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HORTA NORD

Tenemos ahora la posibilidad de recorrer las huertas de Alboraya, siguiendo los caminos que utilizaban tradicionalmente los labradores para acceder a sus campos.
25.11.09 -
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El Ayuntamiento de Alboraya, a través de su departamento de Turismo, ha creado seis rutas, que permiten conocer un paisaje rural que está desapareciendo a toda velocidad, debido a la incesante construcción de edificios de viviendas, conjuntos de adosados, centros comerciales y polígonos industriales. De la célebre huerta valenciana ya va quedando poco, y por ello mismo resulta interesante y útil que pueda mostrarse a los turistas y a los propios habitantes de nuestra comunidad autónoma, una parte del territorio en donde se siguen cultivando, como se hacía siglos atrás, chufas, melones, maíz, cacahuetes, cebollas, etc. Muy cerca de estos pequeños bancales se halla la gran ciudad de Valencia, el pueblo de Alboraya y, junto al mar, los núcleos residenciales y comerciales de Port Saplaya y de la Patacona. También se hallan próximas infraestructuras viarias y de transporte público, desde la autovía de Puçol y la Ronda Norte hasta las plataformas por donde discurren los trenes de largo recorrido (Euromed, Arco, Talgo y Alaris), los de cercanías (que unen Valencia con Sagunto y Castellón) y el metro (línea 3). Resulta muy grato encontrar auténticos remansos de paz en plena l’Horta Nord, donde los labradores siguen regando sus campos con agua procedente de las acequias que crearon romanos y árabes.
Las seis rutas han sido diseñadas por el equipo de técnicos integrado por una bióloga (Lourdes Ribera Ferre) y una historiadora (Begoña Royo), encargándose de la promoción los especialistas municipales en turismo, Pilar Romero y Vicent----. Todos ellos eran conscientes de que la imagen externa de la población estaba asociada directa y exclusivamente a las playas y a la horchata de chufa. Y han querido dar a conocer a propios y extraños la otra faceta real de un municipio en donde todavía una parte de la población vive dispersa en el campo, en alquerías y casas de labradores. Las barracas aún existen, pero resulta difícil visitar alguna de estas típicas construcciones agrícolas, que han desaparecido casi por completo, sin que se hayan aprovechado estas reliquias de la arquitectura popular para su uso turístico, como muestra etnológica y cultural.
Las seis rutas “de la Chufa y de la Horchata” se inician en el mismo casco antiguo de Alborada o en sus proximidades y son fáciles de recorrer, ya que el terreno es llano y apenas se superan los dos mil metros de distancia, lo que permite que puedan realizarse en bicicleta e incluso, buena parte de ellas, a caballo. Las rutas son autoguiadas, siguiendo los paneles didácticos e informativos situados a lo largo de cada itinerario. La ruta 1, conocida como el “Camí de les Palmeres”, comienza en el cruce el Paseo de Aragón con Ausias March, junto al carril bici, y nos permite contemplar algunas alquerías, como la de les Palmeres, la de San Andrés o del Retoret y la del Requeni, así como un antiguo lavadero de chufas y les Barraques del Güere, uno de los pocos vestigios de barraca doble situadas en paralelo, destinada una de ellas a vivienda y la otra a establo. La ruta 2 lleva por nombre la “Partida dels Desemparats” y es de tipo circular, con comienzo y fin en la Casa de Cultura José Peris Aragó, en el Paseo de Aragón. Por el carril bici, que sigue el mismo trazado de la “Vía Xurra” –el antiguo ferrocarril de Aragón- se llega hasta el Barranco de Carraixet, tomando más adelante una senda que conduce hasta el cementerio de Alboraya, en cuyas proximidades se halla la acequia de Riquera y junto a la cual se encuentra un antiguo lavadero de chufas y una de las casetas en las que se guardaban “les pots de regar”, tablas de madera con las que los labradores hacían las paradas de las aguas de riego. Desde el cementerio se sigue por el Camí del Cementeri, que nos devuelve al casco urbano, alcanzando el carrer dels Arbets, una de las más bonitas de Alboraya. Muy cerca de la Casa de Cultura se halla una antigua sénia, que permitía la extracción de aguas subterráneas para el riego de los campos, con la ayuda de las caballerías. La tercera de las rutas tiene un recorrido lineal, recorriendo el