KIA SPORTAGE GT LINE

Kia Sportage: Alta calidad europea

El diseño es uno de los puntos fuertes de Kia, y el Sportage GT Line es un buen ejemplo. /
El diseño es uno de los puntos fuertes de Kia, y el Sportage GT Line es un buen ejemplo.
KIA SPORTAGE 2.0 CRDI 4X4 AUTO GT LINE

El Kia Sportage destaca por su montaje, refinamiento y facilidad de uso en toda la gama de modelos

A. ADALID

Una de las preguntas que suele surgir siempre que alguien se sube a un Kia sin haber percibido antes la marca del coche es: ¿De verdad esto es un Kia? Los más tiquismiquis empiezan a tocar los plásticos, todos ellos de tacto ligeramente acolchado, a observar los posibles cambios de color en las piezas, a tocar los mandos para comprobar su funcionamiento y hasta a reclinar el asiento en busca de algún crujido, 'grillo' o detalle que ponga de manifiesto el origen 'humilde' que antes asociábamos a la marca. Nunca encuentran nada, y menos en un coche como el Sportage GT Line.

Al contrario: asientos de cuero ventilados y calefactables, diferentes modos de conducción, un eficaz cambio automático con un soberbio tacto, tracción total permanente, sistema de mantenimiento de carril con corrección automática de trayectoria, asientos traseros calefactables y reclinables o un amplio maletero con suelo en doble altura y bandeja enrollable de excelente diseño y fabricación se dan cita en este Kia, y es que todo en el Sportage tiene el tacto de coche bien hecho y duradero, como corresponde a una marca que ofrece siete años de garantía.

Muchas cualidades

Con alta calidad, diseño y tecnología, el Sportage ha cambiado la imagen de Kia en España Toda la gama tiene grandes cualidades, pero el 2.0 CRDi de 184 CV 4x4 es uno de los más sofisticados

Pero la calidad no lo es todo, y la marca cuida también la imagen, y como muestra, el excelente diseño de estas versiones GT Line, que cada vez suman más ventas en la marca. Desde el paragolpes delantero con los antinieblas en forma de 'cubos de hielo', hasta las grandes llantas de 19 pulgadas pasando por la doble salida de escape, todo tiene un carácter 'sport' que nos gusta, ya que se suma a un acertado diseño inicial que marcó tendencia en la gama.

Mecánicamente el Sportage cuenta con un motor dos litros turbodiésel de 185 CV. Llega unido a la tracción total y el cambio automático, lo que podía limitar sus prestaciones, pero aun así acelera de 0 a 100 en menos de diez segundos y supera los doscientos por hora, y eso con un consumo promedio en uso habitual de entre siete y ocho litros cada 100 kilómetros.

Cargamos el coche para un viaje de fin de semana con cuatro ocupantes y todos los bártulos habituales. Los más de 500 litros de maletero cunden, y tres maletas tipo avión, varias bolsas y una pequeña bici se acomodan en el mismo. En marcha destaca por el refinamiento y suavidad, no nos enteramos del cansancio y los pasajeros caen en los brazos de Morfeo a poco que seamos finos con el acelerador y llevemos un ritmo pausado.

La posición más alta respecto a un turismo permite disfrutar del paisaje, y el silencio general invita a relajarnos y buscar las mejores trazadas con una dirección precisa y cómoda. En el volante están casi todos los mandos que atañen a la conducción, como el limitador de velocidad, muy útil para los controles de velocidad de tramo, o el completísimo ordenador de abordo.

Llegamos a destino y el coche nos ha encantado. La primera excursión ha sido un éxito, y en breve llegarán más viajes para poner a prueba este gran SUV de la marca.

Desde 17.000 euros

En cuanto, esta versión tope de gama se puede conseguir por algo más de 35.000 euros, que es mucho dinero para un Kia, pero no para un modelo con estas cualidades, porte y calidad. La gama está disponible desde poco más de 17.000 euros, lo que permite buscar, entre ambos extremos, la versión más adecuada a nuestros gustos y necesidades.

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