09.10.07 -
Aunque más bien podríamos calificarlo como centro de turismo y ocio rural, ya que en la “Masía Pelarda” encontramos distintos tipos de alojamiento y un gran número de propuestas de deportes y actividades al aire libre. Hace ahora exactamente un año que la “Masía Pelarda” abrió sus puertas al público, tras unas minuciosas obras de restauración que han mantenido en buena medida la estructura del edificio, conservando los materiales originales, de entre los que destacan la piedra de la fachada e interiores y las robustas vigas de madera de sabina. La “Masía Pelarda” dispone de tres apartamentos - “La Labranza”, “La Siega” y “La Siembra”-, cada uno de los cuales consta de dos habitaciones dobles, cuarto de baño completo compartido y una gran sala con cocina-office, zona de estar con sillas y mesa, sofá- cama doble, chimenea de leña (a excepción de en “La Siembra”) y teléfono directo. Además, “La Siembra” está especialmente acondicionada para minusválidos. Cuenta asimismo la “Masía Pelarda” con tres habitaciones, dos de ellas dobles -”El Centeno” y “La Avena”- y una de matrimonio -”La Esparceta”, que admite una tercera cama supletoria-. Cada habitación dispone de su propio cuarto de baño y teléfono directo. Tanto los apartamentos como las habitaciones tienen suelo de tarima de madera, y todas las instalaciones de la masía están perfectamente acondicionadas de cara a la época más fría, con calefacción central regulable de manera independiente. Por último, encontramos una zona de albergue, con dos habitaciones -”El Granero” y “El Palomar”, cada una de ellas con 12 plazas de alojamiento distribuidas en seis literas de madera, amplio cuarto de baño y taquillas individuales.
En la planta baja del edificio, en el lugar que antaño ocupaban las cuadras, se sitúa ahora el bar-restaurante, -que hace también las funciones de sala de estar- donde pueden comer o cenar a la vez unas 50 personas, y que dispone de una agradable chimenea, televisión y dos cuartos de baño. En él podremos degustar cocina tradicional a base de productos de la zona -ternasco de Aragón a la brasa o a la plancha, lomo de cerdo, cocido de cordero, perdiz y codorniz en escabeche, etc. Los clientes alojados disponen de un menú a un precio asequible de unos 10-12 euros, mientras que el público que viene expresamente a comer o a cenar -y que precisa efectuar previamente una reserva telefónica- debe optar entre los distintos platos que ofrece la carta. También se sirven desayunos, uno más sencillo por dos euros y el completo, por sólo tres euros, con miel y mermelada, bollería, etc, productos todos ellos caseros. Existen distintas tarifas en función del tipo de alojamiento. Por ejemplo, la tarifa del alojamiento para dos personas en una de las habitaciones dobles, es de 50 euros (IVA incluido). Existen además descuentos por estancias prolongadas y para grupos numerosos.
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Habitación. / ZLP
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Los clientes tienen también a su disposición una sala multiusos, ideal para reuniones y celebraciones íntimas, con capacidad para unas 20 personas y equipada con amplias mesas y chimenea de leña. La “Masía Pelarda” dispone incluso de un pequeño museo etnográfico en el que se han recuperado numerosos aperos agrícolas y enseres antiguos, que nos ayudarán a entender la forma de vida de nuestros mayores. Se puede afirmar que la “Masía Pelarda” es un centro plenamente respetuoso con el medio ambiente y en parte autosuficiente en cuanto a la obtención de los recursos necesarios para su funcionamiento. Y es que, en primer lugar, a través de paneles solares obtienen la energía eléctrica que precisan, aunque dispone de un autogenerador de emergencia. Otra cuestión que se cuida es la de los residuos, ya que se les intenta dar un nuevo uso en la medida de lo posible (parte de los restos orgánicos sirven de alimento para los animales de la granja y, los no aprovechables, se convierten en estiércol, tras un proceso de compostaje). La granja-escuela, además de ser un espacio de gran interés para los más pequeños, proporciona también parte de los alimentos que luego se consumen en el comedor, gracias a los conejos, gallinas, patos, cabras, etc. Allí podremos también conocer a la mascota del complejo, el jabalí “Pumba”, o a las simpáticas yeguas y ponis o descubrir, por ejemplo, cómo se cría el ternasco de Aragón con Denominación de Origen, o lo ruidosas que son las ocas. Además, parte de las 250 hectáreas de la finca de la “Masía Pelarda” están dedicadas al cultivo, principalmente de cereales y leguminosas, y ahora se está comenzando a potenciar las “carrascas truferas”, que permitan el crecimiento de la trufa, ese preciado hongo que algunos califican como el oro negro de la restauración.
