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Los ayuntamientos de Cortes de Pallás, Cofrentes, Jalance, Jarafuel y otras poblaciones próximas están creando unas rutas turístico-culturales para recordar una decisión de enorme importancia para el antiguo Reino de Valencia: la expulsión de los moriscos.

La muela de Cortes y la ruta de los moriscos
Vista panorámica de Cortes de Pallás. / Servicio Turismo Diputación de Valencia.
09.10.07 -
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“En septiembre de 1609, el Virrey de Valencia promulgaba el Real Decreto de expulsión, por el cual, en el plazo máximo de tres días, los musulmanes habían de abandonar sus casas y sus tierras, camino del forzado exilio… No todos los moros se sometieron dócilmente al penoso decreto de expulsión: en grandes contingentes tomaron las armas y, refugiándose con sus familiares en los más intrincados y agrestes montes, principalmente en la Marina, la Serrella y el Caroig, se negaron a acatar el veredicto real. La revuelta, duramente reprimida y sofocada en sangre, tuvo su más tenaz resistencia entre los moros del Caroig, refugiados en la Muela de Cortes. El bastión natural de la Muela, con su dilatado perímetro de murallas rocosas que dejan pocos pasos, fácilmente defendibles por añadidura, proporcionaba a los insurrectos una sólida fortaleza..”

“Montañas Valencianas” (Rafael Cebrián).

Los ayuntamientos de Cortes de Pallás, Cofrentes, Jalance, Jarafuel y otras poblaciones próximas están creando unas rutas turístico-culturales para recordar una decisión de enorme importancia para el antiguo Reino de Valencia: la expulsión de los moriscos. Dentro de tres años se celebrará el cuarto centenario de una medida arbitraria e injusta, y que ocasionó gravísimos perjuicios a diversas comarcas valencianas, entre las que estaca el Valle de Ayora-Cofrentes, que quedó prácticamente despoblado. Ahora se están diseñando itinerarios que combinan el recuerdo de episodios bélicos con la visita a lugares que conservan todavía muestras de la forma de vida de los moriscos, añadiendo a toda esta combinación el aliciente de recorrer parajes de alto interés paisajístico y medioambiental. Estamos convencidos de que estas “Rutas de los Moriscos Valencianos” van a alcanzar el éxito deseado, contribuyendo de este modo a impulsar el sector turístico en una zona del interior de nuestra comunidad autónoma que necesita un respaldo para evitar que sus pueblos sigan perdiendo habitantes.

En estos momentos, Cortes de Pallás es uno de los municipios que tiene más claro que debe aprovechar la oportunidad de captar visitantes que acudan allí para seguir caminos de naturaleza basados en la historia, que nos habla de guerras auténticas entre moros y cristianos. El escenario principal está prácticamente intacto: la imponente Muela de Cortes. Pudimos conocer este singular enclave guiados por Rafael Cebrián, experto conocedor de las montañas y senderos valencianos, y de Miguel Aparici Navarro, cronista oficial de Cortes de Pallás. La Muela de Cortes es una gigantesca plataforma rocosa que tiene una extensión aproximada de veinte por quince kilómetros, entre Cortes de Pallás y Bicorp, aunque este agreste territorio pertenece también a otros municipios, como Jalance, Jarafuel, Cofrentes y Millares. La altitud media de la Muela de Cortes es de ochocientos metros, y su principal atalaya es el denominado Cinto Cabra, situado a 1.015 metros sobre el nivel del mar. A los pies de la Muela, al norte, se encuentra el embalse de Cortes, que almacena aguas del río Júcar, con una finalidad prioritaria: la producción de energía eléctrica.

Desde los años setenta del pasado siglo XX, la totalidad de la Muela está incluida en la Reserva Nacional de Caza Mayor de la Muela de Cortes. Abundan los ejemplares de cabra montesa (capra hispánica), muflones y jabalíes, pero, hasta la fecha, ni la Administración del Estado ni ahora la Generalitat Valenciana han aprovechado suficientemente las posibilidades de un parque natural de inmenso valor ecológico, y que debería repercutir positivamente en los municipios de la zona. Grandes incendios devastaron la Muela de Cortes, que conocimos hacia 1973 cubierta por frondosos pinares. A pesar de ello, insistimos: el atractivo de la Muela es elevadísimo. Por ello, merece la pena seguir alguno de los senderos que atraviesan esta plataforma rocosa. Por allí discurre el célebre GR-7, sendero europeo de gran recorrido que, en sentido norte-sur, permite caminar desde Cortes de Pallás en dirección a Bicorp y Enguera. Rafael Cebrián nos comentaba el aliciente que, para los excursionistas, tienen los bordes abruptos de la Muela de Cortes, “donde las cortaduras que perfilan sus contornos le confieren una fisonomía más agreste, con cejas y miradores sobre imponentes acantilados”.