barranco del Carraixet desde el puente del Camí de les Vinyes hasta la desembocadura en el Mediterráneo. La constante presencia de agua en el barranco hace posible la contemplación de una variada flora y fauna, con aves que se refugian para la cría y descanso en sus viajes migratorios. Podemos contemplar tres edificaciones de interés: la Barraca del Coix de Navarro, “Cal Calderer”, una típica casa de labradores, y la Barraca del Roto, una combinación de vivienda y barraca. Y, ya en la desembocadura, la Ermita dels Peixets, edificada en 1907 para conmemorar un milagro y muy apreciada por los vecinos de Alboraya. La cuarta de las rutas ha sido bautizada como el “Camí del Galato” y es también de tipo lineal, comenzando en el motor del Galato, que riega un buen número de campos, y finalizando en la Barraca Didáctica. En el camino contemplamos buenos ejemplos de arquitectura tradicional, como la “Barraca de Rata”, la “Casa el Mauret” y la “Casa el Flare”, presidida por dos esbeltas palmeras. Tras atravesar una zona de invernaderos, llegamos a la huerta de toda la vida, cuyo paisaje va cambiando conforme se alternan las estaciones del año. Y, con Port Saplaya en el horizonte, llegamos a la Barraca Didáctica, que nos permite conocer la vida y costumbres de los antiguos huertanos. La quinta de las rutas, de recorrido circular, lleva precisamente el nombre de esta típica construcción, la “Barraca Didáctica”, lugar de partida y llegada. En el trayecto podemos contemplar algunas construcciones típicas, como la casa de Joano el Matagossos, la Casa el Minyó -una barraca que con el tiempo fue transformándose- o la casa de Toni Mullaes. La última de las rutas recibe el nombre de “Les Ermites”, dando comienzo en la ermite de Santa Bárbara, pequeña construcción erigida en 1879, y finalizando en la ya mencionada ermita dels Peixets.
Alboraya está considerada como la capital de la horchata de chufa, esa deliciosa bebida refrescante que tanto valoramos los días en que el calor aprieta. Y estas rutas turísticas que estamos divulgando incluyen también como epílogo una degustación de horchata auténtica, elaborada artesanalmente en alguno de los establecimientos tradicionales más acreditados. Si durante los recorridos a pie por la huerta de Alboraya hemos podido contemplar los campos en los que se cultiva el diminuto tubérculo, ahora corresponde comprobar el resultado final de la centenaria técnica de producción de la horchata. A la acertada iniciativa municipal de crear estas rutas turísticas por l’Horta se han incorporado unos empresarios, que han creado en “L’Alqueria del Magíster” un interesante museo etnológico dedicado íntegramente a la exhibición de todo tipo de objetos, herramientas y aperos agrícolas relacionados con el cultivo de la chufa y la elaboración de la horchata. La visita al museo sirve también para conocer una muestra muy representativa de la arquitectura rural tradicional de la huerta valenciana. También se pueden admirar cuando se siguen estas rutas turísticas, algunas de las pocas barracas que todavía permanecen en pie. Pero no se pueden visitar por dentro, por lo cual resultaría muy positivo que el ayuntamiento de Alboraya adquiriera la barraca didáctica que creó hace unos años FUVAMA, la Fundación de Agricultura y Medio Ambiente que presidía Vicent Hernández, y que acogía un museo en el que se representaba de forma muy pedagógica la forma de vida de los labradores valencianos.
Nos encontramos, en definitiva, con unas rutas turísticas atractivas y muy fáciles de realizar, porque están al alcance de cualquiera. Resulta indiscutible que estas rutas nos permiten conocer cómo siguen trabajando los agricultores, a pocos centenares de metros de la ciudad de Valencia, del casco urbano de Alboraya y de los edificios residenciales de Port Saplaya y de la Patacona. Una forma más de conocer los pueblos y ciudades de l’Horta, que poseen atractivos turísticos como el Monasterio de Santa María, en el Puig, los Silos y el Castillo-Palacio de San Juan de Ribera, en Burjassot, o los Museos de Cerámica de Manises y de Paterna….
DATOS PRÁCTICOS
-Tourist Info Alboraya- Port Saplaya. C/ Batlle, 1 bajo (Port Saplaya). Tel: 96 3190200.
-Ayuntamiento de Alboraya. Tel: 96 3171700 Página web: www.alboraya.org
Alboraya: Las rutas huertanas de la chufa y la horchata
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