TERESA DE COFRENTES, (VALLE DE AYORA)
La casa rural que les proponemos conocer se halla en el casco antiguo de Teresa de Cofrentes, uno de los siete municipios que componen la comarca del Valle de Ayora-Cofrentes, y que se halla a 636 metros de altitud sobre del nivel del mar, a unos 140 kilómetros de distancia de Valencia y a 125 de Alicante
25.11.09 -

Esta localidad (en donde viven unas 800 personas) llama la atención por su pintoresco casco antiguo, abrazado a las laderas de una colina y en donde destaca la iglesia parroquial de la Asunción (siglos XVIII) y la ermita de San Apolinar. En el extenso término municipal (de 110 kilómetros cuadrados) se encuentran los restos del castillo árabe de Palaz y numerosos parajes de elevado valor medioambiental y de gran interés paisajístico, como son “las Quebradas” y el barranco de la Argongueña, el río Reconque, la Cueva Negra, la Fuente de la Carrasca, el Alto del Romanal o el mirador de la Cuesta Blanca. Capítulo aparte merece la cumbre del Caroche (o Caroig) que, con sus 1.126 metros de altitud, es la principal atalaya de toda la comarca, desde donde se contemplan espléndidas vistas panorámicas de las tierras valencianas, sobre todo de la Canal de Navarrés y de la Costera. Precisamente por el Caroche discurre el GR-7, sendero europeo de gran recorrido que atraviesa la Península Ibérica en sentido norte-sur, desde la Seu d’Urgell (Lleida) hasta Cádiz. Teresa de Cofrentes celebra sus fiestas patronales del 1 al 3 de febrero (en honor a San Blas) y del 12 al 15 de agosto (dedicadas a la Virgen de la Asunción).
La historia de “El Lugar de Teresa”, que así se llama la casa rural que hoy proponemos, está intrínsicamente unida a su propietaria, Jani Sans, una catalana de espíritu inquieto que huía de la ciudad en busca precisamente de lo que ha acabado encontrando: un tranquilo lugar para establecer su residencia permanente. Alguien le habló un día del Valle de Ayora-Cofrentes, y concretamente de Teresa de Cofrentes. Allí encontró sensación de paz y tranquilidad y bellos paisajes desconocidos para muchos, y dio con un antiguo edificio, que se encontraba en bastante mal estado pero que, pese a ello, reunían buena parte de las condiciones para llevar a cabo su proyecto: el de establecer su hogar, habilitando varias habitaciones para huéspedes. Y tras arduos meses de trabajos, que han supuesto en la práctica la reconstrucción de la vieja casa, recuperando en la medida de lo posible los elementos originales de la vivienda -como algunas de las vigas de madera que lucen en el techo o los gruesos muros de la zona de desayunos, en que se ha dejado a la vista la piedra antigua-, “El Lugar de Teresa” abría sus puertas definitivamente a principios de 2006. Jani siempre ha tenido clara su idea: conseguir un alojamiento rural con todo el sabor de lo antiguo pero con las comodidades de hoy en día, en el que los clientes tengan la sensación de estar en un hogar. Ha huido de decoraciones barrocas, con las paredes encaladas, a mano y con estropajo, tal y como se hacía antaño. Y se ha colocado un bonito pavimento, barro catalán, en donde antes el suelo estaba desnudo, sin ningún tipo de recubrimiento. Estos y otros detalles hacen que el cliente no aprecie que a la antigua casa se haya anexionado una nueva construcción, que guarda el mismo estilo decorativo y constructivo.
“El Rincón de Jani” tiene también el encanto de ser un alojamiento compartido, lo que se nota en los detalles de la casa –plantas decorativas, zona de estar con sofás, televisión de plasma, dvd y equipo de música, o temperatura siempre constante, gracias a los radiadores inteligentes-, ya que la dueña habita bajo el mismo techo, en sus dependencias privadas. Otra de las ventajas de este tipo de alojamiento –compartido con el propietario- es que se encarga personalmente de servir los desayunos, abundantes y a base de productos de la zona: miel de Ayora, mermeladas de la prestigiosa empresa “La Jalancina”, queso fresco de una fábrica de Ayora o embutido artesano. Jani también anima a sus huéspedes a salir y conocer los pueblos y parajes naturales de la zona, recomendándoles excursiones y enclaves que no deben dejar de visitar.
