Revolución urbana

Por tamaño y confort, el Niro es un coche excelente también en ciudad.

Sí, se puede comprar un crossover para un uso mayoritariamente urbano, pero mejor si es híbrido, automático y está lleno de atractivos al volante

A. ADALID

Los crossover están diseñados pensando en la aventura... pero al final su uso es más cotidiano de lo que parece, y donde se deben defender perfectamente es en el día a día del asfalto, incluida la ciudad, en la que el Niro se convierte en uno de los mejores coches de su clase, sea cual sea la marca y la mecánica.

Un tamaño perfecto

Los motivos son varios. Aunque tiene 4,4 metros de largo, el Niro no es tan alto como es habitual en su clase, ni su diseño intenta imitar el de un poderoso 4x4. El resultado es que es un coche que no 'avasalla' ni al conductor, que se siente como conduciendo un turismo normal, ni al resto del tráfico, que no percibe al Niro como un coche mucho mayor que los que ya habitan la urbe.

Además de su presencia discreta en tamaño, el cambio automático proporciona un confort innegable al movernos por las calles más transitadas. Se acabó aquello de pisar el embrague y cambiar de marcha, el Niro sólo requiere acelerar y frenar para que el compacto de Kia se mueva por la ciudad de forma cómoda. Aunque el dato más importante es su condición de coche híbrido: silencio mecánico, gran confort en las paradas, cero problemas en las arrancadas, donde la salida es inmediata, y el silencio general hacen del Niro un buen compañero en la ciudad.

A la hora de aparcar no sólo ayuda la cámara de marcha atrás, también el sistema de parking automático, que hace que encajar el Niro en cualquier sitio sea 'pan comido'.

El maletero es un gran aliado. Situado a cierta altura, lo que hace que no nos tengamos que agachar para dejar y coger bultos en su interior, es bastante grande y muy utilizable, con algo más de 400 litros de capacidad. Para terminar, todas las plazas son cómodas, por lo que no nos extraña que este coche pueda empezar a ganar popularidad entre entidades oficiales y servicios públicos.

No hay coche urbano que se precie que no tenga que enfrentarse también a trayectos cortos y medios: centros comerciales, polígonos industriales, pistas de pádel, colegios... acudir a las citas cerca de la ciudad es placentero y sencillo, todo ello con un coche que, además, tiene etiqueta Eco, paga menos impuestos y reduce su contaminación al mínimo.

Desde 20.000 euros

Remata el conjunto un buen precio y, como siempre, la buena disponibilidad para largos viajes, en los que cuenta con todo el equipo de seguridad habitual para la carretera. En resumen, un gran coche en toda circunstancia.

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