Rafael Cebrián Gimeno. “Castillos de montaña de la Comunidad Valenciana”.
Y, por otra parte, anteayer, miércoles, 27 de abril, se presentaba públicamente en el Centro Excursionista de Valencia, un magnífico libro, que podemos considerar como imprescindible para la biblioteca de los ciudadanos amantes de nuestra cultura y de nuestra historia. Se trata del volumen primero de la serie “Castillos de montaña de la Comunidad Valenciana”, cuyo autor es Rafael Cebrián Gimeno, activo miembro de la Asociación Valenciana de Periodistas y Escritores de Turismo, caminante incansable y minucioso observador de nuestros paisajes, sobre todo si se contemplan desde las cumbres de nuestras montañas.
Este libro puede considerarse como una auténtica guía turística y, al mismo tiempo, como una seria y solvente aportación al conocimiento de nuestros monumentos más ignorados, porque se hallan ubicados en lugares recónditos, con acceso difícil. Cuando lees este magnífico libro, sientes un irrefrenable deseo de seguir las precisas indicaciones de Rafael Cebrián, caminando por los senderos que él recomienda hasta llegar a los recintos fortificados, en lugares caracterizados por su orografía complicada, pero también por las espléndidas vistas panorámicas que desde allí se contemplan. El libro ha sido prologado por Manuel Muñoz Ibáñez, Director General de Patrimonio Cultural de la Generalitat Valenciana, y que fue presentado públicamente por Miguel Aparici Navarro.
Cebrián, insigne discípulo del gran viajero valenciano del siglo XVIII, el botánico Cavanilles, nos propone la visita de nueve castillos. Tres de ellos están situados en la provincia de Castellón: los de Alcalà de Xivert y Santa Magdalena de Pulpis (en el Parque Natural de la Serra d’Irta” y el de Castro (en Alfondeguilla, en el Parque Natural de la Serra d’Espadà). Otros tres se encuentran en la provincia de Valencia: el de Chirel (en Cortes de Pallás), el de Alfandec o de la Reina Mora (en Benifairó de la Valldigna) y el de Xío (en Llutxent). Los tres castillos restantes se hallan en la provincia de Alicante, dos de ellos en la comarca de la Marina Alta (Benissili, en la Vall de Gallinera, y Serrella, en Castell de Castells) y otro en la comarca de la Marina Baixa (el de Confrides).
Hemos realizado, guiados por este superpráctico libro, una visita interesantísima al castillo de Chirel, ubicado en el término municipal de Cortes de Pallás. Nos había impactado la presencia de esta gran fortaleza cuando navegábamos por el embalse de Cortes, en el curso del río Júcar. Desde la embarcación que recorre desde el pasado verano de 2004 el embalse comprendido entre Cofrentes y Cortes de Pallás (unos 14 kilómetros de recorrido), contemplamos con admiración la imponente silueta del castillo de Chirel. Y quisimos acercarnos hasta la fortaleza, que va a ser objeto de una profunda rehabilitación, promovida por el ayuntamiento de Cortes, que ha conseguido que el Gobierno de España financie las obras. La fortaleza está situada a 654 metros de altitud sobre el nivel del mar, en lo más elevado de una montaña, desde donde se domina uno de los principales caminos que, desde tiempos remotos, enlazaban Valencia y sus llanuras litorales próximas, con las serranías del valle de Cofrentes y Ayora y con la meseta castellana, siguiendo las inmediaciones del cauce del río Júcar.
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| Foto: Rafael Cebrián |
El castillo de Chirel es un lugar de visita recomendable y, sobre todo, va a adquirir un protagonismo excepcional dentro de cuatro años, en 2009. Porque ese año se conmemorará el cuarto centenario de la expulsión de los moriscos de España. El castillo de Chirel fue la principal base de operaciones del ejército real que luchó contra los moriscos que se refugiaron en lo alto de la Muela de Cortes y que, tras sangrientos combates, fueron derrotados. Actualmente, se puede llegar en automóvil desde la aldea de El Oro hasta una zona situada en las faldas del gran promontorio rocoso sobre el que se alza la fortaleza. Desde el lugar donde se deja el vehículo hasta el castillo existe una senda que tiene un desnivel de 130 metros, pudiéndose realizar el ascenso en unos 45 minutos. Compensa el esfuerzo, al poder disfrutar desde el castillo de Chirel admirando unas espléndidas vistas panorámicas de la Muela de Cortes y del gran embalse que almacena aguas del río Júcar, que puede recorrerse actualmente en un barco que enlaza Cofrentes con Cortes de Pallás. Chirel y el embalse del Júcar, dos sólidos pilares para garantizar un prometedor futuro turístico de Cortes de Pallás.
DATOS PRÁCTICOS






