Un SUV bajo nuevo enfoque

Un SUV bajo nuevo enfoque
#CrossoverLifeStyle

Jeep remodela el Compass y lo dota de más tecnología y espíritu off-road sin renunciar a sus cualidades familiares

MOTOR

Son ágiles, amigos de la ciudad y la carretera y muy atractivos. No es de extrañar que el segmento de los SUV compactos sea uno de los que mayor crecimiento está marcando en Europa, donde en 2016 se vendieron más de un millón y medio de unidades. Hablamos de un segmento con muchos competidores, donde modelos como el Volkswagen Tiguan, Range Rover Evoque o Volvo XC60 están entre los superventas.

Jeep tuvo un gran acierto con el lanzamiento del Renegade en 2014, y ahora dota de una nueva vida al Compass con una segunda generación que le desmarca como el crossover compacto más aventurero hasta la fecha gracias a un derroche de tecnología, confort y diseño al puro estilo Grand Cherokee.

ADN Grand Cherokee

Hace ya diez años del estreno del primer Jeep Compass, un modelo nacido durante los primeros pasos del segmento SUV que actualmente quedaba muy lejos de los estándares marcados por Jeep en sus modelos nuevos. Por ello, la llegada de esta segunda generación del Compass no solo no sorprende si no que resultaba necesaria.

La firma ha puesto toda la carne en el asador para hacer de este Compass un éxito de ventas similar a su compañero Renegade. Para ello, desde Jeep se ha apostado sobre seguro al basar su diseño en el buque insignia de la marca, el reconocido Grand Cherokee. El Compass pasa a ser un modelo mucho más estilizado que su predecesor, disfrutando de formas modernas y que adapta con solvencia el ADN de la marca. Gracias a ello encontramos elementos distintivos como la tradicional parrilla con siete barras, que en este modelo es más discreta que en el resto de la gama y algo más elegante gracias a sus nuevos cromados.

Pero este modelo también marca un estilo propio, distinguiéndose de sus hermanos de gama con una moldura cromada que se inicia en el capó del vehículo y queda integrada con la parte trasera hasta unirse a los faros LED, envolviendo al vehículo y marcando un perfil robusto. El efecto de esta configuración se resalta con la opción de carrocería bitono, con la que cualquiera de las 12 pinturas del modelo se unen a una pintura negra brillante específica en el techo. Como opción complementaria, podemos optar por un gran techo solar panorámico.

Mientras el exterior está destinado a mostrar su espíritu aventurero, el interior del Compass responde a un objetivo claro, asegurar confort en todos sus centímetros.

Desde el volante observamos un interior bien rematado, con plásticos blandos, una moderna botonería que toma el cuadro de mandos. Estos son grandes y quedan a la mano, por lo que es sencillo hacer uso de las distintas opciones.

Como es habitual en la marca, preside el salpicadero una pantalla táctil cuya moldura sobresale respecto al resto del conjunto. Podemos seleccionar entre tres sistemas multimedia distintos acompañados por pantallas, siendo el más completo el Uconnect NAV de 8,4 pulgadas. Este suma la aplicación Jeep Skills, que incluye una completa monitorización del coche con variables como la fuerza G, ángulos de dirección o la inclinación del modelo.

A la hora de situarnos encontramos unos asientos cómodos, incluyendo una segunda fila con espacio holgado para tres personas. Esta buena habitabilidad deja un maletero de algo más de 440 litros, algo justo para unas largas vacaciones, motivo por el que la marca ofrece en alquiler baúles de techo para ampliar la carga.

El nuevo Compass llega al mercado con una gama de motores conocidos en la marca, con dos opciones gasolina y tres diesel de entre 120 y 170 CV que pueden asociarse a un cambio manual de seis velocidades o automático de nueve. Los precios, desde 19.950 euros, lo convierten en uno de los SUV más atractivos del mercado, con toda la herencia de una gran marca y una tarifa francamente atractiva.

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