Las Provincias

El 4x4 del nuevo milenio

El llamativo color naranja cuesta algo más de 800 euros, el pack sport incluye llantas negras y escapes cromados.
El llamativo color naranja cuesta algo más de 800 euros, el pack sport incluye llantas negras y escapes cromados.
  • El Discovery Sport mantiene la capacidad 'off-road' de Land Rover, pero con calidad premium, espacio monovolumen y diseño deportivo

  • LAND ROVER DISCOVERY SPORT 2.0 D 180 CV 4X4 AUTO HSE

Con la llegada del nuevo Land Rover Discovery, el Discovery Sport empieza a desplegar toda su personalidad deportiva. El modelo 'de acceso' a la gama del fabricante de todo terrenos combina los detalles de diseño que han hecho del Range Rover Evoque un éxito, con el estilo y espacio del Discovery. El resultado es que, si tenemos en cuenta que el Sport ha sustituido al Freelander, estamos ante un coche muy superior en todos los aspectos: diseño, tamaño, interior, tecnología, posibilidad de equipar 7 plazas.

La unidad que llega para nuestra prueba luce un atractivo color naranja -opción de 800 euros- con el que será imposible perderlo en el parking o en el campo. Combina esta tonalidad con llantas en color gris grafito, detalles en negro, atractivos leds delanteros y unos pilotos traseros también muy acertados.

Mecánica a la última

Podemos considerar al Sport una versión XL con hasta siete plazas del compacto Evoque. Con su hermano de la gama Range comparte la plataforma mecánica, de modo que puede tener tracción delantera o 4x4, cambio manual o automático y la nueva gama de motores 'Ingenium' de Land Rover, con un diesel de dos litros y potencias de 150 ó 180 CV. Los dos destacan, sobre todo, por su bajo consumo y ajustadas emisiones, además de las cualidades de un motor moderno: buena respuesta, poco ruido y escasez de vibraciones. El cambio automático es de nada menos que nueve marchas, que se seleccionan con gran suavidad, pero también tiene levas en el volante, muy útiles para reducir y ayudar así al sistema de frenado.

Un enorme interior

Aunque por fuera parece un coche más grande, el Sport mide 4.6 metros de largo, que es lo mismo que un Volkswagen Golf familiar, por ejemplo. Pero es mucho más ancho y más alto. Land Rover acostumbra a cuidar mucho a los pasajeros de las plazas traseras, y aquí van sentados más altos, con mejor visión del exterior, y tienen asientos que se pueden recorrer o reclinar para aumentar el confort o el volumen de carga.

El interior tiene hasta siete plazas, con dos extra -opción de 1.400 euros- ubicadas en el suelo del maletero que pueden sacar de un apuro, pero que son justitas, de acceso difícil y donde sólo viajarán cómodos niños de mediana edad, ya que los pequeños deben ir en sillas infantiles que nos tememos que no caben muy bien. Pasamos a las plazas delanteras, con asientos de buen tamaño y un salpicadero similar al del Evoque, aunque con novedades. Los mandos del clima son perfectos y, en esta versión que probamos, con tracción 4x4 y caja automática, tiene un sistema de control electrónico para la tracción con varios programas para nieve, barro o superficies deslizantes, una opción extra nos permite seleccionar una velocidad fija entre 0 y 15 por hora para que el coche se desplace por el monte sin tocar el acelerado o el freno.

Muy fácil de conducir

Iniciamos la marcha y el nuevo motor de 180 CV junto a la caja de cambios

El 4x4 del nuevo milenio

mueven con soltura los casi 1.900 kilos de peso. Son muchos, y es que Land Rover debe cumplir con unas cualidades fuera de carretera que terminan aumentando el peso respecto a la competencia. Pero tiene sus ventajas cuando iniciamos la aventura. El Sport está a más de 20 centímetros del suelo y no se detiene ante casi nada, llegando mucho más lejos que cualquier SUV, al más puro estilo Land Rover. La desventaja es que las inercias de este peso se notan, y el Sport tiene que recurrir a una suspensión rígida que evita balanceos y que perjudica levemente el confort en baches profundos. El buen conjunto motor-cambio consigue un consumo de entre 8 y 8,5 litros, muy poco para un 4x4 automático de este tamaño.

Lo que más destaca en el día a día es el espacio, seguramente el argumento más importante para adquirir este modelo en lugar del Evoque. Tanto las plazas traseras como el maletero -entre 550 y 1.600 litros- juegan a otro nivel entre los SUV de su clase, y hacen de cada viaje una experiencia gratificante.

Perfecto en 'off road'

Con un coche como este salimos del asfalto, claro está, y ni el campo ni la montaña son problema para este Discovery, cuyo sistema de tracción total inteligente avanza por el terreno unido a unos neumáticos 'M+S' aptos para barro y nieve y, por tanto, con más agarre fuera del asfalto. Las llantas no son muy grandes, por lo que sobrepasar piedras y obstáculos es sencillo, y casi cualquier conductor puede lograr proezas a sus mandos, siempre con total seguridad y control sobre lo que pasa debajo de nuestras ruedas.

El precio de la gama Sport arranca en los 35.500 euros para el modelo manual de tracción delantera y cinco plazas. Un 4x4 automático empieza su gama alrededor de los 40.000 euros, y el HSE que hemos probado sale por algo más de 50.000, tarifas que dan acceso al SUV mejor preparado para salir fuera del asfalto, con una amplitud interior cercana a un monovolumen, un consumo comedido y un bonito diseño. Una buena fórmula para este modelo con lo último en tecnología,seguridad, equipamiento, confort y diseño.