El hidrógeno se apunta al futuro

El hidrógeno se apunta al futuro

La semana pasada veíamos en Ginebra un nuevo modelo impulsado por hidrógeno, el Hyundai Nexo, segunda generación de una tecnología que, en la marca coreana, ya se estrenó con el SUV ix35 de hidrógeno. Hyundai no está sola, también Honda y Toyota ofrecen modelos impulsados por este nuevo combustible, para muchos, el más viable de cara al futuro, para otros, de difícil implantación global, debido a que las 'gasolineras' de hidrógeno son especialmente complejas y caras.

Los coches de hidrógeno almacenan este gas a alta presión en depósitos cilíndricos para, tras pasar por una pila de combustible, convertirse en electricidad con la que impulsar los motores eléctricos. El sistema es fácil de entender para los conductores, ya que repostamos un combustible en un depósito en pocos minutos, este pasa por un elemento similar a un motor y el coche se mueve con cero emisiones, con la única pega de encontrar de nuevo una 'hidrogenera' para volver a repostar. En España no hay ninguna pública por el momento.

El hidrógeno es el último eslabón en una cadena hacia un futuro en el que los motores de gasolina y diesel verán su cuota de mercado reducida a favor de opciones menos contaminantes entre las que la más visible es la de los coches eléctricos, pero también hay híbridos, coches de gas GLP y GNC y, los más complejos, los coches de hidrógeno. No sabemos cuál de todas las tecnologías se impondrá, o si convivirán varias de ellas en el futuro, por eso estamos entrevistando a los ejecutivos de las grandes marcas, seguramente los que más información manejan en cuanto a tendencias de consumo, para conocer qué opinan de las últimas tecnologías de la automoción. Para Jesús Alonso, primer ejecutivo de Ford en España cuya entrevista publicamos esta semana, el eléctrico es la opción más viable a corto y medio plazo, pero vigilando siempre lo que ocurre en el resto del mercado para llegado el caso, abrirse a otros campos.

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