Un 4x4 para las nuevas aventuras

Interior similar a la gama actual de Land Rover, pero lleno de espacio y tecnología.
#CrossoverLifeStyle

El Discovery llega cargado de tecnología, con amplio espacio y un tamaño XL para convertirse en el todoterreno de las familias.

REDACCIÓN MOTOR

Hasta hace pocos años a un buen 4x4 se le pedía que pasara por cualquier sitio como principal cualidad. Ahora tienen que hacer mucho más: espacio, confort, tecnología, calidad, prestaciones o bajo consumo deben aparecer en un menú en el que, por supuesto, también debe estar una gran capacidad aventurera, aunque ya no sea tan relevante, y todo ello se refleja en el nuevo Discovery.

El modelo ya había evolucionado de forma conveniente con los tiempos, pasando de una primera generación más bien 'rural' y con un estilo a los modelos de las últimas gamas, aun muy cuadrados en su estilo, pero con espacio, confort, tecnología e imagen como principales argumentos.

Mucho más 'redondo'

El diseño se asemeja al de los últimos Land Rover y es muy redondeado para ser un Discovery. El tamaño no es grande, es enorme, lo que exigirá una gran plaza de parking para acomodar sus cinco metros de largo -unos 15 centímetros más- por dos de ancho. Si el frontal resulta afinado, el lateral o la zaga compiten con un monovolumen en cuanto a presencia. La trasera es atractiva con sus finas luces, e incorpora un nuevo portón de apertura vertical más práctico que los de apertura lateral utilizados hasta ahora. El techo ya no tiene doble altura, como antaño, pero sí es alto, de modo que caben siete pasajeros en su interior.

Abrimos las puertas y el cuadro de mandos se asemeja al del Discovery Sport, un modelo más compacto que este Discovery. Grandes pantallas para los relojes, el equipo multimedia y muchos, muchísimos huecos y muy alta calidad, acompañan al conductor. Hay tanto sitios que incluso uno se camufla detrás de los mandos del climatizador. El cambio es automático de ocho marchas, y el sistema de tracción inteligente cuenta con cinco programas para todo tipo de firmes.

Las plazas traseras son XXL, con espacio digno de monovolumen en tres cómodas plazas. En las versiones de siete asientos, como es nuestro caso, las dos plazas extra también son muy amplias, aunque el acceso no es muy cómodo. En cuanto a maletero, los más de 700 litros sin carga obligan a poner algún tipo de pared o red para que los bultos no viajen hasta el fondo del mismo. Eso sí, con las 7 plazas en marcha nos hará falta un portamaletas de techo para llevar el equipaje.

Nos haría falta un libro para contarlo todo sobre este coche, pero vamos a lo más relevante. Se vende con motores diesel de 4 y seis cilindros, y nosotros hemos elegido el V6 de 258 CV, más apropiado para movernos con agilidad. Consume algo más que el de 180 CV, pero también es más veloz y seguro. A pesar de su gran tamaño, al volante el Discovery se mueve con confort. Vamos sentados muy altos, y el dominio del espacio es patente, pero no necesita gran esfuerzo para que el motor empuje con fuerza y circulemos a la velocidad elegida.

Esto es posible porque la enorme carrocería es ahora de aluminio, lo que ahorra casi 500 kilos de peso y permite una agilidad similar a cualquier SUV de gran tamaño. Además tiene buenos frenos y una dirección muy cómoda.

Tras una primera toma de contacto, dejamos las pruebas más profundas para otras semanas, donde viajaremos a pistas 4x4, en familia y con bicis para conocer todo sobre este modernísimo Discovery. El precio de la gama se inicia en los 56.000 euros, por lo que los 67.000 de este V6 de 7 plazas no es un sobreprecio elevado, pero estamos ya en el sector de los SUV de gama alta del mercado, por encima de otros 4x4 más 'camperos'.

Fotos

Vídeos