“El Lugar de Teresa” cuenta con cinco habitaciones, dos de ellas tipo dúplex y que, sin ser muy grandes, resultan ideales para familiar con niños. En la planta inferior se sitúa el cuarto de baño, un sofá cama, la televisión y un armario ropero, mientras que unas escaleras de madera nos llevan al piso superior. Las restantes tres habitaciones tienen capacidad, respectivamente, para dos personas. Todas las habitaciones tienen buenos colchones de látex y muelles, ropa de cama de algodón 100% y su propio cuarto de baño, uno de ellos con bañera y el resto, con ducha con un curioso pavimento, a base de canto rodado de mármol, muy agradable al tacto y antideslizante, y una ducha con gran alcachofa, un modelo conocido como “ducha de lluvia” por la cantidad de agua que deja caer.
Los clientes tienen a su disposición la sala de estar y la cocina, que podrán utilizar en función de la ocupación de la casa. Todo el inmueble está perfectamente acondicionado de cara al frío –con radiadores que mantienen un calor constante- y a los días más calurosos, con aparatos de aire acondicionado repartidos por diferentes estancias. Y un aliciente para aquellos que no puedan o sepan viajar sin su ordenador portátil, ya que hay acceso libre a internet en toda la casa, ya que existe una instalación inalámbrica (“wi-fi”) que permite la conexión desde cualquier equipo portátil.
La tarifa normal de la estancia en “El Lugar de Teresa” es de 75 euros, que incluye alojamiento, el IVA correspondiente y desayuno para dos personas. Y para determinados fines de semana, según ocupación, la tarifa es de 120 euros, que incluye dos noches, también con el desayuno e IVA incluido
La casa rural “El Lugar de Teresa” es un punto de partida adecuado para la realización de excursiones muy interesantes por toda la comarca, entre las que destacaríamos las siguientes: la ruta fluvial por el Júcar (navegación por el embalse de Cortes, entre Cofrentes y Cortes de Pallás, a lo largo de unos 14 kilómetros), la Cueva de Don Juan (Jalance), talleres artesanales del almez (Jarafuel), el poblado ibérico del Castellar de Meca, las iglesias de Santa María y de la Asunción, el valioso paraje de la Hunde y el Arco de San Pascual, la torre campanario exenta de Zarra, la Reserva de Caza Mayor de la Muela de Cortes, los castillos de Ayora, Cofrentes, Jalance y Chirel (Cortes de Pallás), el balneario de los Hervideros (Cofrentes), etc. Aunque hay más de media hora en coche, en verano también resulta agradable acercarse hasta la pedanía requenense de Casas del Río, donde se encuentra una famosa noria de madera, restaurada y de nuevo en funcionamiento, y en donde podremos tomar un baño en las limpias aguas del río Cabriel. En lo que respecta a la gastronomía popular, conviene recordar que nos encontramos en tierra de buenos gazpachos serranos.
A Teresa de Cofrentes podemos llegar, en no más de hora y media de coche, por la A-3 (autovía Valencia- Madrid) hasta Requena, tomando desde allí la N-330 (que enlaza Requena con Almansa, pasando por Cofrentes) o por la autovía Valencia- Albacete (hasta Almansa, donde tomamos la N-330 que, tras pasar por Ayora, nos conduce a Teresa de Cofrentes.
DATOS PRÁCTICOS
-Casa rural “El Lugar de Teresa”. C/ Santísimo, 7. CP: 46622. Teresa de Cofrentes (Valencia). Tel: 96 1893432 / 618 646 071