LA CORTADA Y CAVANILLES.

Uno de los senderos más espectaculares de la Muela de Cortes es el de la Cortada, que ha sido bautizado por los montañeros como “Sendero Cavanilles”, en homenaje al gran viajero de la Ilustración española, el botánico Antonio José Cavanilles, quien reflejó en su libro “Observaciones sobre el Reino de Valencia” sus impresiones sobre el camino que, desde el pueblo de Cortes de Pallás, conducía hasta lo alto de la Muela: “pisase continuamente un suelo peligroso por su estrechez y desigualdad; los ojos rehúsan fixarse en aquellos despeñaderos y abismos; en muchas partes fuera temeridad subir ni baxar montado. Hora y media se gasta siempre entre peligros para llegar a la explanada sin desviarse 30 varas del lugar…”.

La muela de Cortes y la ruta de los moriscos
Un equipo de geógrafos, dirigido por Jorge Hermosilla, elaboró para el ayuntamiento de Cortes de Pallás una serie de rutas turísticas que enlazan diferentes rincones del extenso término municipal (233 kilómetros cuadrados), en el que viven actualmente 1.014 personas, distribuidas en la villa de Cortes de Pallás y varias aldeas, como El Oro, Venta Gaeta, Otonel, Viñuelas, Castilblanques, la Cabezuela, Casas de Herreros, etc. Algunas de las rutas propuestas son las siguientes: la Ruta de las Aldeas; Sierra Martés-El Oro-GR-7; Ruta Cavanilles; Barranco del Francho; Ruta de Otonel, y la Muela-Casa del Barón-Canillas.

El cronista oficial, Miguel Aparici, nos recomienda visitar una serie de lugares estrechamente vinculados con la historia de los moriscos, como el castillo de Chirel (que está restaurando actualmente el Ayuntamiento, con subvenciones del Estado), las ruinas de las fortalezas de Ruaya y de la Pileta y Otonel, la antigua aldea de moriscos.

Además, tenemos la oportunidad de recorrer en piragua el embalse de Cortes, por donde ya navega diariamente un barco que parte de Cofrentes y que recorre un tramo de unos catorce kilómetros a los pies de la Muela de Cortes, por un lado, y del castillo de Chirel, por otro. Otra visita interesantísima para los aficionados a la tecnología es la de la Central Hidroeléctrica, oculta en el interior de la montaña, y que aprovecha tanto el agua almacenada en el pantano de Cortes como la depositada en el embalse situado en lo alto de la Muela. Para realizar estas visitas al modernísimo complejo hidroeléctrico, hay que presentar una solicitud a “Iberdrola” y esperar la concesión de la oportuna autorización.

Cuando recorres la Muela de Cortes, percibes perfectamente la huella de los moriscos, que vivieron en estas sierras más de setecientos años, hasta que fueron injustamente expulsados de sus hogares y trasladados forzosamente a África. Por eso, esperamos que se recuerde con hitos, paneles, sendas bien señalizadas y audiovisuales didácticos, las formas de vida en el valle de Ayora-Cofrentes hasta septiembre de 1609. Recorriendo los caminos de la Muela rememoraremos la resistencia de los moriscos, que no quisieron abandonar sus tierras y sus casas y que, comandados por Turidjí, su caudillo (que era vecino de Catadau, en la Ribera Alta), lucharon contra los ejércitos del rey de España, que tenía su principal base de operaciones en el castillo de Chirel.

Casi cuatro siglos después de la expulsión de los moriscos, la restauración del castillo de Chirel y la navegación fluvial por el embalse de Cortes pueden ser el símbolo de la recuperación de un municipio que debe apostar por el desarrollo sostenible, basado en el turismo de naturaleza, el senderismo, los alojamientos integrados en el paisaje y la buena gastronomía, con los gazpachos serranos como plato estrella

DATOS PRÁCTICOS
-Ayuntamiento de Cortes de Pallás. Tel: 96 2517001
-Tourist Info Diputación de Valencia. Tel: 96 3514907
-Ruta fluvial por el Júcar. Tel: 620185988
-Hotel-Balneario “Hervideros de Cofrentes”. Tel: 902 747401 / 96 1894025
-Fonda- restaurante “Fortunato” (Cortes de Pallás). Tel: 96 2517026
-Hotel “Torralba” (Cofrentes). Tel: 96 1894069
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