Legado de competición

La trasera con escapes centrales es habitual en la marca./
La trasera con escapes centrales es habitual en la marca.
Presentación | Mini Jhon Coope Works

Por primera vez en su historia, Mini cuenta con una amplia familia John Cooper Works, con prestaciones a la altura de su pasado en la competición

CARLOS PANADERO MADRID

La historia de Mini ha estado muy ligada a la competición. En sus comienzos, se dedicaba a producir el Mini, un modelo que destacó por su reducido tamaño, descarado diseño y una mecánica en posición transversal con tracción delantera que permitía un espacio muy compacto, de modo que el espacio interior era amplio, y la conducción muy divertida.

En el año 1961, la marca llegó a un acuerdo con un joven llamado John Cooper, un entusiasta del automóvil que tras sus grandes inicios en la Fórmula 3 decidió dedicarse a la modificación de vehículos. Tal era su talento, que la marca tuvo que aliarse con el británico para construir un modelo potenciado que consiguiese ganar en las carreras. Los resultados no tardaron en llegar, durante los primeros años de alianza la marca firmó tres victorias en el rallye de Monte Carlo -1964, 1965 y 1967- . Tras los éxitos, John Cooper se alió con Mini para sus versiones deportivas.

Una nueva era

Tras la adquisición de la marca por parte del gigante alemán el 2001, Mini decidió reconstruir el mito británico, adaptado a las necesidades del siglo XXI. El primer Mini, con sus versiones Cooper y Cooper S, fue una sensación, pero aun había hueco para las preparaciones como las que Cooper realizó en su día, y fue nada menso que Michael Cooper, el hijo de John Cooper, el que lanzó una de las más interesantes, al convertir los 163 CV del Cooper S original en 210 CV gracias al cambio de varias piezas, realizado en su empresa de preparación: WORKS.

La conducción del Mini es inigualable, con una dirección directa y suspensión bastante deportiva

Las piezas del puzzle fueron encajando, y Mini decidió ofrecer el kit Works como un accesorio con montaje en el concesionario, después como parte de la gama y, finalmente, BMW compró la empresa de Michael Cooper para, como sucedió en su día con Cooper, incorporar el acabado Works a la gama Mini.

La actual generación del Mini -tercera- incorpora el acabado Works como uno más de la gama, con un motor dos litros turbo de 231 CV que se ofrece con cinco carrocerías, dos tipos de cajas de cambio y tracción delantera o total.

Familia 'Works'

Distinguir los modelos John Cooper Works dentro de la gama Mini es sencillo, solo hay que fijarse en los emblemas, paragolpes y llantas, para percibir que no es un Mini convencional. Sus colores son el negro y el rojo, y el sonido emitido por los escapes delatan cualquier versión con la firma del histórico preparador británico.

En su interior, tanto la versión tres puertas como el cabrio, el Clubman o el Countryman, ofrecen un mayor equipamiento y toda la tecnología de la marca, como el 'head up display' o los distintos sistemas de seguridad. Además estas versiones cuentan con detalles en rojo como la costura del volante, los asientos específicos o la palanca de cambio.

De cara a la prueba, Mini nos cita en un taller de coches clásicos, donde joyas como los propios Mini, Porsche o Volkswagen de rallyes comparten espacio con los Mini de nueva generación. Tomamos el mando del superventas de la gama, el Mini de tres puertas con caja automática. En esta versión el Mini despega hasta los 100 kilómetros hora en poco más de 6 segundos. En las zonas de curvas sacamos lo mejor de nuestro pilotaje. Al tener una distancia corta entre ejes, el Mini JCW es muy ágil en zonas reviradas, mientras el empuje de su motor es constante y siempre llega al suelo de forma adecuada. La dirección de esta versión es muy precisa consiguiendo un agarre fuera de lo habitual, mientras que el nuevo cambio automático, heredado de la gama BMW, ofrece un rendimiento a la altura de las expectativas.

La gama Works, siempre equipada con el motor dos litros turbo de 231 CV, inicia sus tarifas en los 33.000 euros del Mini de tres puertas y llega a los algo más de 39.000 de Countryman Works. Tanto el tres puertas como el Cabrio son de tracción delantera y cambio manual, con el automático en opción por 1.750 euros. El Clubman y el Countryman son de tracción total, y en ellos la caja automática sale por 1.950 euros.

Conclusión

El Mini es un excelente utilitario premium y, como ocurrió con el Mini original, también un fantástico deportivo si el motor es potente. La gama Works, con 231 CV ofrece nada menos que ocho versiones a elegir para todos los públicos.

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