Uno de los principales atractivos de la “Masía Pelarda” es la variedad de actividades de ocio y tiempo libre que propone a sus clientes: descenso de barrancos, escalada, tirolina, tiro con arco, etc., todo ello bajo la supervisión de monitores autorizados. Se organizan asimismo cursos sobre múltiples materias: restauración, horticultura biológica, micología, orientación en el medio natural, , primeros auxilios aplicados a actividades del medio rural, cartografía, uso del GPS conducción de vehículos todo terreno en circuito artificial, etc. No en vano, la “Masía Pelarda” dispone de su propio circuito, donde se pueden aprender y mejorar las técnicas de conducción de vehículos todo terreno. Pertenece a la “Asociación de Usuarios de Todo Terreno de España”, a cuyos socios ofrece descuentos y servicios específicos. Otra de las actividades estrella que se puede practicar es la de “paint-ball”, un juego en el que se enfrentan dos equipos, cuyos miembros van provistos de uniforme y de unas pistolas que disparan bolas de pintura. Un juego no violento que, a decir de muchos, ayuda a liberar estrés. Todo ello en medio de la naturaleza, en una parcela de 20.000 metros cuadrados específicamente acotada para servir de escenario a estos “enfrentamientos pacíficos”. Señalar, por último, que también ser organizan, previa reserva por grupos de clientes, cenas medievales que nos retrotraen a tiempos pasados ambientadas con trajes de la época.
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Excursiones
Las posibilidades de hacer excursiones son amplísimas, tanto si tenemos en cuenta el medio físico en el que nos encontramos -a medio camino entre las sierras de Gudar y Javalambre- los medios de que disponemos para realizarlas, tanto a pie como en bicicleta (existe servicio de alquiler en la masía), vehículo todo terreno, caballo o, próximamente, quad. En Sarrión se inaugurará próximamente una interesante rehabilitación que permitirá visitar las trincheras que fueron escenario de sangrientas batallas durante la Guerra Civil. No son estos los únicos vestigios de una etapa de nuestra historia que no debe repetirse, pues en la misma “Masía Pelarda” -que algunos dicen que sirvió de hospital de campaña durante la guerra- se han encontrado y mantenido diversas inscripciones ralizadas por personas que en algún momento del periodo de enfrentamiento bélico pasaron por la casa.
Desde Valencia se accede a la “Masía Pelarda” a través de la carretera de Teruel -la N-234-, dejando a mano derecha la Puebla de Valverde y siguiendo por la N-234 hasta el cruce de Formiche, tomando la comarcal que se dirige hacia esta población. Avanzados unos cinco kilómetros por esta carretera se encuentra ya indicado el camino que nos conduce hasta la “Masía Pelarda”. Desde Teruel, que dista unos 20 kilómetros de la “Masía Pelarda”, se realiza el camino inverso, siguiendo la N-234 en dirección a Valencia hasta el desvío de Formiche, desde donde hay que seguir las indicaciones ya referidas.
DATOS PRÁCTICOS
Localización. Masía Pelarda. Campo Andurria, s/n. CP: 44450. La Puebla de Valverde (Teruel). Teléfono: 978107901 / 607767383. Fax: 978 607129
Página web.www.masiapelarda.com











