Crossover urbano con carisma

La imagen de los últimos modelos de Seat es un acierto, y el Arona, con grandes llantas y techo gris, enamora./
La imagen de los últimos modelos de Seat es un acierto, y el Arona, con grandes llantas y techo gris, enamora.

El Seat Arona sorprende por donde pasa con su acertada línea, junto a su interior, lo que más gusta de este modeloSEAT ARONA 1.6 TDI XCELLENCE

REDACCIÓN MOTOR

Es nuestra tercera semana a los mandos del Arona y, aunque hemos viajado, las fotos más llamativas las hemos conseguido en la ciudad. Con el paso de los días, como ocurre con las mejores parejas, del enamoramiento inicial pasamos a ser un poquito más quisquillosos con algunos detalles que antes habían pasado inadvertidos.

El diseño del Arona es casi perfecto, pero nos gustaría que tuviera techo abrible, aunque fuera en opción, para los amantes de los días más soleados. La trasera nos parece un poco discreta, al menos de día, y los pilotos con intermitentes led le hubieran quedado geniales a esta versión alta de gama. De noche, eso sí, los leds triangulares, tanto delante como detrás, son vanguardistas y llamativos.

Con muchos detalles

Los SUV urbanos tienen una precisión, calidad y motores que no envidian a los de gama más alta El motor TDI va muy bien, pero el Arona TSI es algo más económico y tiene un gran rendimiento

El su interior nos gusta que los asientos sean calefactables, lo que nos hace pensar en por qué el volante no lo es, ya que ayudaría a tener las manos calientes en los días más fríos. Es la única pega reseñable, ya que el resto encaja muy bien, desde los numerosos huecos portaobjetos, hasta los bonitos asientos. Su tapizado, por cierto, es poco caluroso, lo que agradecernos en Valencia con respecto a otros tapizados. En las plazas traseras podrían aparecer cortinillas en las ventanas o un reposabrazos central, pero en cambio sí hay bolsas en la parte trasera de los asientos, elevalunas de un toque o anclajes Isofix. El maletero merece una nota alta. Es profundo y no muy largo, pero de gran capacidad.

En marcha el motor 1.6 TDI de 115 CV nos gusta, pero no se nota el empuje de los TDI de antaño, sino una suavidad total al volante. Tampoco tiene el consumo mínimo que antes se lograba -ronda los seis litros y medio en uso real-, así que quizá vale la pena analizar la versión TDI de 95 CV y elegir el cambio automático, realmente cómodo en ciudad y que, con siete marchas, reduce ligeramente el consumo. La respuesta del motor es suave y tiene poco sonido, pero vibra más que un motor de gasolina, las nuevas estrellas de la gama.

En marcha es un coche cómodo, no es tan rígido en la suspensión como un Ibiza, claramente más deportivo, y encuentra un buen equilibrio entre confort y precisión al volante. Los mandos son de alta calidad, y en esto se nota que el sector se parece cada vez más no ya al sector compacto, sino a cualquier coche de gama más alta. Volante, mandos de intermitentes, pantalla digital, tacto de la caja de cambios o suavidad de los pedales son equivalentes a cualquier modelo premium o, al menos, no hay la diferencia como señalan los precios, competitivos en el Arona.

Atracción y espacio

Nuestra unidad equipa sistema de parking automático, y permite, pulsando a un botón, elegir el lado en el que queremos aparcar para que detecte un hueco y nos indique como encajar el coche sin tocar el volante. Otra tecla nos lleva a los modos de conducción, del Eco al Sport. Recomendamos el 'normal', ya que el eco apenas ahorra y el sport resulta demasiado veloz en la respuesta del acelerador.

En carreteras de curvas el Arona es un coche cómodo y preciso. No es un vehículo para intentar sacar el máximo rendimiento, pero no se arruga ante las dificultades. Si afrontamos una pista de tierra hay que tener cuidado. Aunque el aspecto es de SUV, este Seat tiene poco de todo terreno, sólo la mayor altura, por lo que debemos ir atentos a piedras u obstáculos.

Gama completa

Regresamos a Valencia por autovía disfrutando del paisaje. El Arona TDI es un buen coche para los convencidos de los motores diesel o si vamos a hacer mucho kilómetros. En caso contrario el 1.0 TSI de gasolina va especialmente bien y es una opción tan recomendable, si no más, que el diesel, y por un precio más ajustado. Es, en cualquier caso, un coche sin pegas y con muchas virtudes, y por tanto, muy recomendable.

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