Un éxito imparable

Techo con tres colores posibles, además del tono carrocería, para el nuevo Arona./
Techo con tres colores posibles, además del tono carrocería, para el nuevo Arona.
Presentación | Seat Arona

Con un modelo atractivo, amplio, bien equipado, con un buen precio y dirigido al sector de moda, el Seat Arona lo tiene todo para triunfar

ALEX ADALID BARCELONA

Seat está en racha. Lo dicen sus cifras de ventas, con un crecimiento del 13 por ciento a nivel mundial y de casi el veinte por ciento en España, y lo dice también su saga de lanzamientos. En 2016 llegó el Ateca, y en 2017 se ha renovado el León, se ha presentado un nuevo Ibiza y, en noviembre, empiezan las entregas del Arona. La marca se siente fuerte pero mejor no pecar de exceso de confianza.

El nuevo SUV urbano derivado del Ibiza se llama Arona, una localidad de Tenerife, y llega a un sector al que, en pocas semanas, se han incorporado Kia, Hyundai, Citroën y Opel, algunas por duplicado, en un sector donde Nissan, Renault, Peugeot, Ford, Mazda, Fiat o Jeep ya campan a sus anchas. Así que, o la demanda de estos coches crece, como Seat tiene previsto, o no habrá espacio para todos y el Arona tendrá que ser muy competitivo, así que vamos a conocer el coche a fondo.

El SUV pequeño de Seat destaca por su diseño, con luces triangulares delanteras con leds, una expresiva carrocería y un diseño con muchas aristas. El frontal es atractivo, la trasera más sencilla, y el techo bicolor permite más de 30 combinaciones cromáticas. Como coche del sector SUV no faltan las barras en el techo, las grandes llantas o las protecciones de plástico para hacer de este coche de 4,15 metros uno de los crossover urbanos más llamativos.

El Arona lleva lo mejor del Ibiza al sector SUV, con tacto de premium y precios desde 13.900 euros

Interior más discreto

Todo ello se combina con un interior más convencional. La carrocería tiene mayor altura y está a 19 centímetros del suelo, así que los asientos también han subido para mejorar la visibilidad. Ante el conductor se instala el mismo cuadro de mandos del Ibiza, con un volante y relojes tan bueno como el del León más caro, un completo ordenador de abordo y una pantalla multimedia que, en el caso de la versión de ocho pulgadas, es una joya por su ubicación y facilidad de uso.

El climatizador por botones no es tan cómodo como los mandos circulares, hay muchos botones cerca del cambio y las salidas de aire no tienen un diseño 'alegre', detalle que se puede solucionar con piezas opcionales de colores para puertas, cuadro o volante. El espacio delante es amplio, con muchos huecos para dejar objetos. Detrás no es tan amplio, y si vamos a viajar con niños no cuenta con cortinillas laterales ni con techo panorámico de cristal, aunque este no es muy útil en un país caluroso como el nuestro. El maletero es grande, con 400 litros ampliables hasta los 1.280 litros.

Se lanza con motores de 95 a 150 CV, diesel y gasolina y cuatro acabados, pero no habrá 4x4 ni híbrido

En cuanto a motores Seat incorpora el 1.0 TSI en versiones de 95 y 115 CV y el 1.6 TDI con las mismas potencias, y culmina la gama con el nuevo 1.5 turbo gasolina de 150 CV. Todos son de tracción delantera y en los TSI 115 y TDI 95 se puede elegir el cambio automático DSG de siete marchas. No hay previsto un Arona eléctrico, pero sí uno impulsado por gas GNC con 90 CV que llegará en 2018.

Listo para viajar

Salimos a la carretera con el FR TDI de 115 CV. El motor suena poco, y es de agradecer en un coche pequeño y económico, donde normalmente se ahorran algunos materiales aislantes. Recupera bien y se mueve con agilidad, pero ya no son los TDI con el empuje de antaño. El 1.6 lleva todas las medidas anticontaminación habituales, como el filtro de urea que obliga a repostar Adblue cada 5.000 kilómetros aproximadamente. Probamos también el TDI de 95 CV con cambio automático, muy cómodo en carretera, pero al que no le vendría mal algo más de brío. Los TDI cuestan unos 2.000 euros más caros que los TSI de la misma potencia, así que vale la pena apostar por el gasolina.

Los gasolina, por delante

Este no pudimos probarlo, pero al ser el mismo motor y plataforma del Ibiza, nos sirven sus conclusiones. Es una buena elección, especialmente si vamos a hacer pocos kilómetros o mucha ciudad. El de 115 CV tiene mucho más brío que el de 95 CV, y acelera de 0 a 100 en 9,8 segundos. El 1.5 de 150 CV tiene bajo consumo, ya que tiene cilindros desconectables, por lo que ofrece potencia con ahorro, aunque no es 'rabioso'.

En carretera, el Arona parece un premium, con el silencio y aplomo habituales en los coches del grupo alemán. Es fácil de conducir, pero con suficiente chispa como para tratarlo de forma deportiva, ya que tiene buenos frenos y una dirección, cambio y volante de tacto preciso.

En cuanto a seguridad el Arona incorpora aviso de salida de carril, radar antiatropellos, control de velocidad activo con frenado, aviso de coches en el ángulo muerto, cámara de visión trasera con aviso de tráfico cruzando, etc.

El Arona se pone a la venta desde 17.300 euros en gasolina y 19.320 en diesel, que se convierten en 13.900 con las ofertas de financiación, que además incluyen cuatro años de mantenimiento y garantía. Hay cuatro acabados: Reference, Style, el lujoso Excellence y el deportivo FR. Un Style de 115 CV financiado rondará los 16.000 euros, un muy buen precio para un coche preparado para triunfar.

Eso sí, si el Ibiza nos parece sobresaliente, el Arona se queda en notable alto. No tiene ningún sistema para mejorar su tracción fuera de carretera, los niños no son prioritarios y el diseño no cautiva como lo hace el Ibiza.

Fotos

Vídeos