho con huevo, leche, harina, azúcar y canela. La torta de Txantxigorri, elaborada con manteca, es otro de los postres típicos.
Para la sobremesa nada mejor que un pacharán. Se obtiene de la maceración de las endrinas, arañones o pacharanes y se sirve tras el café.
Vino
Hay que dedicar un apartado a los vinos de navarra. La situación geográfica privilegiada, las condiciones naturales especiales y la tradición milenaria del cultivo de la vid, son los principales factores distintivos de los vinos de Navarra con Denominación de Origen. Cuarenta bodegas cuentan con este sello de distinción. Un recorrido por la 'Ruta del Vino' en el que catorce bodegas abren sus puertas para mostrar su elaboración. El centro enoturístico se encuentra en Olite y su Museo del Vino, un edificio que los amantes del vino no deben dejar de visitar.
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