Las Provincias

El renacer de Francia

La firma premium francesa ha desarrollado un modelo que sorprende por los múltiples detalles estéticos.
La firma premium francesa ha desarrollado un modelo que sorprende por los múltiples detalles estéticos.
  • DS busca conquistar un nuevo mercado premium con estilo francés, y lo consigue con este DS4 Moondust, atractivo, llamativo, lujoso y muy confortable

  • DS4 CROSSBACK MOONDUST EDITION

La línea que separa el éxito del fracaso en ocasiones va unida a la innovación, como bien saben en Citroën. El DS fue su coche estrella en los años sesenta y setenta, un modelo con detalles técnicos que todavía nos sorprenden. Pero hay modelos que, aunque se han vendido muchísimo, no tenían la personalidad y el carisma habitual de Citroën. Para afrontar el futuro la marca tenía entonces dos caminos: volver a la originalidad y sencillez de modelos como el 'dos caballos' o apuntarse a la innovación y el lujo del DS. ¿Qué camino elegir? Se han elegido los dos. Por un lado, con modelos Citroën más originales y, por otro, con el lanzamiento de la firma de lujo DS, que recupera el saber hacer del DS original.

Calidad francesa

Los detalles que convierten a un modelo convencional en uno premium no son muchos. Técnicamente son muy similares, y al igual que otras firmas, DS cuenta con la misma tecnología que Citroën o Peugeot, pero a partir de ahí es el arte del diseño y la calidad la que lo transforma todo.

El DS4 es buen ejemplo. Si técnicamente no tiene mucho que decir, su carrocería enamora. Tiene una gran parrilla cromada y con plástico negro brillante, preciosos faros con LED e intermitentes dinámicos, un color gris mate en la carrocería que vuelve cabezas allí por donde pasa, y detalles de todo tipo: llantas negras, barras de techo en aluminio cepillado, carrocería elevada, pilotos con luz en tres dimensiones. observarlo es todo un placer.

El DS4 esconde su silueta de cinco puertas al prescindir del tirador de apertura, camuflado en el diseño del coche, pero aun así es un coche práctico, con cinco plazas cómodas y un maletero de casi 400 litros, apto para escapadas de todo tipo. Con un amplio diseño, buen mullido, suave cuero, función masaje. tiene un interior en el que nos gusta estar. No tiene techo de cristal, sino parabrisas panorámico, la instrumentación puede cambiar de color, el cuero reviste salpicadero, puertas y cuadro de mandos y, como es habitual en un modelo de gama alta, cuenta con un motor con suficiente potencia -180 CV en este caso- unido a un eficaz cambio automático.

Al volante

Conducirlo engaña, porque parece más grande, pero es muy compacto. Tiene tacto de berlina de gama alta por su aplomo y gran volante, y sus ruedas giran con rapidez ante las solicitudes del conductor. Es silencioso, lo que da un empaque de mayor lujo, de confort en largos viajes.

Como es un DS4 Crossback la suspensión gana altura y la posición al volante es más alta. El coche se maneja así un poco mejor, con mayor visibilidad de carretera y contorno. El equipamiento es alto, pero no complicado. La sencillez de uso del climatizador con ruedas y botones se echa de menos en coches más modernos, como el navegador o la radio, sin muchas estridencias y sí mucha eficacia.

Carácter DS

En ciudad es fácil de conducir, aunque resultemos observados. Sólo los más osados nos preguntan '¿Qué marca es? Es nueva, es DS, una premium francesa 'Ah' responden, 'pues está muy chulo'. Lo cierto es que sí, el DS4 ha dado en la tecla adecuada, como lo han hecho también el DS3 entre los clientes urbanos y el DS5 entre los ejecutivos. El precio es competitivo, arranca en torno a los 25.000 euros.

El siguiente paso de DS es adentrarse en territorio SUV con el nuevo DS7 Crossback, estrenado por el nuevo presidente Enmanuel Macron el día de su investidura. ¿Casualidad? Ninguna, DS quiere marcar un nuevo camino de éxito, y su arranque ha sido contundente.

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