09.10.07 -
![]() Suite especial "El Castillo" /ISABEL MARTÍNEZ
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El artífice de tan singular alojamiento ha sido Arturo Selfa, natural de Valencia pero moyano de adopción, ya que la familia de su mujer procede de Moya, un municipio que comprende actualmente cuatro núcleos de población: los Huertos de Moya, Santo Domingo de Moya, Pedro Izquierdo de Moya y El Arrabal de Moya.
Se sintió muy pronto atraído por las hospitalarias gentes del pueblo y por el hechizo de la histórica villa de Moya, una antigua ciudad amurallada, deshabitada desde mediados del siglo pasado y que fue declarada conjunto histórico-artístico en 1982.
Tras adquirir un antiguo caserón del siglo XVIII, emprendió, junto a unos amigos, la aventura de construir un alojamiento rural con encanto donde primara la tranquilidad y el confort.
Hace dos años comenzaron las obras del edificio, un tanto exótico en la zona, pues su tejado se ha inspirado en la arquitectura típica del valle de Arán. Del edificio antiguo se han mantenido, en la planta principal, los altos y gruesos muros y las vigas de madera del techo, así como la puerta de acceso, de madera de mobila.
En dicha planta se ubican ahora la biblioteca (equipada con chimenea), la recepción y un amplio distribuidor, en donde se localizan el ascensor, las escaleras y las puertas que dan acceso al comedor y el salón de estar, muy agradable y dotado de un pequeño bar para servicio de los huéspedes. Desde el salón se accede a la coqueta cocina y al agradable porche, realizado íntegramente con madera y teja y que comunica la casa con el jardín y la piscina.
En el primer piso (la antigua "cámara") se han situado las cinco habitaciones dobles, mientras que la segunda planta, de nueva construcción, alberga las cinco restantes habitaciones (tres de ellas junior-suites y dos, con categoría de "suite"), todas abuhardilladas adaptándose al singular tejado a dos aguas de madera y tejas envejecidas. Todas las habitaciones son exteriores y difieren entre sí en cuanto a su decoración y estructura, aunque tienen en común su acertada decoración y el alto nivel de confort que presentan.
Cada una de ellas ha sido bautizada con el nombre de un enclave de la antigua villa de Moya, que se ha encargado de plasmar en madera el artista Pedro Soriano, natural de la vecina población de Fuentelespino de Moya. Estas obras de arte, hechas expresamente para la casa rural, sirven para identificar cada una de las diferentes habitaciones.
Todas ellas tienen suelos de tarima de madera y están equipadas con televisión, teléfono, amplios armarios, carta de almohadas (a elegir entre cuatro clases) y un amplio y luminoso cuarto de baño, completamente equipado con bañera con hidromasaje (algunos cuartos de baño tienen, además, ducha), espejo de aumento, suelo y paredes de mármol envejecido "Maorca", etc.
Las tres "junior suite" están llamadas a tener gran éxito entre las familias con hijos o grupos de amigos, ya que disponen de un altillo hecho en madera y en el que se han instalado dos camas y una pequeña televisión.
Capítulo aparte merecen las "suites". La bautizada con el nombre de la "Torre del Homenaje" destaca principalmente por su preciosa balconada, íntegramente realizada en madera y orientada hacia el sur, donde se encuentra el jardín y la piscina. Está estructurada en dos niveles, comunicados entre sí por una escalera de madera.
En el nivel inferior se ha instalado una cama de matrimonio, y en el superior dos camas individuales, disponiendo en ambos casos de su propio cuarto de baño y televisión.
Si, además, el contacto visual entre ambas pisos es inexistente, podemos concluir que el nivel de intimidad que se consigue es bastante elevado, pese a tratarse de una única habitación. La misma independencia se consigue en la espectacular "suite" especial "El Castillo", así llamada porque desde ella se divisa la antigua villa de Moya, presidida por su fortaleza.
Tiene una superficie de 70 metros cuadrados y una altura de siete metros, repartidos en tres alturas. En el nivel inferior se sitúa una cama de matrimonio, con su armario, cuarto de baño y televisión, mientras que en la planta intermedia se sitúan dos camas individuales, con su propio cuarto de baño. Y subiendo unos escalones se alcanza un encantador saloncito, con estufa de leña y televisión, y desde donde se domina toda la estancia.
En total, el gran caserón de "Tierras de Moya", en cuya construcción se han utilizado mayoritariamente materiales nobles (principalmente madera y piedra), tiene una superficie construida de 1.200 metros cuadrados, estando dotadas todas sus instalaciones de calefacción central
Un muro de piedra de tres metros de altura proporciona privacidad al agradable jardín y a la piscina, en torno a la cual se encuentran una serie de instalaciones de ocio y salud: una sala de juegos, una zona de SPA (con jacuzzi, sauna y ducha de vapor) y una sala polivalente, comunicada con la anterior y equipada con proyector de powerpoint, "home cinema", etc., lo que la convierte en lugar ideal para ver películas, celebrar reuniones de trabajo o incluso para, dado el caso, practicar el yoga o el "taichí"
En el comedor de "Tierras de Moya", reservado exclusivamente a los clientes, se sirven almuerzos y cenas basados en la gastronomía popular de la zona: desde el morteruelo, el ajoarriero o diversos platos de cuchara hasta la carne por excelencia, el cordero. El menú incluye primer y segundo plato, postre y vino por 20 euros (IVA no incluido).
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Desde "Tierras de Moya" se pueden realizar interesantes excursiones. Una de las imprescindibles es la que tiene por destino la histórica villa de Moya, con su castillo, sus murallas y sus siete puertas de acceso, con sus iglesias y conventos.
A escasamente diez kilómetros queda la pintoresca población de Algarra, en donde comienzan los pinares de las estribaciones de los Montes Universales. Recomendable también es la visita a la ciudad medieval de Cañete, en donde podremos degustar la mejor gastronomía de la zona (a recomendar el restaurante "La Muralla", además del restaurante "Moya", situado en los en los mismos Huertos de Moya), Garaballa (en cuyo Santuario se custodia la Virgen de Tejeda, que cada siete años es trasladada a la villa de Moya, un acontecimiento con ocasión del cual se celebra el "Septenario", las fiestas grandes de la villa), Villardelhumo (con pinturas rupestres), etc.
A unos quince kilómetros, ya en la provincia de Valencia, se encuentra el Rincón de Ademuz, con su capital, Ademuz, y Castielfabib, como poblaciones más destacables.
También próxima se halla la sierra de Ranera y el municipio de Sinarcas, perteneciente a la comarca valenciana de Requena-Utiel. Desde Valencia se accede de manera rápida y cómoda (en poco más de una hora), dejando la autovía A-3 (Valencia-Madrid) en Utiel (salida 278), desde donde hay que seguir la N-330 en dirección Teruel, pasando por Sinarcas y llegando a Landete, población que dista apenas dos kilómetros de los Huertos de Moya, que a su vez se encuentra a unos 130 kilómetros de Valencia.
La estancia para dos personas en una de las habitaciones dobles tiene una tarifa muy competitiva: 80 euros. Por su parte, el precio de la "junior suite" es de 110 euros, 150 en el caso de la "suite" "Torre del Homenaje" y 180 si se opta por la "suite" especial "El Castillo". En estas tarifas, a las que se debe añadir el IVA correspondiente, está incluido el desayuno, muy completo, tipo "buffet" y con un horario flexible.
Debo recomendar sinceramente la estancia en "Tierras de Moya", un estupendo alojamiento rural digno de figurar en las más prestigiosas guías de alojamientos rurales con encanto.











