Los 'kiwis' reclaman su venganza

Americanos y oceánicos tienen cuentas pendientes. / ACEA 2017 / Gilles Martin-Raget
Americanos y oceánicos tienen cuentas pendientes. / ACEA 2017 / Gilles Martin-Raget

Oracle Team USA y New Zealand reeditarán la final de la America's Cup de 2013

C. MIÑANA

El 25 de septiembre de 2013 tuvo lugar en la bahía de San Francisco una de las remontadas más épicas de la historia del deporte, y una de las afrentas más graves que ha sufrido Nueva Zelanda como país. Apenas unos días antes, el Team New Zealand dominaba al Oracle Team USA por 8-1 en la gran final de la 34ª America's Cup, el trofeo más prestigioso del deporte de la vela y que iba a llevarse el primer equipo en obtener nueve puntos.

Los kiwis, capitaneados por Dean Barker, estaban a solo una victoria de recuperar un Trofeo que en Nueva Zelanda, donde la vela es uno de los deportes nacionales e incluso muchos niños van al colegio en sus propios barcos, era casi una cuestión de Estado. Casi lo tocaban con las manos y ya prácticamente celebraban el título cuando una caída del viento obligó a suspender la que parecía iba a ser la última regata, cuando se encontraban a apenas 200 metros de la línea de meta. Oracle navegaba en esos momentos una milla por detrás rezando a Eolo que desapareciera. Y el Dios del viento les escuchó.

Punto de inflexión

El resto es historia. El equipo americano liderado por James Spithill se lo jugó todo a una carta. Cambió configuraciones de su catamarán gigante y cambió de táctico, ascendiendo al británico Ben Ainslie en detrimento del estadounidense John Kostecki, y la madre de todas las regatas dio un vuelco de 180 grados. El Oracle Team USA inició entonces una remontada histórica, salvando hasta ocho 'matchballs' hasta proclamarse ganador de la copa de las cien guineas. Han pasado casi cuatro años en los que la competición ha cambiado de escenario -este año se disputa en Bermudas- y ha crecido en participantes, hasta seis barcos, pero lo que no ha cambiado, si acaso ha aumentado, es el ansia de venganza deportiva del equipo neozelandés.

Ambición 'kiwi'

Con Peter Burling como patrón, el TNZ se presentó en la isla caribeña con un diseño revolucionario en sus sistema de grinders -los tripulantes encargados de realizar la fuerza bruta en el barco- consistente en un sistema de pedales, como si una bicicleta se tratara, que les permite obtener más potencia durante más tiempo y disponer de las manos libres para realizar otras funciones. Una innovación que ha maravillado a propios y extraños a la vista de los resultados.

El Desafío kiwi fue el mejor de los aspirantes a derrocar al Oracle en las rondas eliminatorias, y esto le permitió elegir contrincante para semifinales, retando a su rival más peligroso, el Land Rover BAR británico, en lugar de coger a japoneses o suecos, a priori más asequibles. Toda una muestra de ambición.

Tras dar buena cuenta de los ingleses y cobrarse su primera 'vendetta' -el Land Rover estaba patroneado por Ben Ainslie, una de las claves en la victoria de Oracle en 2013-, el Team New Zealand hacía lo propio esta semana con el Artemis sueco y se ha convertido en el Challenger oficial de la 35ª America's Cup. Americanos y neozelandeses de nuevo. El barco capaz de 'volar' sobre el agua el 99.4 por cien de una regata, contra el barco con pedales. Y de nuevo, solo puede quedar uno. La revancha está servida.

Impulso español

España también competirá en Bermudas. Lo hará el 20 y 21 de junio frente a Nueva Zelanda, Gran Bretaña y Bermuda en la gran final de la Youth America's Cup tras un impresionante papel pese a no disponer de apenas experiencia en multicascos.

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