El gran coche para viajar

Portón trasero eléctrico y llantas de 17 pulgadas, muy confortables./
Portón trasero eléctrico y llantas de 17 pulgadas, muy confortables.
Presentación | Citroën C4 Grand Picasso

Citroën renueva su monovolumen y crea un vehículo cómodo y práctico que resulta perfecto para moverse en compañía

ALEX ADALID

Las marcas francesas adoran el concepto monovolumen. En Francia se viaja muchísimo, por carreteras estupendas, con rigurosos límites de velocidad y repletas de radares, así que hace ya años que el confort es la principal apuesta del automóvil francés, y Citroën ha retomado esta línea con su concepto 'Advanced Confort' que se plasma a la perfección en el C4 Picasso. Fabricado en la planta de Vigo, en Galicia, la gama Picasso recibió hace pocos meses una puesta al día con todo lo que se le puede pedir a un coche de hoy, como conectividad, ayudas a la conducción, etcétera.

Un motor maravilloso

Buenas prestaciones y bajo consumo en el motor 1.2 gasolina de 130 CV, perfecto para el C4 Grand Picasso

Empecemos, aunque rara vez lo hacemos así, por el motor. Y es que si hasta hace muy poco el diesel era la mejor elección para un familiar, ahora podemos decir que ya no lo es. El nuevo motor 1.2 litros turbo, con tres cilindros y 130 CV, es una joya que permite más ligereza, mejores prestaciones -acelera un segundo más rápido hasta 100 por hora que el HDI de 120 CV- , un consumo también ajustado -5 litros en homologación, entre 6,5 y 7,5 en uso real- y un confort soberbio, ya que ni suena, ni vibra ni se deja notar. Este detalle, en viajes de cientos y cientos de kilómetros es un punto a favor. Así que nos hemos enamorado de este PureTech que nos ha permitido ir muy rápido cuando las circunstancias lo permitían con consumos ajustados y con total confort.

En cuanto al interior, es difícil enumerar detalle a detalle lo que ofrece. Asientos con masaje y, en el caso del pasajero delantero, también reposapiés, parabrisas panorámico, pantalla central táctil con conexión a Smartphone, control por voz de navegador y otros elementos, cuadro digital con gran pantalla central configurable y función 'black panel' o pantalla apagada para la noche, unas bolsas en las puertas donde cabe de todo, incluida una botella de agua de dos litros, consola central con tomas eléctricas de enchufe convencional, USB o toma de corriente de coche, reposabrazos regulable en altura, botón para la llamada de emergencia y una comodidad al volante soberbia.

Los pasajeros, a disfrutar

Los pasajeros de detrás van como reyes, con la luz del enorme techo panorámico, tres asientos independientes, con anclajes Isofix para sillitas infantiles que se pueden recorre en longitud y regular en inclinación. Tienen salidas de aire individuales regulables, mesitas en los respaldos delanteros con luz y toma de corriente -aquí preferiríamos dos USB. Y para colmo, bajo los pies de los pasajeros hay huecos para guardar más cosas, que también podemos llevar en los huecos de las puertas. Las tres plazas se pliegan una por una y quedan completamente planas para dar más volumen al maletero, hasta 1.850 litros aptos para grandes mudanzas.

La tercera fila es de las más cómodas en coches de este tipo. Amplias, extraíbles una a una de forma sencilla, con hueco, una vez extraídas, para dejar la bandeja trasera enrollable en el maletero, con buen espacio para los pies y con un acceso a las mismas bastante bueno gracias al inteligente plegado de los asientos delanteros. Nos queda hablar del maletero, con portón eléctrico, un enorme hueco de carga y una capacidad casi infinita.

Confort de primera clase

Antes de partir ya nos encanta este coche, pero es en marcha cuando convence. Las llantas de 17 pulgadas permiten neumáticos de mucho perfil que absorben baches e irregularidades, haciendo del interior un lugar confortable y silencioso. No es un GTi, pero es rápido -acelera de 0 a 100 en poco más de 10 segundos, y el chasis es perfecto en su guiado, aunque sin grandes emociones al volante. Las ayudas a la conducción funcionan bien. Las luces pasan de cortas a largas por sí mismas, y el C4 nos avisa si nos salimos del carril corrigiendo con el volante. Es una corrección algo intrusiva, por lo que podemos desconectarla, pero nos gustaría, en este caso, algún tipo de aviso sonoro para saber que nos podemos salir de la vía. En cuanto al radar delantero, si ponemos el control de velocidad y el radar, con distancia regulable al coche precedente, mantiene el control el coche de forma segura y precisa.

Podemos criticar muy pocas cosas de este Citroën, y una es que la segunda marcha en nuestra unidad 'rascaba' de cuando en cuanto, impropio en un coche nuevo. La densidad de las espumas de los guarnecidos no es un muy rígida, y pueden marcarse con facilidad y el sistema de entrada sin llave no siempre permitía abrir el coche, teniendo que usar el mando de la llave. Meros detalles en un coche sobresaliente para viajar, y si nos parece algo grande para el día a día, también hay un Picasso más compacto de sólo cinco plazas.

El precio, desde 23.900 euros, nos parece muy bueno, cuesta 2.000 euros menos que el diesel, que podemos invertir en el pack seguridad -900 euros-, y el pack de techo y luces de xenon por 1.500.

Si hacemos dos o tres largos viajes cada año con la familia, este es el coche perfecto, y la gran cantidad de monovolúmenes que hemos visto este verano nos confirma que el segmento, a pesar del empuje de los SUV, sigue muy vivo, y que Citroën es uno de los maestros de este mercado.

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